Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.
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martes, 26 de noviembre de 2024

LIMIS DEL POSTNUPCIAL: CHORLITEJOS Y CHORLITOS

La invernada ya está aquí y el paso postnupcial ya ha quedado atrás. Pero en la retina nos quedan muchas imágenes de las maravillosas viajeras que han pasado por los humedales abulenses y vamos a dar un repaso a una de las familias más excepcionales que tenemos, y que nos tiene enamorados. Estas entradas las hacemos especialmente para nuestro amigo Juanra, un apasionado de los limícolas que nos ha contagiado esta pasión. Hoy tocan chorlitos y chorlitejos.

El primero de ellos es el chorlitejo grande (Charadrius hiaticula). Es el chorlitejo que de más lejos viene hasta nuestros campos ya que no se reproduce en la Península (lo hace en las zonas más al norte de Eurasia). Es un limícola pequeño pero robusto, con las patas anaranjadas y una cabeza voluminosa con un pico fuerte. En ésta época no luce los colores de su plumaje nupcial (con negro corporal y naranja en el pico) pero si que luce la frente y la ceja blancas, el píleo y las auriculares (de la mejilla) redondeada y un collar ancho. Cuando vuela luce una franja alar blanca. A este ejemplar lo pudimos ver en la laguna de San Bartolomé, en Maello.





Su primo, más habitual en nuestra provincia, luce en comparación con el grande una silueta más estilizada, un pico más fino, las patas amarillas y sobre todo un anillo ocular amarillo que le da un toque diferencial con el resto de chorlitejos.  El chorlitejo chico (Charadrius dubius) es un ave muy común en ríos, graveras o humedales del interior peninsular donde recorre las orillas agachándose en busca de los invertebrados de los que se alimenta. En la provincia es una ave estival que se mueve en el invierno a algunos humedales costeros. Al contrario que el hiaticula cuando vuela no luce franja alar blanca. A estos ejemplares los pudimos ver en la laguna de San Bartolomé, en Maello.










El tercero de los chorlitejos habituales en la Península es el que luce las patas del color que le dan el nombre. Es ésta un limícola habitual en las costas y arenales de la Península y por ello sufre un gran declive por la presión humana en la época reproductora. En esta época el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) luce un plumaje marrón y blanco (sin el rojizo del reproductor) con las patas negras. Es una especie poco común en la provincia abulense y tuvimos que ir a verlos a la playa de los Lances (Tarifa) o al Delta del Ebro.




Terminado ya con los chorlitejos vamos con los chorlitos. Aunque la estrella de este postnupcial ha sido el chorlito dorado siberiano (Pluvialis fulva) que vimos en el césped del Delta, disfrutamos de otra especie en este mismo sitio que nos dio un gran alegrón. en este paraíso tarraconense, que redescubrimos con  un montón de amigos, vimos un joven de chorlito carambolo (Eudromias morinellus) que descansaba en un campo donde la tierra  se fundía con su  plumaje. Únicamente destacaba su ceja blanca sobre el marrón del suelo. Se camuflaba tan bien que costaba verle cuando estaba parado y agachado para hacer frente al viento.







Un recuerdo de un paso muy intenso y lleno de momentos e imágenes imborrables

Saludos abulenses

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lunes, 27 de marzo de 2023

TARDE PARA RECORDAR EN EL OSO

 La semana pasada vivimos una de esas tardes que da la laguna de El Oso en los días de paso. El martes por la mañana saltaba la sorpresa desde  Directo Natura pues entre los postes de las cámaras nadaba una pareja de patos colorados (Netta ruffina). Es un pato poco habitual en nuestra provincia con un puñado de citas en Rosarito , charcas del Águila, río Adaja o el embalse de Cogotas así que era buena oportunidad para poder verlos de nuevo tras la pareja de la Pelmaza. Y por suerte esa misma tarde ya había decidido salir al campo con Eneko así que tras pasar por un par de lavajos llegamos a la laguna.

No tardamos nada en dar con la preciosa cabeza naranja con pico rojo del macho y la espectacular cabeza de dos colores de la hembra. Y no solo porque estaban en la misma zona donde por la mañana les captó la cámara sino porque allí estaban dos amigos (Chema y Cruz) que ya estaban disfrutando de estos maravillosos patos. Disfrutamos de ellos todo un buen rato hasta que otra especie captó nuestra atención y se convirtió en el objetivo de esa tarde. El pato colorado se reproduce en humedales mediterráneos, andaluces y manchegos realizando movimientos migratorios de corta distancia momento en el que llegan aves procedentes de Europa a invernar en las mismas zonas donde crían nuestros residentes









Pero la tarde dio un giro y otra especie pasó a llevarse nuestras miradas y las nuestras cámaras. El viernes anterior habíamos visto en un o de los campos que rodean a la laguna, inmerso en un grupo de chorlitos dorados europeos, un chorlito carambolo (Charadrius morinellus) en la que suponía la primera cita de la especie en el humedal. Un día después Víctor Coello vio de nuevo un ejemplar en Rasueros. Mi idea era que siendo mediados de marzo y en Ávila, era factible que fuese el mismo ejemplar que se había movido de lugar con lo que parecía que no seguía en el Oso (habían pasado varios pajareros sin suerte con él).

