Ha sido llegar de nuestras vacaciones en Sepúlveda y no podía esperar para volver a mi Territorio Pajarero. Más sabiendo que este paraíso estaba lleno de vida gracias a que la laguna y unos prados están encharcados gracias al aporte de agua que hace el sobrante de la embotelladora. Así que el día siguiente de regresar me planté en los observatorios de mi querida Laguna de El Oso, y después he vuelto dos días más esta semana.
El protagonista inesperado de esta semana ha sido un flamenco rosa que ha parado un par de días en la laguna para descansar y ayer ya no se le vio. Esta especie, que a mucha gente sorprende en los humedales interiores (aún recuerdo la cara de mi amigo Fran cuando descubrió que al lado del pueblo de Marina había flamencos) realiza movimientos dispersivos tras la reproducción con lo que puede aparecer en cualquier zona húmeda. Este verano han aparecido además de en nuestra provincia en Palencia, Valladolid, Zamora o Soria.
Pero los verdaderos protagonistas de estos días son un bando de moritos (Plegadis falcinellus) que se mueve por el humedal. Empezó siendo un único ejemplar hace unas semanas y ahora son 14 los que vimos ayer. Este ibis hace también esos movimientos dispersivos tras la reproducción y aunque no en grandes números son habituales en las lagunas y lavajos abulenses. Ahora mismo hay grupos de estos preciosos ibis, que aunque parecen negros, tienen iridiscencias moradas, en Soria, Zamora, Salamanca, Valladolid o Burgos.
El grupo se mantiene en los prados encharcados cercanos a uno de los observatorios y es una auténtica pasada verlos alimentarse con ese pico curvado hacia abajo.
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Saludos Abulenses

























































