Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

martes, 12 de mayo de 2026

UN REENCUENTRO MARAVILLOSO

La Campaña de conservación de los aguilucho cenizo (Circus pygargus) y  aguilucho pálido (Circus cyaneus) ya ha comenzado. Desde ahora y hasta el mes de agosto un buen puñado de voluntarios recorreremos los campos de cultivo de La Moraña en busca de parejas de ambas especies para controlar la llegada de los pollos y, con la ayuda de los agricultores, ayudarlas a volar sin que las cosechadoras sean un problema para ellos.

Llevamos ya 6 años con esta Campaña, empezamos en 2021, en la que hemos ayudado a un buen número de aguiluchos cenizos y pálidos a volar en su primer año de vida. La sensación de ver como esos pollos a los que hemos visto desde el dron, a los que hemos visto crecer, a lo que hemos visto cambiar desde el plumón hasta estar completamente emplumados y a los que hemos visto volar es inexplicable y se convierte en una motivación impresionante para seguir adelante. Muchos de ellos han volado tras crecer dentro de un cercado que ponemos para evitar que las  máquinas se los lleven y de manera indirecta para hacer más difícil a  sus depredadores la llegada al nido. 

Una de las cosas de las que más orgullosos estamos es que hace dos años conseguimos radiomarcar dos ejemplares adultos de aguilucho cenizo a los que pusimos los nombres de Madrigal, a un macho marcado en el pueblo del mismo nombre, y a Constanzana, una hembra de ese pueblo. La cantidad de información que dan estos dispositivos es enorme y nos encanta ver el viaje que hace esta especie tras la reproducción que la lleva a tierras africanas (Mali) para regresar cada primavera a la zona donde se reproduce (tienen una gran querencia)

Hace unos días supimos que Madrigal había regresado de nuevo a los campos morañegos donde le gusta campear y en nuestra salida para buscar parejas, nos propusimos buscar a nuestro macho. Tuvimos suerte y no tardamos en dar con él pues estaba aquerenciado a un campo recién segado donde buscaba micromamíferos o insectos con los que coger fuerzas para emprender la época de reproducción. Nos dio una alegría enorme volverle a ver a Madrigal tras su largo viaje que le ha llevado a cruzar el Estrecho y el desierto del Sáhara tanto de ida como de vuelta. Fijaros al final el impresionante viaje que hace (y la gente me sigue preguntando por qué me encantan las aves).




Aquí tenéis el track del viaje que ha hecho después de la época de reproducción del año pasado.













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Sañudos abulenses

lunes, 11 de mayo de 2026

¡ LAS AVOCETAS CRÍAN EN LA PROVINCIA !

El domingo vivimos uno de esos días espectaculares que nos regala esta pasión por las aves. La tarde iba destinada a los aguiluchos cenizo y pálido por tierras morañegas (cerca de Madrigal de las Altas Torres) pero terminó siendo la tarde las avocetas (Recurvirsotra avosseta) Este limícola blanquinegro de largo pico curvado hacia arriba es uno de los que más disfrutamos cuando nos cruzamos el algún humedal pues además de ser precioso es el limícola favorito de Juanra y eso hace que la alegría que produce en él se traslade a todos los que estamos a su lado.

Hace unos días me comentó el mismo Juanra que, uno de los días que pasó por un lavajo mientras buscaba junto a Alfonso algún territorio de aguiluchos, vio alguna pareja de avoceta y que había varias hembras echadas en el nido. Esto me puso en alerta pues hasta ahora solo habíamos tenido constancia de intentos de reproducción que no habían fructificado (al menos no hay nada público). Ya tenía un sitio seguro al que ir la próxima salida aguiluchera.

El pasado sábado por la tarde decidí pasarme por el entorno de Madrigal para ir centrando parcelas donde los cenizos y pálidos tiene su lugar de reproducción y en mi cabeza estaba pasarme por el lavajo en cuestión. Me acompañaban, además de Eneko, los que me habían dado información sobre la posible reproducción de avoceta. Detectadas algunas parejas de aguiluchos en zonas conocidas nos acercamos al lavajo. Una primera ojeada y con dos parejas de tarro blanco, una de ánade friso, varias de cigüeñuela común (con un nido ocupado), una pareja de chorlitejo chico, dos andarríos chicos y un solitario chorlitejo grande había dos avocetas pero ni rastro de nidos ni hembras echadas. 

La sorpresa saltó cuando de un recodo de la orillas aparecieron tres bolitas que se acercaron rápidamente a uno de los adultos, que se agachó, para dejar que se metiesen entre sus plumas. La emoción nos desbordó pues podíamos asegurar la reproducción de este precioso limícola (que se reproduce de manera muy local en Castilla y León) y documentarla con fotos (de lo que se encargó Eneko).

