Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

lunes, 20 de febrero de 2017

PIQUITUERTOS, CASTILLO Y CERVEZA

Estas tres palabras tan dispares entre sí pueden convertirse en una agradable mañana, que en mi caso suele ser perfecta pues además lo disfruto con mi familia. Siempre es muy bonito hablar de tus raíces y lo que acabáis de leer lo podéis ver en uno de los pueblos que marcan mi vida (mi querida Sepúlveda es el otro). Vamos a conocer una zona de mi pueblo, Iscar, en la provincia de Valladolid.  Desde cualquier punto del pueblo puede verse la parte alta, donde, rodeado de pinares jóvenes, está enclavado el castillo, cuya parte más antigua data del s.XIII y la más tardía del s.XVI.

En esos pinos que rodean la fortaleza puede verse al primero de los elementos citados. Por esa zona se mueve un grupo de Piquituertos Comunes (Loxia curvirostra). Con un poco de suerte y atención, podemos escuchar o ver a estos preciosos pájaros con tan peculiar pico, apto para poder abrir las piñas en busca de los preciados piñones, tan famosos en la comarca. Ayer pude ver un par de machos y el mismo número de hembras. Están empezando ya sus amoríos e incluso pudimos ver una cópula entre el rojo macho y la verdosa hembra.

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Piquituerto hembra

Piquituerto macho

Piquituertos

El segundo de los elementos del título ya os lo he nombrado. Tras disfrutar de los Piquituertos nada mejor que una visita al castillo para poder ver su sobria torre del homenaje y escudriñar cada uno de los rincones de esta fortaleza. Además, desde lo alto puede verse una hermosa perspectiva del Mar de Pinos que se extiende hasta donde llegan los ojos.


Y la guinda del pastel es la visita a la única cervecera del mundo que elabora sus cervezas artesanales en un castillo: la Loca Juana. Tras recorrer las sala donde se fermenta esta bebida podemos acompañarnos de una macarra, una rubia, una pelirroja o una morena (nombre de las cervezas) que cerrará el triángulo comenzado con un ave y  continuado con la historia.


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jueves, 16 de febrero de 2017

SANTOÑA ADEMÁS DE HUDSONICUS

Como ya os conté hace unos días, el viaje a Santoña me reportó unos cuantos bimbos y entre ellos un mega. Pero el viaje fue mucho más que eso. Además de aves pasamos muy buenos ratos con los amigos salmantinos, la gente de Cantalejo, gente burgalesa, los omnnipresentes leoneses, un buen cántabro como Javier Aizcorbe, el grupo de madrileños o Alejandro García (una pena que el barco no pudiese salir). Nuestra expedición pucelano-abulense la formábamos Juan Ramón cuervo, David Hernansanz, Nuria Álvarez-Acevedo, Diana Domingo y yo.

Comenzamos, ya que la marea estaba alta, por el pueblo de Colindres. Ya en el puerto nos recibió el primero de los Colimbos Grandes que veríamos a o largo del fin de semana. Buceaba entre los barcos atracados en él. Entraba y salía constantemente  a por su desayuno. Con él pudimos ver el primero de los numerosísismos Zampullines Cuellinegros que invernan en la bahía.

Colimbo Grande

Colimbo Grande

Zampullín Cuellinegro

Zampullín Cuellinergo
 LA zona del paseo de este pueblo estaba rebosante de aves. No en vano, con la marea alta, multitud de limícolas y anátidas se agolpan en los poco lugares libres de las aguas y las arquetas son un punto ideal para observar diferentes especies. Cual bloque de pisos esta arqueta servía de apoyo a un Ostrero Euroasiático, un Chorlito Gris, un Vuelvepiedras y algunos Correlimos Comunes.
Ostrero, Chorlito Gris (arriba), Vuelvepiedras (abajo a la derecha)
con Correlimos Comunes

Ostrero Euroasiático
 Los más numerosos en las pocas islillas que quedaban a descubierto eran los Correlimos Comunes. Descansaban con la cabeza metida en el plumaje a que quedasen zonas de limos donde hundir pico y patas. De vez en cuando levantaban el vuelo, alertados por algo, para volver a su sitio de nuevo. Alguno de ellos se acercaba a nosotros y nos dejaba admirar su plumaje invernal sin rastro de su preciosa tripa negra. Entre ellos pudimos ver un Correlimos gordo.

Correlimos Común

Correlimos Común

Correlimos Común (hay un Chorlito Gris camuflado)

Correlimos Común con algunos Chorlitos Grises

Correlimos Común con algunos Chorlitos Grises

Correlimos Común con algunos Chorlitos Grises volando
sobre Silbones Europeos
 Junto a los Correlimos Comunes, y también en gran número, estaban os Chorlitos Grises. Me encanta ver de cerca un ave tan difícil de ver en Ávila. Cuando volaban dejaban al descubierto su mancha axilar negra. Con ellos había otros limis como los Vuelvepiedras.
Chorlito Gris (derecha) con Vuelvepiedras

 Chorlito Gris
 Las zonas de vegetación que se hacían pequeñas para tanto bicho. En esta misma zona pudimos ver otros limícolas como Chorlitejos Grandes, Agujas Colinegras, Agujas Colipinta, Zarapitos Reales y Zarapitos Trinadores. 

