Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

lunes, 26 de octubre de 2026

EL MEJOR SITIO PARA VER LA SOCIABLE

La avefría sociable (Vanellus gregarius) es una de esas especies que cuando empiezas en el mundo del pajareo sueñas con ver alguna vez. No entraba en mis planes verla en Ávila hasta que en 2015 el sueño se cumplió y pude ver, en compañía de Juanra, un ejemplar en Aldeaseca. Esa especie tan escasa a nivel mundial, está catalogada en peligro crítico, que veía en las guías se había convertido en realidad en unos prados morañegos. Grabé esa observación a fuego en mi cabeza pues pensaba que nuca más se iba a dar la oportunidad de ver a este limícola que se reproduce en las estepas de Kazajstan y Rusia pero de nuevo este maravilloso mundo me demostró que me equivocaba.

Fue de nuevo en el año 2021 (en marzo), cuando un ejemplar de esta avefría de tonos marrones en la parte superior del cuerpo y blanca en la inferior con una preciosa ceja blanca coronada por un píleo negro, volvió a los campos abulenses, en este caso a la laguna de El Oso. De nuevo esta increíble viajera estaba ante nosotros, lo que nos parecía irrepetible se había vuelto a repetir. De nuevo grabar los momentos creyendo que no se repetiría. Pero de nuevo esta maravillosa afición nos quitó la razón.

Lo que  ha sucedido desde enero de 2024 hasta hoy con este ave que viaja desde sus zonas de cría a prados o campos de África oriental y el suroeste de Asia es increíble. En este tiempo la laguna de El Osos se ha convertido en el mejor lugar de la Península, y quizás de Europa, para ver esta especie tan escasa a nivel mundial. Desde ese momento ha aparecido cada año y en ambos pasos migratorios (prenupcial y postnupcial) en este humedal que tantas alegrías nos da constantemente. Y ahora es uno de estos momentos imborrables pues de nuevo está con nosotros esta preciosa limícola. Lleva ya una semana en este rincón de La Moraña y la habíamos visto el pasado viernes en la lejanía mientras volaba con el grupo de avefría europea (Vanellus vanellus) con la que se mueve. Pero lo que vivimos ayer por la tarde si que es algo que no se nos va a olvidar nunca. Pudimos ver a la gregarius de manera tan increíble como lo que muestran las fotos de Eneko.



















Tras buscarle a media tarde en la laguna, donde había aun grupo de avefrías europeas sin suerte, una vez terminada una actividad con Seo Birdlife, decidimos recorrer algunas carreteras y caminos que atraviesan los campos que rodean el humedal para ver si encontrábamos la sociable. En ese momento Eneko soltó una frase que marcó la hora siguiente "Papá, es una pena no haber visto a la avefría sociable volando". Y es que esta especie tiene un patrón de color en vuelo espectacular. La parte superior combina el marrón del dorso y parte de las cobertoras , el blanco impoluto de las secundarias y el negro de las primarias y sus cobertoras. La parte inferior mezcla el blanco con el negro de la parte externa del ala.

Esa frase resonó en mi cabeza cuando, en un grupo de unas 60 avefrías, vimos a la gregarius volando. Eneko lanzó un grito nervioso cuando la descubrimos y el corazón se nos aceleró. Ahí estaba la más buscada y volaba muy cerca del coche. Tuvimos la suerte de que el grupo se posó en un campo cercano y pudimos disfrutar de ellas hasta que la dejamos cuando el ocaso acechaba al día. Se movía rápido entre las avefrías agachándose a picotear algo que se encontraba. De vez en cuando volaba (había un tractor arando el campo)junto a sus compañeras pero no tardaba en posarse de nuevo para deleite nuestro. en esos momentos de vuelo Eneko, aún con el subidón de ver lo que ansiaba, pudo hacerla algunas fotos que muestra lo espectacular de esta viajera.


 













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jueves, 22 de octubre de 2026

JUGANDO AL ESCONDITE

Jugar al escondite es algo que a las aves les gusta. No es tanto para jugar sino que utilizan su plumaje, y muchos años de evolución, para tratar de pasar desapercibidos en las copas de los árboles, entre las ramas de los matorrales, agachados entre hierbas del suelo tratando de no ser descubiertos. Y más cuando esas aves están en su lugar de reproducción como el siguiente protagonista, el cual se confunde con las ramas de los almendros que hay en lo alto de un cortado de Speúlveda.

Esta zona de arbolado disperso con abundante matorral es muy buena para ver pajarillos a lo largo de todo el año pero es en los meses pasados, cuando las aves se ponen en movimiento, cuando es una gozada pasear por allí. Todos esos pajarillos que pasan en su migración por las hoces del Duratón se encuentran con el críptico torcecuello (Jynx torquilla) que tiene en ese lugar su lugar de reproducción. 

En uno de los paseos que dimos por allí pudimos ver a este peculiar pájaro carpintero de colores tan poco llamativo y de reconocible canto. En este caso este joven, se sabe porque con el ala abierta vimos que tiene la primaria más externa con la mitad de longitud que la siguiente, salió de las copa de un almendro para ponerse en una rama muy visible para deleitarnos el tiempo que quisimos con él. Y así de bonito lo pudimos retratar.






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lunes, 19 de octubre de 2026

¡¡ FALAROPO PICOFINO EN VILLAFÁFILA !!