Pero los pajareros somos concienzudos y me puse a buscar algún grupo de apricaria en los campos hasta que di con uno de 15 ejemplares. Y fue Juanra el que vio al diferente. De nuevo saltaba a la vista su menor tamaño, su plumaje uniforme con tonos rojizos y su prominente ceja. De nuevo dábamos con el carambolo pero estaba muy lejos para poder documentar la observación así que, ya en compañía del pajarero local Aron, tratamos de acercarnos por uno de los pocos caminos que se pueden recorrer. Llegamos a un sitio donde creíamos que podríamos verlo más cerca y aunque aun estábamos lejos, pudimos verlo mucho mejor e incluso tirar alguna cutrefoto. Vimos con claridad los rasgos que nos ayudaron a identificarlo en la lejanía y disfrutamos de él a placer con la luz del atardecer morañego.

Este limícola es un caso especial entre ellos pues aunque tiene zonas de reproducción en zonas subárticas y en la tundra del norte de Europa, en la Península las pocas parejas que crían lo hacen en prados de alta montaña (por encima de 2000 metros). Pasa el invierno en el norte de Europa y en Oriente Medio con algunos grupos en el sureste ibérico. En los pasos se ven grandes grupos en la Submeseta sur. En nuestra provincia es un ave muy escaso con una cita documentada en el Calvitero  y algunas otras históricas en el entorno de Madrigal.



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Saludos abulenses

sábado, 3 de octubre de 2020

EL SUEÑO DE LOS CARAMBOLOS SE HIZO REALIDAD

 Otra semana que se ha hecho dura y apenas me ha dejado tiempo para salir un día al campo (donde me he llevado una hembra de pato mandarín en la laguna de El Oso) y mucho menos para ponerme al ordenador a contaros todo lo que aún tengo en el cajón. Eso si la semana, aun con dificultades, ha sido buena y en parte la culpa ha sido por lo que he vivido el sábado pasado.

Llevaba un tiempo con una idea en la cabeza y el sábado pasado pude conseguir uno de los sueños pajareros más inmediatos (por suerte nunca se acabarán) que tenía. En mi cabeza estaba planeado un viaje a tierras toledanas en busca de un limícola un tanto especial pero no entraba en mis planes poder disfrutar de una jornada de pajareo de las buenas ( de esas de echar bastantes horas de campo) con mi hijo Eneko. El sábado fue una de esas jornadas que quedan marcadas por la especie y por la compañía (Nos acompañó Juanra). 

El Chorlito Carambolo (Charadrius morinellus) es un limícola que en la época de reproducción se asocia a las zonas árticas de Europa y Asia (desde Escandinavia hasta Siberia) citándose algunas parejas en prados de montañas por encima de los 2000 metros en los Pirineos. En época de paso se asocia sin embargo a terrenos pedregosos o tierras de labor aradas. Es una especie regularen en el paso postnupcial en la Península siendo una especie muy fiel a los lugares donde descansar siendo habitual verla en los mismos lugares en fechas similares cada año (este año hemos tenido la primera cita fiable en Ávila gracias a Miguel Rodríguez)

Tras un par de horas de viaje, a primera de hora de la mañana estábamos en una zona de campos de cultivo toledana salpicadas de tierras aradas y de barbechos en busca de los carambolos. Los minutos pasaban y no éramos capaces de ver a estos precioso limícolas de marcadas cejas terminadas en V en la nuca y con bonitos tonos rojizos en la tripa. Varios cambios de zona por los diversos caminos del lugar sin resultado (si que vimos Avutardas Comunes) y el tiempo pasaba sin disfrutar del objetivo del viaje. Pasadas las 11 (dos horas desde la llegada) decidimos hacer un último intento por un camino paralelo al que habíamos estado recorriendo y cuando ya estábamos apunto de hacer un descanso hasta la tarde, en mitad del camino apareció un precioso Carambolo. Una mirada al campo cercano y vimos como todos los terrones del campo tomaban vida y empezaban a moverse. Contamos uno a uno el grupo y descubrimos que teníamos (menuda pasada) 86 morinellus frente a nosotros. La alegría acumulada de la mañana brotó y la emoción se apoderó de los tres (aunque Eneko había tenido un percance en ese instante). Estuvimos 20 minutos disfrutando de nuestro nuevo bimbo antes de dejarlos en el campo donde los descubrimos. Sólo puedo poner un pero a la observación y es que nos pilló con un contraluz muy grande y por ello las foto no describen la preciosidad de estos viajeros que se han grabado en mi diario personal. 













Mucho ánimo a tod@s

Gracias por seguir el blog

Saludos Abulenses