En esta entrada voy a viajar un año atrás. Como ya os he contado los limícolas son, para mi, los protagonistas del paso postnupcial y en estos momentos estamos tras ellos en cualquier masa de agua que visitamos. Y entre los limícolas los correlimos son unosmis favoritos. Siempre disfrutamos con ellos y soñamos con ver algunas de las especies más raras y escasas . Hoy voy a enseñaros a estos preciosos viajeros.
La primera especie que vamos a ver es una de las que tuve que hacer varios intentos hasta poder verla por primera vez (siempre nos daba esquinazo) pero una vez que lo conseguí la hemos visto todos y cada uno de los años en diferentes lugares que hemos visitado. El correlimos pectoral (Calidris melanotos) es uno de los más bonitos entre los correlimos con su característico pecho (muy bien delimitado con la tripa), su ceja marcada, sus paas amarillas y su estilizada silueta. Es una limícola que viene de muy lejos (Norteamérica o el norte de Asia) y que recala en algunos humedales ibéricos cuando se desvía de su ruta hacia Sudamérica y Oceanía.




Otro de los correlimos que más nos gustan ver tiene, como el anterior, un pecho muy característico. Es más pequeño que el pectoral pero tiene también un bonito babero oscuro. Comparte de nuevo las patas claras (que lo diferencian del correlimos menudo) y la lejanía de la que viene. El correlimos de temminck (Calidris temminckii) se reproduce en zonas árticas de Eurasia y en sus viajes a sus cuarteles de invernada pasa por los humedales ibéricos, quedándose alguno de ellos a invernar en ellos.
Ahora veremos dos correlimos que en invierno lucen un plumaje pálido. El primero de ellos es, junto al anterior, el más pequeñín de los que vemos de manera habitual. Además de diminuto tiene un pico corto y recto y unas patas negras. El correlimos menudo (Calidris minuta) es uno de las más habituales en nuestros humedales en sus viajes desde el norte de Eurasia hasta sus zonas de invernada en la parte central del África.
Uno de los más característicos entre los correlimos es el más blanco de todos. En muchas de las playas que visitamos en otoño e invierno podemos ver grupos de tridis corriendo nerviosos siguiendo el movimiento de las olas. El correlimos tridáctilo (Calidris alba) se reproduce en zonas cercanas al ártico y se desplaza a zonas del sur de África, América y Oceanía. Es un habitual en la Penínusla con efectivos invernantes.



El más grande de los correlimos es uno de los dos que lucen un plumaje rojizo en época reproductora. Es uno de los menos habituales en el centro peninsular aunque se ve de manera regular en humedales costeros. El correlimos gordo (Calidris canutus) se reproduce en zonas cercanas del ártico y en sus viajes al sur pasan por nuestras zonas húmedas.
El otro correlimos rojo es el que luce un pico más largo y curvado. El correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) es un estilizado limícola que se reproduce en el norte de Siberia y Alaska y viaja al sur a pasar el invierno que es cuando los vemos por Iberia.
Gracias por seguir el blog
Saludos abulenses
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