Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

martes, 13 de octubre de 2026

LOS REYES DEL PASO POSTNUPCIAL

En esta entrada voy a viajar un año atrás. Como ya os he contado los limícolas son, para mi, los protagonistas del paso postnupcial y en estos momentos estamos tras ellos en cualquier masa de agua que visitamos. Y entre los limícolas los correlimos son unosmis favoritos. Siempre disfrutamos con ellos y soñamos con ver algunas de las especies más raras y escasas . Hoy voy a enseñaros a estos preciosos viajeros.

La primera especie que vamos a ver es una de las que tuve que hacer varios intentos hasta poder verla  por primera vez (siempre nos daba esquinazo)  pero una vez que lo conseguí la hemos visto todos y cada uno de los años en diferentes lugares que hemos visitado. El correlimos pectoral (Calidris melanotos) es uno de los más bonitos entre los correlimos con su característico pecho (muy bien delimitado con la tripa), su ceja marcada, sus paas amarillas y su estilizada silueta. Es una limícola que viene de muy lejos (Norteamérica o el norte de Asia) y que recala en algunos humedales ibéricos cuando se desvía de su ruta hacia Sudamérica y Oceanía.






Otro de los correlimos que más nos gustan ver  tiene, como el anterior,  un pecho muy característico. Es más pequeño que el pectoral pero  tiene también un bonito babero oscuro. Comparte de nuevo las patas claras (que lo diferencian del correlimos menudo) y la lejanía de la que viene. El correlimos de temminck (Calidris temminckii) se reproduce en zonas árticas de Eurasia y en sus viajes a sus cuarteles de invernada pasa por los humedales ibéricos, quedándose alguno de ellos a invernar en ellos.




Ahora veremos dos correlimos que en invierno lucen un plumaje pálido. El primero de ellos es, junto al anterior, el más pequeñín de los que vemos de manera habitual. Además de diminuto tiene un pico corto  y recto y unas patas negras. El correlimos menudo (Calidris minuta) es uno de las más habituales en nuestros humedales en sus viajes desde el norte de Eurasia hasta sus zonas de invernada en la parte central del África.



Uno de los más característicos entre los correlimos es el más blanco de todos. En muchas de las playas que visitamos en otoño e invierno podemos ver grupos de tridis corriendo nerviosos siguiendo el movimiento de las olas. El correlimos tridáctilo (Calidris alba) se reproduce en zonas cercanas al ártico y se desplaza a zonas del sur de África, América y Oceanía.  Es un habitual en la Penínusla con efectivos invernantes. 











El más grande de los correlimos es uno de los dos que lucen un plumaje rojizo en época reproductora. Es uno de los menos habituales en el centro peninsular aunque se ve de manera regular en humedales costeros. El correlimos gordo (Calidris canutus) se reproduce en zonas cercanas del ártico  y en sus viajes al sur pasan por nuestras zonas húmedas.


El otro correlimos rojo es el que luce un pico más largo y curvado. El correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) es un estilizado limícola que se reproduce en el norte de Siberia y Alaska y viaja al sur a pasar el invierno que es cuando los vemos por Iberia. 





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miércoles, 7 de octubre de 2026

¡¡ EL CARRICERÍN CEJUDO PASA POR ÁVILA !!

Bombazo ornitológico el que hemos vivido este final de verano.  Hemos conseguido detectar al paseriforme más escaso de Europa en la laguna de El Oso con el anillamiento de dos adultos de carricerín cejudo en este maravilloso humedal abulenses. A continuación podéis leer el artículo que hemos elaborado desde el grupo de anillamiento Svecica, encargados de las jornadas de anillamiento.

A lo largo del mes de agosto y de la primera semana de septiembre el grupo de Anillamiento Svecica ha llevado a cabo, dentro del Proyecto Life AWoM y en colaboración con el Ayuntamiento de El Oso, unas jornadas intensivas de anillamiento para prospectar las zonas con hábitat propicio para el carricerín cejudo con el fin de detectar si en su movimiento migratorio este pequeño pájaro se detenía en la laguna para descansar y alimentarse. En total se han realizado 9 jornadas de anillamiento entre el 3 de agosto y el 3 de septiembre por parte  anilladores de dicho grupo.

El carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola) es un pequeño pájaro insectívoro, de apenas 13 cm de longitud y 10-15gramos de peso,  de tonos ocres y amarillos con un diseño cefálico muy característico, que le da nombre, donde luce dos cejas pálidas muy marcadas sobre las que hay dos líneas negras que se parten de nuevo en una franja pálida en lo alto de la cabeza (en el píleo). Tiene sus zonas de reproducción en áreas muy concretas de Polonia, Alemania, Bielorrusia y Ucrania, donde usa zonas encharcadas con vegetación palustre y herbácea, mientras que su área de invernada se circunscribe a zonas al sur del Sahara, principalmente en Senegal y Mali, recorriendo cada año 6.000 km entre ambos lugares.


Ejemplar anillado el 25-08
Grupo de anillamiento Svecica


Ejemplar anillado el 01-09
Grupo de anillamiento Svecica

 En este viaje necesita de una serie de humedales donde parar a descansar y alimentarse  para acumular grasa que le ayude en su viaje y es por ello que la Península Ibérica actúa de corredor migratorio para la especie. Se pueden observar carricerines cejudos en la Península Ibérica en ambos pasos, prenupcial y postnupcial, siendo su presencia más amplia en este segundo teniendo la segunda quincena de agosto y primera semana de septiembre como fechas claves para su detectabilidad en diversos humedales del territorio.

En esta época este pajarillo elige diferentes humedales donde abundan formaciones herbáceas con encharcamiento constante donde abundan las junqueras, las castañuelas, las cárices, etc. El humedal de referencia en este momento del año es la laguna de la Nava, donde ha reaparecido este año 2026 tras tres años sin observarse, que es el punto caliente para la especie a nivel peninsular y donde se concentra la mayoría de observaciones. Otras dos localidades de la región con presencia numerosa de la especie son la Dehesa de Fuentecantos (Soria) y la gravera de La Canterina (León). Otros humedales de la región donde se ha detectado la especie son las lagunas del Raso (Pedraja de Portillo), Lagunas de Boada y Pedraza (Palencia) así como en otras localidades nacionales como la Laguna Chica Villafranca de los Caballeros (Toledo), Laguna de Manjavacas (Cuenca), Marjal del Moro y Albufera (Valencia) o Los Albardales (Madrid).

Laguna de El Oso. Hábitat donde se ha detectado 
Grupo de anillamiento Svecica

Laguna de El Oso. Hábitat donde se ha detectado
Grupo de anillamiento Svecica

Con todo ello se consideraba factible que la especie pasase por la provincia de Ávila e incluso se detuviese en alguno de sus humedales. Entre todos ellos la laguna del Hoyo, en la localidad de El Oso, se postulaba como el mejor lugar para ello y con ese objetivo un ornitólogo local (Arón Blázquez), gestionó el encharcamiento de  unos prados herbáceos  con el fin de que hubiese un hábitat adecuado en el momento álgido del paso de la especie. En colaboración con la Fundación Global Nature, que se encarga del Proyecto Life Paludicola, se determinó realizar unas jornadas destinadas a detectar esta ave tan escasa.

El trabajo llevado a cabo dio sus resultados y el 25 de agosto se anilló un primer ejemplar adulto a última hora de la tarde. No tardó en llegar un segundo ejemplar a las redes de anillamiento  y el 1 de septiembre otro adulto cayó en las manos de los anilladores de nuevo por la tarde. A ambos ejemplares se les tomaron las medidas estipuladas (longitud del ala, longitud de la pluma primaria más larga, longitud de tarso), se le estudio el estado general (musculatura y acumulación de grasa) y se le tomaron muestras de plumaje y heces con el fin de estudiar aspectos de alimentación .


Ejemplar anillado el 01-09
Grupo de anillamiento Svecica


Ejemplar anillado el 25-08
Grupo de anillamiento Svecica


Con la detección de esta icónica especie se corroboró que este humedal, de gran importancia a nivel nacional, es fundamental para un gran número de aves, entre ellas la más escasa de Europa, lo que le imprime más valor si aun cabe, algo que no se corresponde con el nivel de protección de esta laguna esteparia.

Las jornadas de anillamiento no solo sirvieron para detectar en la laguna al carricerín cejudo sino que además  sirvió para anillar por primera vez en la laguna un ejemplar de buscarla unicolor (Locustella unicolor), un ave que se había escuchado y observado por primera vez allí esta primavera pasada. Además se han capturado para su anillamiento especies como el ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica), el carricerín común  (Acrocephalus schoenobaenus) y la buscarla pintoja (Locustella naevia).


