Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

lunes, 17 de julio de 2017

DISFRUTANDO DEL CERRO GORRÍA

Después de unos días de desconexión por tierras cántabras vuelvo por aquí y hasta que ordene el material que he conseguido en los bonitos lugares que he visitado voy con una entrada del mes pasado. Vamos a trasladarnos a uno de mis lugares favoritos dentro de la provincia de Ávila, un lugar al que tengo un cariño enorme y que en estos momentos anda con problemas. Es la Sierra de Ávila sobre la que se cierne la pesada espada del interés de unos pocos en contra de los muchos habitantes del lugar que están luchando porque sus preciosas montañas no se conviertan en una voraz mina a cielo abierto.

La zona que recorrí, dentro de los recorridos del atlas de reproductoras, fue la cumbre de esta Sierra, el Cerro Gorría, llegando allí desde el pueblo de Narrillos del Rebollar, en su cara norte. Este cerro, de 1708 metros,  es un mirador privilegiado del Valle Amblés, la Sierra e incluso de la Moraña. En su cuerda llevan tiempo instalados unos aerogeneradores eólicos que permiten recorrerlo por las pistas que los recorren. En el recorrido se empieza con algunas huertas para pasar a una zona herbácea con sauces para llegar a una ladera de piorno, tomillo y lavanda antes de llegar a la cuerda donde las rocas toman el control, de nuevo la ladera para terminar en una zona de robledal que da apellido al pueblo que rodea.

En las zonas más altas, entre la cobertura herbácea estaba la que se convirtió en protagonista pues se dejó ver a placer y pude hacer mis primeras fotos de la especie. Un total de cuatro ejemplares de Bisbita Campestre (Anthus campestris) se posaron sobre alguna de las rocas que se abren paso entre el amarillo donde se camufla esta bonita especie.


Bisbita Campestre (Anthus campestris)

Bisbita Campestre (Anthus campestris)

Bisbita Campestre (Anthus campestris)

Bisbita Campestre (Anthus campestris)

Bisbita Campestre (Anthus campestris)

Bisbita Campestre (Anthus campestris)

Bisbita Campestre (Anthus campestris)

En el inicio del paseo no faltaron algunos de los habitantes del lugar siendo el vuelo de un Pico Menor  (Dendrocopus minor) con ceba el que más centró mi atención mientras Golondrinas Comunes (Hirundo rustica), Aviones Comunes (Delichon urbicum) y Vencejo Comunes (Apus apus) volaban sobre los Gorriones comunes (Passer domesticus) y Pardillos (Carduelis cannabina) que se alimentaban sobre el suelo o sobre Mosquiteros Papialbos (Phylloscopus Bonelli) u Oropéndolas (Oriolus oriolus) que cantaban entre los árboles.

Enfilando la ladera amarillenta aparecieron otros moradores alados. El canto del Escribano Hortelano (Embreriza hortulana), la Alondra Totovía (Lululla arbórea) y la Cogujada Montesina (Galerida treklae)  los delataba entre la vegetación donde también se movían Tarabillas Comunes (Saxicola torquata), Pinzones Vulgares (Fringilia coelebs)  o un par de especies de Curruca, la Zarcera (Sylvia comunnis)  y la Tomillera (Sylvia conspicillata).

Escribano Hortelano (Emberiza hortulana)

Pinzón Vulgar (Fingilia coelebs)

Ya en la parte alta, cuando el granito toma protagonismo, las aves asociadas a él tomaron el relevo. Sobre las mayores moles de cuarzo, mica y feldespato (éste es el mineral de la polémica, dejémosle junto a sus compañeros en lugar de destrozarlo) oteaban la sierra el Roquero Solitario  (Monticola solitarius) y su primo viajero, el Roquero Rojo (Monticola saxatilis). Con ellos la Collalbas Grises (Oenanthe oenanthe), las Collalbas Rubias (Oenanthe hispánica) y el Escribano Montesino (Emberiza cia) posaban sus patas sobre la roca.

