Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

jueves, 16 de abril de 2026

EL AZUL ES EL COLOR DE TENERIFE

El paso está candente por toda la Península, con influx de mosquitero silbador y papamoscas semiacollarado, y en la provincia con la laguna de El Oso como foco principal con varias canasteras, un chorlito gris, garcilla cangrejera, zarapitos trinadores y chorlitejo patinegro. Pero hoy nos vamos unos días atrás, cuando el azul fue el color del día..

Ya os conté que la Macaronesía era un punto de endemismos muy importante, como muchas islas donde los seres vivos han evolucionado aislados y han llegado a formas muy especiales. En la primera entrada del viaje a Tenerife me centré en las palomas de la laurisilva ya que eran objetivo principal del viaje. Os comenté también que había otra especie que era imprescindible en nuestros días en las islas. Vamos con esta maravilla.

Dentro de la isla tinerfeña hay varios hábitats que acogen a una serie de aves asociados a ellos. Si en los bosques de laurisilva las palomas son las protagonistas, la cañadas del Teide tienen los suyos, las zonas áridas del sur tienen otros diferentes o los parques urbanos son casa de otros muchos. Para ver al pinzón azul del Teide (Fringilla teydea) hay que recorrer los pinares de pino canario de la Corona forestal (las laderas del antiguo volcán que se derrumbó y sobre el que creció el techo de España).

La singularidad de esta especie es que solo vive, en todo el mundo, en estos pinares por lo que es la auténtica joya de la avifauna tinerfeña. Hasta hace no mucho se creía que vivía en la vecina isla de Gran Canaria pero no hace mucho se separaron ambas especies y cada isla tiene la suya propia. 








El pinzón azul del Teide tiene un gran dimorfismo sexual ya que el macho luce unos tonos azules en todo el plumaje con las alas oscuras y un potente pico del mismo color. La hembra por su parte es de colores marrones en la parte superior y pálidos en la inferior. En nuestro caso tuvimos una observación inmejorable de esta maravilla pues fuimos, de camino al Teide, en el área recreativa de Ramón Caminero y allí, entre otras especies, pudimos disfrutar de más de una decena de ejemplares que se alimentaban en el suelo del pinar ajenos a nuestra visita. Fue un momento inolvidable e irrepetible (a no ser que volvamos de nuevo a la isla) que Eneko captó de manera inmejorable. 







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lunes, 13 de abril de 2026

TARDE DE CARIBLANCO Y CANASTERA

Llegado el momento del paso prenupcial cada salida al campo es una sorpresa y una enorme motivación por salir al campo porque en estas semanas que preceden a la vorágine de la reproducción hay un enorme movimiento de aves en su regreso a los lugares donde crían. Cada tarde la imaginación vuela y sueño con que me cruzo con un mosquitero silbador en algún árbol , o que en alguna zona húmeda aparece un correlimos falcinelo, o que sobre algún campo de cultivo vuela un mosquitero papialbo. Y como soñar es gratis lo hacemos a lo grande. Este viernes pasado la tarde estuvo muy bien pues vimos dos especies poco habituales en la provincia abulenses que, aunque de manera anual, nos visitan en números muy bajos y en muy contadas citas.

La tarde empezó en la laguna de San Bartolomé, en Maello, donde el día anterior nuestro amigo Chema había visto un fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida). Antes de llegar a la orilla, desde lejos, Eneko ya vio a esta "golondrina" de las lagunas volando sobre el agua en busca de los insectos de los que se alimenta. no paraba de moverse de un lado a otro de la laguna lanzándose a por los invertebrados voladores para hacer algún descanso en la orilla o en una isleta de piedras. Una vez parado pudimos disfrutar de su capirote negro y el rojo intenso de pico y patas. En vuelo destacaba su plumaje gris con la tripa oscura.

Este estérnido es un migrador que tiene sus colonias de cría en humedales de la mitad sur de la Península donde está condicionado por el nivel de agua de ellos. Las más cercanas están en la Mancha Húmeda y en algunos puntos de la Meseta. Cuando llega el invierno se mueve a la zona occidental del África central. Durante los pasos se pueden ver en cualquier humedal y eso es lo que pudimos vivir nosotros ese día. 