Entre ellos nadaban algunos Silbones europeos (echamos en falta alguno más), pocas Cercetas Comunes, bonitos Ánades Reales y los que para mí son los más bonitos y elegantes patos, los Ánades Rabudos.
Aguja Colinegra entre Ánade Rabudo macho (izq)
y hembra (derecha)

Silbones Europeos delante de Correlimos Comunes

Silbones europeos (tres machos y dos hembras)
 Fijos estábamos en las arquetas e islas cuando un chapuzón nos hizo llevar la vista hacia quién había provocado. No era otro que un Charrán Patinegro que volaba raudo sobre el agua lanzándose cual bala sobre él cunado divisaba algún pececillo.

Charrán Patinegro
 Sobre una de  las islas más lejanas pudimos ver  un grupo de aves que formaban un bulo blanco. No había duda que estábamos ante uno de los símbolos del Parque. La espátulas descansaban tranquilamente ajenas a la expectación que despertaban entre nosotros. Una de ellas voló para que viésemos ese precioso pico que le da nombre.

Espátulas
 Antes de marchar hacía otro lugar pudimos ver una especie de limícola más. Volando de no sabemos donde, legó un Archibebe Claro, haciendo su característico sonido, hasta cerca de nosotros posando en algunos momentos para que le sacásemos así de guapo.

Archibebe Claro

Archibebe Claro
De ahí a la Arenilla en busca de alguna de las Serretas Medianas que se habían visto por la mañana. De camino paramos en Cicero, donde vimos el Zarapito de Hudson (ya os lo conté). Junto a él algunas otras cosas como una Gaviota Argentea. Ya en la Arenilla disfrutamos de una Gaviota Cabecinegra y de este Archibebe Común que hizo nuestras delicias poniéndose bastante cerca. Pero de las Serretas ni rastro.

Archibebe Común

Archibebe Común

Archibebe Común
Otro lugar obligatorio era el puerto, donde estaba asentado el Colimbo ártico  que lleva todo el invierno.  Tras una breve parada en la plaza de toros en busca del Bisbita Ribereño Costero (se me resiste y van 4 años). En el mismo puerto vimos a los habituales Cormoranes Moñudos y en la bocana de salida a la bahía otra de las esperadas. Un Alca nadaba cerca del espigón tranquilamente , buceando ante el paso de una trainera.

No lejos de él otro Colimbo Grande nadaba a la vez que el Martín Pescador oteaba la superficie del agua en busca de movimiento.. Las Barnaclas carinegras se alimentaban en las isletas de la bajamar en las que descansaban algunos láridos descubriendo a los gigantes de éstas, los Gaviones Atlánticos.

Y llegó uno de los momentos más increíbles del viaje, para mi. Juanra descubrió un Negrón Común, que todos disfrutábamos. Cuando la tocó a Nuria advirtió que había aparecido uno con una mancha blanca. Rápido a mirar y ahí estaban, dos Negrones Especulados acompañados de tres comunes. Un nuevo bimbo para mí. La pena es que estaban lejísimos

Alca

Alca

Alca

Alca
Colimbo Grande

Barnaclas carinegras. Foto: David Hernansanz

Barnaclas carinegras. Foto: David Hernansanz
Zampullín Cuellinegro
                                   

Zampullín Cuellinegro
Trás ello fuimos a Montehano en busca de los Zampullines Cuellirrojos. No nos costó encontrarlos en su zona habitual. La suerte que tuvimos es que vimos 5 que nadaban juntos así que aunque estaban constantemente sumergiéndose, siempre había alguno a la vista.

Última parada en Bengoa y las charcas del Sorbal. Allí pudimos ver algunas especies de patos. Nadaban bastantes Ánades Frisos junto a los que buceaban las dos especies de Porrones regulares en la zona, los Europeos con su roja cabeza y los moñudos, con su bonita coleta. Además había un Cuchara Europeo y varias Fochas, entre ellas la leucística. Estaban acompañados de los elegantes  Cisnes Vulgares
Ánades Frisos

Porrón europeo macho

Porrón europeo macho

Porrón moñudo hembra

Porrón moñudo macho

Pareja de Porrón moñudo

Cuchara Europeo

Focha Común

Focha Común
Antes de irnos debíamos de intentar las Serretas Medianas, ya que habían visto 6 el día anterior. Así que tocó Arenilla de nuevo donde vimos un ejemplar, y Colindres después, donde vimos otros tres individuos.

Serreta Mediana.  Foto: David Hernansanz

Completamos el viaje con una visita a los Cisnes Cantores que llevan 3 inviernos pasando sus días en una vaquería a orillas del Asón, en Carasa. Los vimos un poco lejos pero pudimos disfrutar de su belleza.


Cisnes Cantores
En fin, un gran fin de semana, donde sumamos 83 especies. Personalmente 4 bimbos (Negrón Especulado, Gaviota Cana, Colimbo Ártico y Zarapito de Hudson. Pero sobre todo muchos y buenos momentos con amigos y compañeros de andanzas. Antes de terminar una foto del grupo pucelano-abulense.

De izq a der: David Hernansanz, yo, Nuria Álvarez-Acevedo,
Diana Domingo y Juan Ramón Cuervo
        
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