Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.
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jueves, 16 de febrero de 2017

SANTOÑA ADEMÁS DE HUDSONICUS

Como ya os conté hace unos días, el viaje a Santoña me reportó unos cuantos bimbos y entre ellos un mega. Pero el viaje fue mucho más que eso. Además de aves pasamos muy buenos ratos con los amigos salmantinos, la gente de Cantalejo, gente burgalesa, los omnnipresentes leoneses, un buen cántabro como Javier Aizcorbe, el grupo de madrileños o Alejandro García (una pena que el barco no pudiese salir). Nuestra expedición pucelano-abulense la formábamos Juan Ramón cuervo, David Hernansanz, Nuria Álvarez-Acevedo, Diana Domingo y yo.

Comenzamos, ya que la marea estaba alta, por el pueblo de Colindres. Ya en el puerto nos recibió el primero de los Colimbos Grandes que veríamos a o largo del fin de semana. Buceaba entre los barcos atracados en él. Entraba y salía constantemente  a por su desayuno. Con él pudimos ver el primero de los numerosísismos Zampullines Cuellinegros que invernan en la bahía.

Colimbo Grande

Colimbo Grande

Zampullín Cuellinegro

Zampullín Cuellinergo
 LA zona del paseo de este pueblo estaba rebosante de aves. No en vano, con la marea alta, multitud de limícolas y anátidas se agolpan en los poco lugares libres de las aguas y las arquetas son un punto ideal para observar diferentes especies. Cual bloque de pisos esta arqueta servía de apoyo a un Ostrero Euroasiático, un Chorlito Gris, un Vuelvepiedras y algunos Correlimos Comunes.
Ostrero, Chorlito Gris (arriba), Vuelvepiedras (abajo a la derecha)
con Correlimos Comunes

Ostrero Euroasiático
 Los más numerosos en las pocas islillas que quedaban a descubierto eran los Correlimos Comunes. Descansaban con la cabeza metida en el plumaje a que quedasen zonas de limos donde hundir pico y patas. De vez en cuando levantaban el vuelo, alertados por algo, para volver a su sitio de nuevo. Alguno de ellos se acercaba a nosotros y nos dejaba admirar su plumaje invernal sin rastro de su preciosa tripa negra. Entre ellos pudimos ver un Correlimos gordo.

Correlimos Común

Correlimos Común

Correlimos Común (hay un Chorlito Gris camuflado)

Correlimos Común con algunos Chorlitos Grises

Correlimos Común con algunos Chorlitos Grises

Correlimos Común con algunos Chorlitos Grises volando
sobre Silbones Europeos
 Junto a los Correlimos Comunes, y también en gran número, estaban os Chorlitos Grises. Me encanta ver de cerca un ave tan difícil de ver en Ávila. Cuando volaban dejaban al descubierto su mancha axilar negra. Con ellos había otros limis como los Vuelvepiedras.
Chorlito Gris (derecha) con Vuelvepiedras

 Chorlito Gris
 Las zonas de vegetación que se hacían pequeñas para tanto bicho. En esta misma zona pudimos ver otros limícolas como Chorlitejos Grandes, Agujas Colinegras, Agujas Colipinta, Zarapitos Reales y Zarapitos Trinadores. 

Entre ellos nadaban algunos Silbones europeos (echamos en falta alguno más), pocas Cercetas Comunes, bonitos Ánades Reales y los que para mí son los más bonitos y elegantes patos, los Ánades Rabudos.
Aguja Colinegra entre Ánade Rabudo macho (izq)
y hembra (derecha)

Silbones Europeos delante de Correlimos Comunes

Silbones europeos (tres machos y dos hembras)
 Fijos estábamos en las arquetas e islas cuando un chapuzón nos hizo llevar la vista hacia quién había provocado. No era otro que un Charrán Patinegro que volaba raudo sobre el agua lanzándose cual bala sobre él cunado divisaba algún pececillo.

Charrán Patinegro
 Sobre una de  las islas más lejanas pudimos ver  un grupo de aves que formaban un bulo blanco. No había duda que estábamos ante uno de los símbolos del Parque. La espátulas descansaban tranquilamente ajenas a la expectación que despertaban entre nosotros. Una de ellas voló para que viésemos ese precioso pico que le da nombre.

Espátulas
 Antes de marchar hacía otro lugar pudimos ver una especie de limícola más. Volando de no sabemos donde, legó un Archibebe Claro, haciendo su característico sonido, hasta cerca de nosotros posando en algunos momentos para que le sacásemos así de guapo.