Desde la laguna sonde estaba el hybrida nos fuimos a la laguna de El Oso para seguir disfrutando del paso. Esta laguna está espectacular y bulle de vida. Las anátidas han bajado de número y especies mientras que los limícolas van ganado efectivos tanto en el número total como en el número de especies. las cigüeñuelas comunes son numerosísimas y les acompañan buenos números de combatientes, archibebes comunes, andarríos bastardos, chorlitejos chicos, avefrías europeas y agachadizas comunes.

Pero las estrellas del día estaban descansando en una orilla arenosa. Su silueta es inconfundible y tras ver Juanra la primera no tardé en dar con otras dos canasteras (Glareola pratincola). Este limícola, que tanto en vuelo como posada, recuerda a una golondrina enorme, tiene unos tonos marrones muy parecidos al lugar donde le gusta estar. Sobre el ocre del plumaje solo su garganta blanca (con línea negra) y su tripa pálida resalta. Al igual que el cariblanco es unan especie estival en la Península con buenas poblaciones reproductoras en humedales del sur y el Levante ibérico. En invierno viaja a África y es en su retorno cuando suele recalar en la laguna de El Oso, donde es regular cada año (este año además se ha visto en la laguna de Lavajuelo- Víctor Coello) 




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lunes, 6 de abril de 2026

LAS PALOMAS DE LA LAURISILVA

 Momentos mágicos. Eso es lo que muchas veces buscamos en nuestras salidas al campo. Momentos que te hacen sentir algo que va más allá por el lugar donde estás disfrutando, por la compañía que tienes al lado o por la especie que tienes delante. Ese momento mágico ha pasado hace unos días, y varias veces, en nuestro viaje a Tenerife. Elia y Eneko tenían muchas ganas de conocer las Islas Canarias, cada uno por un motivo. Elia quería volar en avión y conocer las playas de las islas mientras que Eneko tenía una lista de 12 especies escrita para tratar de bimbar. Ambos han disfrutado mucho de ambas cosas y en lo ornitológico han sido 14 las especies vistas por primera vez por Eneko mientras que en mi caso han sido 3 ( conpardela chica macaronésica o de Baroli como sorpresón). Agradecer a Juanjo y a Antonio su ayuda para movernos por la Isla).

Os voy a enseñar las dos especies a las que más tiempo he dedicado y no porque nos haya costado dar con ellas, sino porque para mí son las especies fetiche del viaje (junto a uno que solo vive en esta isla). Hemos vivido un momento mágico primero por el lugar. El bosque de laurisilva, esa selva fósil que cubría hace 20 millones de años un amplio territorio en el Mediterráneo y que hoy ha quedado acantonado a las islas macaronésicas, es un bosque húmedo formado principalmente por laureles acompañados la faya o el brezo canario así como de especies trepadoras y líquenes. 

También fue mágico por poderlo disfrutar con la familia, en todas las salidas con Eneko, y en algunas de ellas con Elia y Eli. Finalmente fue mágico por la maravillosa observación de las palomas de la laurisilva. Este bosque es un reducto con una biodiversidad enorme, principalmente de invertebrados, en la que sobresalen, dentro de las aves, dos colúmbidos que solo viven en las islas más occidentales de Canarias (donde sobrevive la laurisilva).

La primera de las dos es la paloma turqué (Columba bollii), una preciosa paloma de tonos gris azulados (en dorso alas y cabeza), de pecho pecho y tripa rosáceas y con un diseño de cola que lo diferencia de su compañera de casa, con una línea horizontal más clara en el centro de la misma. Tuvimos la suerte de encontrar algunas de ellas en el maravilloso Barranco Ruíz, el mirador del Lance, Anaga y en el mirador del Lomo Molino, en al zona de Teno. Lo mejor es detectarla mientras vuelan para posarse en lo alto de los laureles que es cuando puedes verlas con tranquilidad y cuando Eneko las sacó así de bonitas.















La segunda paloma de la laurisilva llama mucho la atención cuando vuela por su oscuro plumaje terminado en una franja blanca en la parta final de la cola. En realidad, la paloma rabiche (Columba junoniae) luce un plumaje grisáceo oscuro con tonos púrpuras  y reflejos en la cabeza y cuello. Muy llamativa es el diseño de la cola de nuevo de tonos oscuros con una línea pálida al final.  Con ella nos topamos principalmente en Barranco Ruíz, tanto en su parte alta como en el área recreativa (aquí pudimos ver hasta 12 ejemplares) , en el mirador del Lance y en el mirador del Lomo Molino (Teno). Verlas fue un auténtico espectáculo que Eneko retrató así. 



















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