No contentos con ellos mientras disfrutábamos de los tres pequeñines apareció otra pareja de una zona que no veíamos y detrás de ellos de nuevo otros tres pollos se movían torpes en el barro. Para nada estaban tranquilos pues uno delos tarros blancos se acercó más de la cuenta y tuvo que ser expulsado de esa orilla por uno de los adultos que mostró lo que un padre es capaz de hacer por proteger a sus hijos. 

Allí los dejamos mientras en nuestra cara se dibujaba una sonrisa de ver una nueva especie reproductora en nuestra provincia. Esperemos que no quede ahí y que algunas otras parejas que están incubando en otro punto de la provincia logren sumar algunos ejemplares más de este ave tan especial para nuestro grupo pajarero.










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Saludos abulenses

jueves, 7 de mayo de 2026

TORCECUELLO A LA VISTA, RICOTÍ NO TANTO

Ki ki ki ki ki ki ki. Este sonido nos detuvo en seco mientras regresábamos de la Puerta de la Fuerza hacia la Virgen. Ki ki ki ki ki ki volvió a cantar entre las ramas del árbol este peculiar pícido (pájaro carpintero) en nuestro paseo mañanero por los alrededores de Sepúlveda con las hoces del Duratón a nuestros pies. Un pequeño vuelo de esta ave de tonos  pardo grisáceos con moteado más oscuro nos dio la primera observación del torcecuello (Jynx torquilla) antes de volver a la espesura. De nuevo el canto le volvió a delatar y pudimos ver a este migrador que en invierno se mueve a zonas del sur de la Península o del centro de África entre el verde de uno de los árboles del camino. Un nuevo movimiento a otro árbol y a cantar de nuevo, esta vez en una rama despejada, nos dio una observación única e inolvidable de este preciosos carpintero, tan diferente a los demás, al que le gusta alimentarse de hormigas con su larga lengua








Ri-co- tiiii. Este sonido nos tuvo un par de horas con el oído afinado en busca de esa onomatopeya que da nombre a la más enigmática de las aves de nuestra avifauna, la alondra ricotí (Chersophilus duponti). Este fantasma de los páramos es una joya que tenemos la suerte de disfrutar en las parameras de las Hoces del Duratón. Es un ave muy escasa que, de manera silenciosa, está desapareciendo de nuestros campos y por ende, está desapareciendo de Europa (lo mismo ocurre a nivel global). Oírla es difícil pero verla ya se convierte en un casi imposible pues se esconde entre la vegetación de aromáticas y matorral rastrero y solo en algunos momentos aparece en lo alto de alguna roca o matorral. Tuvimos suerte de verla em la lejanía y la imagen hace honor a las observaciones que solemos tener de esta auténtica maravilla.




En la misma zona que la alondra ricotí, o de Dupont (como se la conocía antes) cantaban otras muchas especies y estas si que se mostraban posadas en las zonas más altas de los páramos. En lo alto de una roca pudimos ver a la que para mí, es la más bonita entre los alaúdidos. Será por su pequeño tamaño, por su vientre blanco, por su píleo anaranjado o por la mancha del cuello pero la terrera común (Calandrella brachydactyla) es una preciosidad de eso que llamamos PPM (Pequeños Pájaros Marrones).






Sobre un muro de piedras de los que rodean las fincas o las tenadas de ganado estaba el siguiente pajarillo. Comparte con la terrera común el vientre blanco pero en este caso su silueta es más alargada y luce una ceja muy marcada. El bisbita campestre es un ave estival, como la anterior, que regresa a los páramos y laderas de vegetación baja a pasar una nueva época reproductora.




Por último, sobre las sabinas que salpican el páramo, se posa la preciosa collalba rubia (Oenanthe hispanica). Es un paseriforme muy llamativo, de nuevo estival, que luce su blanco plumaje con tonos anaranjados y  tres zonas negras (cola, alas y cara) que resaltan enormemente. Podemos encontrar dos tipos de rubias según la extensión del negro de la cara siendo ésta con garganta negra quedando reducido al antifaz en el otro plumaje.




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lunes, 4 de mayo de 2026

Andarríos de Terek en Toledo

Un nuevo sueño pajarero cumplido y en esta ocasión el momento ha sido más especial que nunca porque a la habitual compañía de Eneko y amigos pajareros se sumó la de Eli, que vivió su primer viaje de observación de aves con el grupo.