Roquero Solitario  (Monticola solitarius)

Escribano Montesino (Emberiza cia)

Collalba Rubia (Oenanthe hispánica)

Collalba Rubia (Oenanthe hispánica)

Para finalizar, ya en la zona baja cercana al pueblo, un pequeño robledal cambia drásticamente el tipo de especies que lo habitan. Aquí los páridos como el Carbonero (Parus major)  y el  Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus);  Mitos (Aeghitalos caudatus), Trepadores Azules (Sitta europea), Agateadores Comunes (Certhia brachydactyla), Abubilla (Upupa epops), Currucas Mirlonas (Sylvia hortensis) o Cuco (Cuculus canorus) (del que vi un jovencito) recorren los troncos y las lobuladas hojas siendo complicado verlos pero no oírles.

Curruca Mirlona (Sylvia hortensis)


Trepador Azul (Sitta europeae)

Gracias por seguir el blog
Saludos Abulenses

lunes, 3 de julio de 2017

DOS PRECIOSAS ARDEIDAS EN EL TIETAR

Aprovechando un viaje en familia al Valle del Tietar planifiqué una mañana  intensiva en busca de dos especies habituales en esta zona de  la provincia que queda bastante alejada de la capital. Un primer objetivo era buscar los Halcones de Eleonor (Falco eleonorae) que paran por los pinares de Arenas de San Pedro, en el Berrocal, pero esa mañana no pude ver ninguno aunque me lo pasé genial viendo las andanzas de una familia de Alcotán (Falco subbuteo).

El segundo objetivo era buscar Avetorillo (Ixobrychus minutus) por el río Tietar.  Y a por ello vamos.

Sobre las 9:00 empezaba a caminar por la orilla de esta artería de vida que divide la provincia abulense de la vecina Toledo. La vida bullía en sus árboles, cortando su cielo o sobre el agua. Los Martines Pescadores (Alcedo atthis) andaban afanados lanzándose al agua para romper su tranquilidad mientras ayudaban Golondrinas Comunes (Hirundo rustica) y Daúricas (Cecropis daurica), Aviones Comunes (Delichon urbicum) y Vencejos Comunes (Apus apus) al refrescarse.

El más buscado se hizo de rogar y solo al final de la mañana pasó fugazmente ante mi mientras cambiaba de vegetación palustre. Siempre me hace mucha ilusión ver a la más pequeña de nuestras ardeidas. Pero la sorpresa la dio otra de las garzas ibéricas, el Martinete (Nycticorax nycticorax). Dos adultos de esta especie migradora de bonitos colores descansaban en la orilla tras pasar las horas nocturnas alimentándose. No se inmutaron a mi paso y allí se quedaron vuando marché. Completó la mañana la Garza Real (Ardea cinerea) que pasó volando sobre el bosque galería.

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Martinete (Nycticorax nycticorax)

Garza Real (Ardea cinerea)

Este lugar es un verdadero paraíso en el que podemos disfrutar de muchos habituales. Nada más aparcar el coche me recibieron los Gorriones Morunos (Passer hispaniolensis), una de las especies que ,en Ávila, solo se ve en esta zona. Los machos de esta especie se diferencian de los comunes por su cabeza parda y su tripa salpicada de motas negras. Con él había alguno de sus primos comunes.

Con ellos había Verdecillos (Serinus serinus), Verderones (Chlotis chlotis), Jilgueros (Carduelis carduelis), Oropédolas (Oriolus oriolus), Abubillas (Upupa epops)y Abejarucos (Merops apiaster).

Gorrión Moruno (Passer hispaniolensis)

Gorrión Moruno (Passer hispaniolensis)

Gorrión Moruno (Passer hispaniolensis)

Entres las rapaces el más cercano fue un adulto de  Milano Negro ( Milvus migrans) con sus ojo amarillento pero más lejanos pude ver Aguila Calzada (Hieraaetus pennata), Busardo Ratonero (Buteo buteo) y Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus).

 Milano Negro ( Milvus migrans)

Antes de irme uno de los nuevos en este mundo, que esperemos que se conciencie de verdad de la importancia de la naturaleza, se posó en uno de los árboles que acarician al río: un Alcaudón Común (Lanius senator).

Alcaudón Común (Lanius senator) joven
Gracias por seguir el blog
Saludos Abulenses