Archibebe Claro

Archibebe Claro
De ahí a la Arenilla en busca de alguna de las Serretas Medianas que se habían visto por la mañana. De camino paramos en Cicero, donde vimos el Zarapito de Hudson (ya os lo conté). Junto a él algunas otras cosas como una Gaviota Argentea. Ya en la Arenilla disfrutamos de una Gaviota Cabecinegra y de este Archibebe Común que hizo nuestras delicias poniéndose bastante cerca. Pero de las Serretas ni rastro.

Archibebe Común

Archibebe Común

Archibebe Común
Otro lugar obligatorio era el puerto, donde estaba asentado el Colimbo ártico  que lleva todo el invierno.  Tras una breve parada en la plaza de toros en busca del Bisbita Ribereño Costero (se me resiste y van 4 años). En el mismo puerto vimos a los habituales Cormoranes Moñudos y en la bocana de salida a la bahía otra de las esperadas. Un Alca nadaba cerca del espigón tranquilamente , buceando ante el paso de una trainera.

No lejos de él otro Colimbo Grande nadaba a la vez que el Martín Pescador oteaba la superficie del agua en busca de movimiento.. Las Barnaclas carinegras se alimentaban en las isletas de la bajamar en las que descansaban algunos láridos descubriendo a los gigantes de éstas, los Gaviones Atlánticos.

Y llegó uno de los momentos más increíbles del viaje, para mi. Juanra descubrió un Negrón Común, que todos disfrutábamos. Cuando la tocó a Nuria advirtió que había aparecido uno con una mancha blanca. Rápido a mirar y ahí estaban, dos Negrones Especulados acompañados de tres comunes. Un nuevo bimbo para mí. La pena es que estaban lejísimos

Alca

Alca

Alca

Alca
Colimbo Grande

Barnaclas carinegras. Foto: David Hernansanz

Barnaclas carinegras. Foto: David Hernansanz
Zampullín Cuellinegro
                                   

Zampullín Cuellinegro
Trás ello fuimos a Montehano en busca de los Zampullines Cuellirrojos. No nos costó encontrarlos en su zona habitual. La suerte que tuvimos es que vimos 5 que nadaban juntos así que aunque estaban constantemente sumergiéndose, siempre había alguno a la vista.

Última parada en Bengoa y las charcas del Sorbal. Allí pudimos ver algunas especies de patos. Nadaban bastantes Ánades Frisos junto a los que buceaban las dos especies de Porrones regulares en la zona, los Europeos con su roja cabeza y los moñudos, con su bonita coleta. Además había un Cuchara Europeo y varias Fochas, entre ellas la leucística. Estaban acompañados de los elegantes  Cisnes Vulgares
Ánades Frisos

Porrón europeo macho

Porrón europeo macho

Porrón moñudo hembra

Porrón moñudo macho

Pareja de Porrón moñudo

Cuchara Europeo

Focha Común

Focha Común
Antes de irnos debíamos de intentar las Serretas Medianas, ya que habían visto 6 el día anterior. Así que tocó Arenilla de nuevo donde vimos un ejemplar, y Colindres después, donde vimos otros tres individuos.

Serreta Mediana.  Foto: David Hernansanz

Completamos el viaje con una visita a los Cisnes Cantores que llevan 3 inviernos pasando sus días en una vaquería a orillas del Asón, en Carasa. Los vimos un poco lejos pero pudimos disfrutar de su belleza.


Cisnes Cantores
En fin, un gran fin de semana, donde sumamos 83 especies. Personalmente 4 bimbos (Negrón Especulado, Gaviota Cana, Colimbo Ártico y Zarapito de Hudson. Pero sobre todo muchos y buenos momentos con amigos y compañeros de andanzas. Antes de terminar una foto del grupo pucelano-abulense.

De izq a der: David Hernansanz, yo, Nuria Álvarez-Acevedo,
Diana Domingo y Juan Ramón Cuervo
        
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Saludos Abulenses

sábado, 9 de enero de 2016

SANTOÑA DESDE UN BARCO

Hasta ahora conocía la bahia de Santoña desde tierra, observándola desde sus puntos estratégicos,  pero en el ultimo viaje del 2015 la he podido ver desde un barco, acompañando a la gente de avescantabricas, y fue una experiencia inolvidable. Varios eran los objetivos de la salida y se cumplió con creces.

