Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.
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jueves, 24 de noviembre de 2022

LOS ENMASCARADOS DE LA CHARCA

 A finales del mes pasado pasó algo que Eneko esperaba desde hace poco. Y es que según va avanzando en el pajareo y en la identificación de aves va buscando algunas especies objetivo que buscar, además de disfrutar del resto o de seguirme en la locura de buscar o twichear rarezas. No hace mucho me dijo "papá, tenemos que buscar al pájaro moscón". Durante el final de verano hemos paseado un par de veces por el Adaja en busca de este maravilloso constructor que cuelga de las ramas un bonito nido en forma de globo hecho de pelusa de chopo sin suerte.

Y fue en los últimos días de mes cuando Juan Parra nos avisó que en la charca del Carlos Sastre estaba viendo un grupo de pájaros moscones en los juncos que bordean este pequeño humedal situado en la zona sur de la capital abulense. Aprovechando que Eneko tenía que jugar en unos campos cercanos nos pasamos por allí a mediodía. Nos dimos un paseo rodeando la charca y no tardamos en ver 2 ejemplares rompiendo los puros (semillas de los juncos). La observación fue muy buena pues andaban afanados en su tarea mientras nosotros, desde una distancia adecuada, identificábamos su bonito píleo azulado, su máscara negra y si dorso pardo-rojizo. Se movían en la zona de juncos del lugar volando de un tallo a oro.

El pájaro moscón es un paseriforme habitantes de zonas palustres y bosques de ribera que se distribuye por la Península asociado a los valles de los grandes ríos (Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir, etc). En invierno el contingente de aves aumenta con la llegada de aves europeas, En Ávila es reproductor escaso con el Adaja como zona habitual donde colgar sus nidos. Estos ejemplares que vimos estaban en paso hacía sus zonas de invernada. Y Eneko pudo sumar un ave más a su retina. Ahora os toca disfrutar a vosotr@s.






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Saludos abulenses

lunes, 11 de marzo de 2019

LOS DUENDES DEL CARRIZAL

Día inolvidable el que viví hace unos días en un lugar realmente increíble.  Y no solo por los sitios que recorrimos o por las 67 especies que pudimos ver sino porque estuve acompañado por dos amigos abulenses, Juanra y César, con los que hablé largo y tendido sobre la ornitología abulense, castellana y peninsular. La mañana empezó en la laguna de la Veguilla, en Alcazar de San Juan, donde pude ver a estos tres duendes del carrizal.

La laguna bullía de vida con cientos, quizás miles de aves, en sus aguas. Había centenas de flamencos rosas, de Cucharas Europeos, decenas de Zampullines Cuellinegros y algún que otro Calamón Común y nos pusimos a disfrutar de ellos. Pero yo tenía en la cabeza alguna pequeña obsesión. Tenía como objetivo del día ver algunos pequeñines que se esconden en el carrizo, un hábitat donde algunos pasan desapercibidos ante los ojos de quienes les buscamos con ahínco. Así que dirigí mi teles hacia las grandes manchas de carrizo que jalonan la laguna.

No tardamos mucho en ver a los tres. Empezaré por el más tardío pero el que más ilusión me hizo ver , y sobre todo disfrutar ya que la única que lo había visto había sido muy fugaz. Buscando estaba por las zonas más densas de carrizo cuando un pequeño pajarillo pardo pasó ante mi objetivo para posarse en una pequeña masa de vegetación cercana al observatorio. Se metió en la maleza pero unos segundos después salió a la luz para ponerse a tiro de nuestras cámaras (únicos que me gustaría que sonasen en el campo). Ahí pudimos disfrutar de uno de las más escasos de nuestros humedales, el Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). Éste pequeñín, de característica ceja y baberos blancos,  es sedentario en nuestro territorio en el que se reproduce principalmente en Baleares y el Levante, teniendo algún población en el interior. Y nosotros vimos uno de esos pocos elegidos a escasos metros. Os pongo alguna foto de Juanra, que lo sacó genial.


Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). 
Juan Ramón Cuervo

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). 
Juan Ramón Cuervo

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). 
Juan Ramón Cuervo

La segunda especie en aparecer pero no menos esperada es uno de los más bonitos moradores de las masas de carrizo de las lagunas del levante, Valle del Ebro, Mancha Húmeda y algunos enclaves del interior. Para mi es uno de los más bonitos pajarillos de nuestras latitudes en las que ambos sexos lucen un preciosos colorido anaranjados y  una larga cola;  y en el que el macho tiene un precioso bigote que le da nombre. Localizamos una pareja de Bigotudos (Panurus biarmicus)  en la lejanía, moviéndose de un lado a otro de una pequeña masa palustre. Pero estaba muy lejos para disfrutar de ellos. Así que ellos decidieron darnos otro momento mágico cuando se posaron en la misma zona que el carricerín, subiendo a lo alto de los tallos para que los disfrutásemos. Y lo hicieron un par de veces tras moverse a un extremo de la laguna.


Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

El últimos de los duencecillos fue el primero en aparecer, eso si lejísimos y de manera fugaz. Después. como si se compinchase con los otros dos, nos dio otra imagen imborrable al acercarse a las ramas desnudas de un árbol que casi tocaba el observatorio donde estábamos. Aunque es una especie más habitual en nuestros humedales bien en paso, e incluso criando en alguno de ellos, siempre es muy bonito ver al Pájaro Moscón (Remiz pendulinus) con su preciosa máscara y sus tonos pardo-rojizos.

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)
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lunes, 21 de mayo de 2018

EL SONIDO DEL ADAJA

Muchas veces nos pensamos que tenemos que salir de la ciudad para poder disfrutar de la naturaleza. Esa idea cae por su propio peso cuando nos paramos en algún parque o a orilla de Adaja y, en silencio y observando, escuchamos o vemos la vida que por allí se mueve. Esto lo estamos disfrutando Eneko, Elia y yo cada semana ya que , al menos un día paseamos por el entorno del Adaja buscando los sonidos de esta artería de vida abulense. Hoy tocan cuatro moradores de la primavera y verano en el sotobosque y que están recién llegados de sus zonas de invernada.

La primera es la más sencilla de las currucas, Pese a no contar con un anillo ocular rojo, con una bigotera blanca, con una "boina de color" o con la cabeza negra, es un ave precioso de tonos ocres, con las partes inferiores blancas y una cara muy amable. Esta Curruca Mosquitera (Sylvia borin) andaba afanada en busca de los insectos que la dan nombre mientras Eneko y yo disfrutábamos de ella a escasos metros
. 
Curruca Mosquitera (Sylvia borin)

Curruca Mosquitera (Sylvia borin)

Curruca Mosquitera (Sylvia borin)

Curruca Mosquitera (Sylvia borin)

Curruca Mosquitera (Sylvia borin)

Curruca Mosquitera (Sylvia borin)

Otro de los protagonistas del Adaja a su paso por la capital es el más polifónico de todos los que pueblan los fresnos y sauces del río. Escondidos en los matorrales les oímos constantemente aunque solo en alguno ocasión se deja ver con claridad. Las únicas visiones suelen ser los tonos rojizos de la cola cuando uno de ellos sale volando para ocultarse de nuevo. Pero este Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) se posó en una rama para ponerse a cantar sus dominios al resto de ruiseñores. Momento que pude disfrutar de él.

Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)

Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)

Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)

Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos)

El tercero es el que más busco en mis paseos por el Adaja. Es un pequeñín que tienen un canto muy agudo y ese canto es el que hay que tener en cuneta para verlo pues suele estar metido entre la maraña de ramas y hojas de los árboles. Una vez detectado no cabe más que pararse a disfrutar de su preciosa anatomía, con un antifaz negro sobre una cabeza azulada y un dorso rojizo. Otra de las peculiaridades del Pájaro Moscón (Remiz pendulinus) es su elaborado nido, con forma de huevo y una especie de tubo de entrada, que cuelga sobre una rama. 

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

El cuarto, y último pajarillo, es otro de los enanitos del bosque. Llegado también de tierras africanas, llena el sotobosque con su repetida sílaba que hay que escuchar antes de buscar su tripa blanca entre el verde de los árboles. El Mosquitero Papialbo  (Phylloscopus Bonelli) es abundante en el cauce del Adaja y suma su sonido al del resto para crear una sinfonía que recarga de energía para toda la semana.

Mosquitero Papialbo  (Phylloscopus Bonelli)

Mosquitero Papialbo  (Phylloscopus Bonelli)