Poder ver al andarríos del Terek (Xenus cinereus) era algo soñado cada año. No había paso migratorio en que no me imaginase tener a este limícola de pico largo y curvado hacia arriba y patas naranjas en mi objetivo. Ya me había dado esquinazo el año pasado no muy lejos de donde hemos estado estos días (hubo un ejemplar en Tembleque al que fuimos a ver el día que había marchado). Quién me iba a decir al inicio de este 2026 que este año quedaría marcado como el año en que completé la terna de andarríos que podemos ver en la Península (vi el maculado en enero y ahora esta maravilla).

Por segundo año consecutivo un ejemplar de este limícola, que se reproduce en Siberia (llegando al este de Europa), ha recalado en su viaje de vuelta desde sus cuarteles de invernada del sur y este de África (otros lo hacen en el sudeste asiático,  ha recalado en unos encharcamientos que se forman en el entorno de unas graveras cercanas al río Tajo. El año pasado no pudimos ir a verlo pero este año pude sumar esta especie a mi lista. Aprovechando el viaje programado a la Mancha Húmeda y las Tablas de Daimiel pasamos a primera hora de la mañana por el lugar donde estaba esta preciosa especie de aparición muy escasa  en la Península donde coincidimos con algunos colegas para disfrutar del Terek. No tardamos en encontrarlo cuando nos avisó nuestro amigo Manolo Salas de que se encontraba en una de las zonas con agua donde  se alimentaba de invertebrados por la orilla y acosaba a algún andarríos chico que se metía en su zona de limos. Estuvimos cerca de una hora disfrutando de un momento único y allí le dejamos a lo suyo.







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lunes, 27 de abril de 2026

DOS REPRODUCTORAS OPORTUNISTAS

 La época de reproducción pone a todas las aves nerviosas en busca de un territorio y una pareja con la que sacar adelante una nueva generación de pollos que den continuidad a la especie. Es momento de sacar sus mejores galas y tonos de canto lo que llena el campo de color y sonidos que para los pajareros es una melodía que cura todo. En estos momentos salen a relucir las estrategias que tiene cada ave para conseguir el propósito por el que viven.

Hay dos aves con una estrategia singular que hace que para muchos sean lo "malos" de esta época. Realmente han conseguido un máximo rendimiento con el menor gasto de energía posible ya que dejan en manos (en este caso en picos) de otras especies, sobre las que parasitan,  la crianza de sus pollos. Uno de ellos es muy reconocible por dar nombre a un reloj mientras que el otro es su primo real.

Asociado a las urracas está el primero de ellos, el críalo (Clamator glandarius) (también llamado cuco real) ya que este córvido es el hospedador del pollo de críalo. La estrategia de la pareja de críalo consiste en localizar el nido de una pareja de urraca que mientras tratan de expulsar al macho del territorio, la hembra pone un huevo similar a de las urracas pero que eclosiona unos días antes que los de ésta última. Por ello el pollo intruso se alimenta en exclusiva y crece más rápido que ninguno de sus compañeros de nido.

Es un ave migradora, que se alimenta de orugas y otros insectos (como las procesionarias), que viaja durante el mes de julio a tierras africanas para regresar de manera muy temprana (los primeros vuelven en febrero). Es un ave muy estruendosa en su sonido ya que chilla de manera repetitiva un ki ki ki kri kri kri. Luce un plumaje gris oscuro con moteado, una parte ventrales blancas y una caperuza gris con un penacho. Hemos podido ver varias parejas en Campo Azalvaro estos días, siempre en zonas donde había alguna urraca que si saberlo va a sacar adelante un pollo de este bonito ave.








Más reconocible por todos es el cuco (Cuculus canorus). Este ave que en primavera llena los campos con su cucu cucu es otro de los aves que realiza nidoparasitismo. en este caso sus "víctimas" son pajarillos más pequeños como carriceros, zarceros políglotas, petirrojo europeo o acentor común. En este caso la hembra de cuco pone un huevo en el nido (similar al de la especie parasitada) donde ya habrá huevos. El pollo nacerá unos días antes de hacerlo el resto de huevos y en ese instante el pollo del cuco expulsará los huevos del nido quedándose como único pollo. Desde ese momento los padres "adoptivos" le alimentarán en imágenes muy sorprendentes pues el pollo duplica o triplica el tamaño de sus padres. 

De nuevo estamos ante una especie migradora que se reproduce en gran parte de Europa, Asia y el norte de África que inverna en zonas tropicales africanas. Una vez terminada la reproducción inician viaje en agosto y regresan a la Península en abril. Tiene un plumaje donde el protagonista es el gris homogéneo en la partes superiores y salpicadas de blanco en las inferiores. Tiene una silueta muy característica con una forma muy estirada, una larga cola y unas alas también de gran longitud. Vimos una pareja en la misma zona de Campo Azalvaro donde andaban los críalos.





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