Nada mas salir del puerto nos acercamos a la salida de la bahía en busca de colimbos y logramos ver un Colimbo Grande a lo lejos. Tras ello remontamos la bahía con una primera parada. En una isleta se alimentaba el grupo de Barnaclas Carinegras que bajan a nuestras costas a invernar. Antes eran unos pocos  ejemplares la que llegaban a Santona pero ahora son algunas decenas las que nos acompañan mostrando su precioso color negro.

Barnacla Carinegra

Barnacla Carinegra

Barnacla Carinegra

Barnacla Carinegra

Barnacla Carinegra

Barnacla Carinegra

Barnacla Carinegra

Tras disfrutar de ellas largo tiempo, que sensación escucharlas en el silencio de la mañana, remontamos la canal cerca del puntal de Laredo y allí estaba uno de los objetivos. Solo había uno en la bahía y allí estaba, ante nosotros, un ejemplar de Colimbo Chico con su precioso pico curvado hacia el cielo. Apenas se dejó ver pues se zambulló para aparecer a muchos metros del barco.

Colimbo Chico

Colimbo Chico

Colimbo Chico

Colimbo Chico

A lo largo de toda la salida hubo dos especies omnipresentes en las bajamar del parque. Uno de ellos fue el Colimbo Grande . Varios ejemplares nadaban cerca del barco pero fueron  estos, cerca del puerto de Colindres, los que más cerca se nos pusieron e incluso uno parecía que nos saludaba cuando sacaba la pata del agua para asearse. Que preciosidad de ave venida de lejanas tierras norteñas.

Colimbo Grande detrás de Zampullines Cuellinegros

Colimbo Grande

Colimbo Grande

Colimbo Grande

Colimbo Grande

Colimbo Grande

En la remontada hacia Colindres apareció otro de los objetivos de la mañana. Junto a un par de Zampullines Cuellinegros, cerca del dique nadaba una hembra de Serreta Mediana. Ver a ese preciosos pato marino me puso los pelos de punta, al igual que los que tiene el en su cabeza, con ese pico tan llamativo.


Serreta Mediana

Serreta Mediana junto a  Zampullines Cuellinegros

Serreta Mediana junto a  Zampullines Cuellinegros

Serreta Mediana

Y desde Colindres bajamos hacia Santona para remontar de nuevo otro canal en dirección a Montehano con una idea en la cabeza. Paró el barco y a buscar a uno de los pequeñines de la bahía. En la lejanía vimos su cabeza triangular, que lo diferencia de su primo, y la linea separación entre blanco y negro muy marcada, que ayuda a lo mismo. Eran dos los   Zampullines Cuellirojos que se zambullían . Poco a poco  uno de los dos que vimos se acercó y pude sacar estas fotos.

Zampullín Cuellirojo

Zampullín Cuellirojo

Zampullín Cuellirojo

Y ahora toca el más numeroso y primo del anterior. Con su cabeza redondeada y su mejilla negra (que lo diferencia del Cuellirojo) nadaban los Zampullines Cuellinegros en cualquiera de las zonas de la bahía, junto a Serretas, colimbos y demás invernantes.

Zampullín Cuellinegro

Zampullín Cuellinegro

Zampullín Cuellinegro

Zampullín Cuellinegro

Zampullín Cuellinegro


Muchas otras especies pudimos ver en la salida. Me encantó poder ver cerca a un limícola tan espectacular como los Ostreros con su pico largo y rojo especial para comer gusanos cuando es joven y abrir bivalvos cuando son adultos.

También vimos tres Correlimos Tridactilos que recorrían la playa donde se alimentaban las barnaclas.

Ostreros

Ostreros
Correlimos Tridáctilos

Dos fueron las especies de gaviotas que añadir a las mas comunes Reidora, Patiamarilla y Sombría. Tres Gaviones Atlánticos trataban de pasar inadvertidos entre el tumulto pero les era imposible con su gran tamaño y su color oscuro. La otra era una solitaria Gaviota Cabecinegra que descansaba en la arena.

Dos Gaviones Atlánticos (derecha) con Gaviota Patiamarilla

Gaviota Cabecinegra

Termino con uno de los Somormujos Lavancos que vimos con su plumaje invernal, menos espectacular pero precioso y una de las dos Garcetas Grandes que había en la zona de Montehano.

Somormujo Lavanco

Garceta Grande

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