El pasado puente teníamos preparada una salida pajarera a tierras zamoranas en busca de la pardilla pero el plan cambió el sábado cuando citaron un falaropo picofino (Phalaropus lobatus) en la Casa del Parque de la Reserva de las Lagunas de Villafáfila. Por ello cambiamos la especie pero no el viaje zamorano. Queríamos intentar esa especie que no habíamos visto aún (sería un bimbo para nosotros) y el domingo nos pusimos en camino junto a varias amigos/as. Además allí coincidimos con algunos amigos más, como Pepe, Cristian y Miguel, con los que siempre es un gusto coincidir y hablar de nuestra pasión.

Tras pasar un rato en la zona de la balsa de la depuradora (la única que tenía algo de agua junto a la Casa del Parque) viendo limícolas de varias especies muy bien nos fuimos en busca del nervioso limícola llegado de muy lejos. La peculiaridad de los falaropos, además de que las hembras son las que lucen un plumaje más llamativo en época reproductora, es que son muy nadadores y para buscarlos hay que mirar en las zonas de agua. De hecho sus zonas de invernada está en altamar lo que hace de estos pequeñines unas aves maravillosas.

La primera hora nos la pasamos recorriendo cada centímetro de las lagunas donde nadaban varias especies de patos, en busca del falaropo. nos dividimos en grupos para recorrer todas las zonas de la Casa del Parque y la suerte estuvo de nuestro lado (Eneko y yo) pues mientras estábamos en uno de los observatorios pasó volando delante de nosotros  un pequeño limícola muy pálido y con una franja alar blanca muy patente. Nada más aterrizar empezó a moverse nervioso y ya no hubo ninguna duda, teníamos delante de nosotros al más deseado del día. Llamada rápida a los/as compañeros/as y a disfrutar de este viajero. Estuvimos el resto de la mañana tras él pues no paraba de moverse en una zona lejana de la laguna. Las imágenes que vais a ver son de Eneko tras buscar la zona más cercana para disfrutarlo.

El falaropo picofino es un limícola que se reproduce en las zonas árticas de Eurasia y Norteamérica mientras que sus zonas de invernada, como ya he dicho, están en latitudes más meridionales y en altamar. En la Península es un ave ocasional que aparece generalmente en salinas o zonas húmedas costeras del Mediterráneo o Atlánticas principalmente. Por ello la aparición de aves en el centro es excepcional (a la vez apareció uno en Toledo) y era una oportunidad inmejorable de bimbar este ave que luce tonos blancos y negros, una estilizada silueta y un fino pico.





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martes, 13 de octubre de 2026

LOS REYES DEL PASO POSTNUPCIAL

En esta entrada voy a viajar un año atrás. Como ya os he contado los limícolas son, para mi, los protagonistas del paso postnupcial y en estos momentos estamos tras ellos en cualquier masa de agua que visitamos. Y entre los limícolas los correlimos son unosmis favoritos. Siempre disfrutamos con ellos y soñamos con ver algunas de las especies más raras y escasas . Hoy voy a enseñaros a estos preciosos viajeros.

La primera especie que vamos a ver es una de las que tuve que hacer varios intentos hasta poder verla  por primera vez (siempre nos daba esquinazo)  pero una vez que lo conseguí la hemos visto todos y cada uno de los años en diferentes lugares que hemos visitado. El correlimos pectoral (Calidris melanotos) es uno de los más bonitos entre los correlimos con su característico pecho (muy bien delimitado con la tripa), su ceja marcada, sus paas amarillas y su estilizada silueta. Es una limícola que viene de muy lejos (Norteamérica o el norte de Asia) y que recala en algunos humedales ibéricos cuando se desvía de su ruta hacia Sudamérica y Oceanía.






Otro de los correlimos que más nos gustan ver  tiene, como el anterior,  un pecho muy característico. Es más pequeño que el pectoral pero  tiene también un bonito babero oscuro. Comparte de nuevo las patas claras (que lo diferencian del correlimos menudo) y la lejanía de la que viene. El correlimos de temminck (Calidris temminckii) se reproduce en zonas árticas de Eurasia y en sus viajes a sus cuarteles de invernada pasa por los humedales ibéricos, quedándose alguno de ellos a invernar en ellos.




Ahora veremos dos correlimos que en invierno lucen un plumaje pálido. El primero de ellos es, junto al anterior, el más pequeñín de los que vemos de manera habitual. Además de diminuto tiene un pico corto  y recto y unas patas negras. El correlimos menudo (Calidris minuta) es uno de las más habituales en nuestros humedales en sus viajes desde el norte de Eurasia hasta sus zonas de invernada en la parte central del África.



Uno de los más característicos entre los correlimos es el más blanco de todos. En muchas de las playas que visitamos en otoño e invierno podemos ver grupos de tridis corriendo nerviosos siguiendo el movimiento de las olas. El correlimos tridáctilo (Calidris alba) se reproduce en zonas cercanas al ártico y se desplaza a zonas del sur de África, América y Oceanía.  Es un habitual en la Penínusla con efectivos invernantes. 











El más grande de los correlimos es uno de los dos que lucen un plumaje rojizo en época reproductora. Es uno de los menos habituales en el centro peninsular aunque se ve de manera regular en humedales costeros. El correlimos gordo (Calidris canutus) se reproduce en zonas cercanas del ártico  y en sus viajes al sur pasan por nuestras zonas húmedas.


El otro correlimos rojo es el que luce un pico más largo y curvado. El correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) es un estilizado limícola que se reproduce en el norte de Siberia y Alaska y viaja al sur a pasar el invierno que es cuando los vemos por Iberia. 





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