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martes, 29 de septiembre de 2026

SEPTIEMBRE NOS REGALA UNOS PEQUEÑOS VIAJEROS

El paso postnupcial nos trae  nuestros campos innumerables aves que en su viaje desde sus zonas de reproducción en el norte y centro de Europa viajan a sus cuarteles de invernada en tierras africanas. Muchas de ellas hacen miles de kilómetros atravesando Europa con sus cadenas montañosas, atravesando el Estrecho de Gibraltar con sus 14 Km y atravesando el Sáhara con su paisaje árido y arenoso. El paso se extiende desde el mes de agosto hasta bien entrado el mes de octubre pero hay momentos en que los pajarillos "caen del cielo" y cada matorral, cada árbol o cada trozo de terreno tiene su viajero o varios de ellos. Entre los paseriformes, en la provincia de Ávila, hay 5 especies que alegran cada salida pajarera del mes de septiembre.

El más numeroso del mes es  uno de los más pequeños. El mosquitero musical (Phylloscopus trochilus) es un ave muy abundante en Europa y eso hace que cuando se lanzan en masa hacia el sur aparezcan en cualquier punto donde haya un árbol o un arbusto. Los hemos llevado a ver en la puerta de nuestra casa, en cualquier parque o en el bosque que acompañan a ríos y arroyos. Nosotros disfrutamos muchísimo de ellos en el entorno del embalse de Serones donde llegamos a ver decenas en el recorrido que hacemos. Aunque salen volando con facilidad a nuestro paso siempre hay alguno de ellos que se deja ver a placer y nos deja ver sus tonos amarillos, su patente ceja, sus patas amarillentas y su proyección primaria larga (todo ello le diferencia de otros mosquiteros como el común).






Sobre algunos matorrales donde, a lo largo del año, están las tarabillas europeas aparecen ahora las llamativas tarabillas norteñas (Saxicola rubetra). Lucen estos pajarillos una preciosa ceja blanca sobre un plumaje de tonos ocres y marrones que la diferencia, entre otras cosas, de su residente prima. Rara es la salida por Campo Azalvaro o la laguna de El Oso donde no veas varias de ellas siendo en ocasiones muy numerosas. Muy bonito es el momento donde varias de ellas llenan los vallados que rodean el maravilloso humedal abulense.











La siguiente especie es estival en la Península y no son pocas las parejas de collalba gris (Oenanthe oenanthe) que se reproducen en nuestros campos (como La Moraña) pero sobre todo en las montañas abulenses. Cualquier subida por la Sierra de Gredos nos dará buenas observaciones de la especie. Pero es llegado este mes y las grises se multiplican con los ejemplares de toda Europa, e incluso de la suberpecie de Groenlandia (Leucorhoa), y las colas blancas terminadas en una T negra llenan cada paso que damos. La pasada semana en una zona entre Salamanca y Ávila las vimos por decenas.






Llega el turno de uno de los más bonitos. Es este mes un momento en que cada cola roja nos pone en alerta. A lo largo del resto del año una cola naranja corresponde al omnipresente colirrojo tizón que llega a criar en nuestro edificio. Pero esa hora el colirrojo real (Phonicurus phoenicurus) deja los bosques y praderas de Europa, y del norte de España, para aparecer en los majuelos y rosales silvestres de nuestras latitudes. Cierto es que se ha llegado a reproducir en la provincia de manera puntual y localizada pero septiembre es un momento para verlos en cualquier punto. Se diferencian del tizón por el plumaje del cuerpo rojizo teniendo el macho la cabeza oscura. Los que vais a ver se repartieron entre los embalses de la Sierra de Ávila y el entorno de Sepúlveda.













Terminamos esta lluvia de pajarillos viajeros con otro que, cuando llega el momento adecuado, se puede ver en números altísimos. Este pequeñín que ahora luce tonos grisáceos (en plumaje reproductor los machos lucen un negro azabache) puede identificarse por el espasmo que le da en el ala cuando se posa en alguna rama tras bajar al suelo en busca de algún insecto. Además son muy característicos los dedos blancos que luce en las terciarias y que se ven genial en la foto que pudo sacarle Eneko. Es un ave que se reproduce en los pinares de montaña de la provincia pero que ahora ve aumentado su número hasta hacerse muy fácil de observar en cualquier hábitat.






 

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