Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.
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sábado, 4 de julio de 2026

ESCUADRÓN DE ALIMENTACIÓN

 Este pasado mes de junio ha sido una auténtica locura aguiluchera. Estamos inmersos en la Campaña de conservación de los aguiluchos cenizos y pálido y está siendo un año dificilísimo para ambas especies pues la reproducción está muy tardía, con nidos en huevo o con pollos de unos pocos días cuando la mayoría del cereal ya está cosechado. Eso no  ha hecho ir varios días de urgencia a Madrigal de la Altas Torres para señalizar o vallar los nidos de estas rapaces de gris y blanco plumaje tan beneficiosas para el campo donde cría. 

El paso de la cosechadora nos pone los pelos de punta pensando en nuestros aguiluchos pero para otras especies son un aliado ya que, al pasar sobre el cereal, dejan el terreno al descubierto y los micromamíferos e insectos que encontraban refugio entre las espigas, quedan a la intemperie y eso lo aprovechan los cernícalos primillas, milanos negros y cigüeña blancas. Precisamente tras los insectos andaba un escuadrón de pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica) que apareció de la nada cuando estábamos entre campos de cultivo y desapareció sin dejarnos más que unos segundos para disfrutar de ellas. 

Este estérnido de tamaño grande, plumaje gris y blanco con capirote y pico negros es un viajero habitual en la provincia aunque escaso y en número bajo. Suelen verse en zonas húmedas como Rosarito o la laguna de El Oso donde llegan tras criar en algunos humedales interiores como Villafáfila o la Mancha Húmeda. Lo que es menos habitual es verlas como lo hicimos nosotros, en medio de la estepa morañega. 





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miércoles, 17 de abril de 2024

ESTÉRNIDOS POR LA LAGUNA DE EL OSO

 Que bonitos son los pasos migratorios y ahora que estamos inmersos en el prenupcial cada salida al campo es una sorpresa que te puede llevar a ver a los últimos invernantes como las cercetas comunes o algún bisbita pratense rezagado, a reencontrarte con muchos de los estivales que van llegando a nuestros campos como las collalbas grises o las lavanderas boyeras, a coincidir con pajarillos que están en pleno viaje como las tarabillas norteñas o a contar decenas de limícolas que recalan en los humedales como los andarríos bastardos o archibebes claro.

El pasado lunes nos pasamos por el entorno de la laguna de El Oso, donde permanecen muchas zonas encharcadas que están llenas de vida. Nuestra idea era buscar archibebes finos (Tringa stagnatilis) pues hay un influx importante de la especie por el interior con citas en Palencia, Salamanca, Soria (con 8 ejemplares) y Valladolid (con la barbaridad de 14 individuos). No hubo suerte con ellos pero si con otros limícolas pues llegamos a ver varias especies de ellos: cigüeñuelas comunes, avefrías, andarríos grande, andarríos chico, andarríos bastardo, combatientes y chorlitejo chico.

Pero la tarde estuvo marcada por los estérnidos. Al poco de llegar, en la primera de las charcas que visitamos vimos una pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) que volaba en una lagunilla cercana. Nos acercamos allí y pudimos disfrutar de los vuelos de este charrán que luce, sobre un plumaje blanco y gris,  un pico y una caperuza negra. Se posó en varias ocasiones a descansar en la orilla antes de retomar su vuelo en busca de los insectos de los que se alimenta. Es una especie con colonias de cría en humedales de interior como las lagunas de Villafáfila o la Mancha Húmeda que visita la provincia de manera anual con años excepcionales como el pasado en Rosarito o el anterior en este propia laguna (derivado de la sequía que vivieron los humedales zamoranos)








Tras dejar a la piconegra nos dirigimos a una laguna que se ha formado cerca del pinar que flanquea el humedal por si lado norte y allí disfrutamos de otro estérnido, en este lugar algo más pequeño que comparte con la nilotica el gris del dorso, el blanco de las partes inferior y el capirote negro pero que tiene la tripa oscura y un pico rojo que constrata con las mejillas blancas que le dan nombre. Eran tres los fumareles cariblancos (Chlidonias hybrida) los que volaban raudos, en busca de insectos,  sin parar de un lado al otro de ese pequeño humedal. Al igual que su prima aparece en los pasos por Ávila en su viaje desde tierras africanas hasta las colonias de cría en el sur, Levane o en humedales de interior de la Península.










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viernes, 28 de julio de 2023

¡¡ 102 CHARRANCITOS EN ROSARITO !!

 He reseteado la cabeza por tierras asturianas después de unos meses duros y ya estoy de nuevo a tope para retomar el blog y contaros todo lo que tengo en reserva y lo que vendrá a partir de ahora. Pero antes de seguir quiero rendir mi pequeño homenaje a un gran pajarero y enorme persona que nos ha dejado muy prematuramente y que ha dejado en shock a la ornitología castellana. Vuela alto Daniel.

 En lo ornitológico el viaje asturiano ha dado mucho de sí pero empezaré con los protagonistas de estos días por Ávila.  Y el lugar es un verdadero paraíso : el embalse de Rosarito. Este pantano que delimita dos provincias y dos Comunidades Autónomas es  un auténtico vergel para las aves que solo tienen un pero para nosotros: la distancia a la que se encuentra de nuestra casa (estamos a hora y media). Por ello lo visitamos mucho menos de lo que se merece y de lo que nos demuestra cada vez que le damos un poquito de tiempo. No en vano hace unos días César San Segundo vio por allí un charrán común (4ª cita para Ávila) y una gaviota cabecinegra (3ª para la provincia). Además también pudo ver dos estérnidos que están haciendo las delicias de todos los que por allí hemos ido estos días.

El pasado lunes Eneko y yo bajamos a este punto del Valle del Tiétar para disfrutar de una especie en concreto y vaya si lo hicimos. El mes de julio es el mes marcado por los pajareros abulenses para ver al más pequeños de los charranes que se ven por la Península. Es en ese momento cuando los charrancitos (Sternula albifrons) se dejan ver sobre las piedras de la Garganta de Santa María. Y este año los números están siendo espectaculares pues a los primeros 4 le han seguido cifras excepcionales para el interior peninsular con un máximo de 103 que vieron nuestros amigos Miguel y Luis Jesús. 

Cuando llegamos y mientras esperábamos a ambos para disfrutar de la mañana con ellos ya vimos un buen grupo a lo lejos mientras volaban en el entorno de su lugar preferido. Al acercarnos pudimos ver sobre los enormes cantos rodados decenas de pequeñas siluetas de patas y pico amarillo con la punta de éste negra y capirote negro, aunque los más jóvenes aún no lucían ambas llamativas características. Volaron varias veces y nos dio la sensación de que podíamos estar cerca del récord antes mencionados. Varios conteos cuando estaban más visibles nos dio un máximo de 103 aves. 

Mientras estaba antes ellos sentía una sensación inexplicable pues ver una especie de hábitos costeros  que tienen sus zonas de cría en las zonas del levante, el sur y algunos humedales extremeños y manchegos en un embalse abulense es algo maravilloso. Y más pensando que estos individuos pasarán unos meses en la costa oeste de áfrica antes de regresar. 














Con ellos, y en las mismas moles graníticas redondeadas por el agua estaba otro estérnido escaso en la provincia que estos días se está agrupando en un buen número en el embalse. No en vano las pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica)  fueron las primera en recibirnos mientras volaban por el entorno del paraje que conocemos como "Mirlo Blanco" (por un alojamiento que tiene ese nombre). No paraban de volar y chillar mientras iban y venían con algún pececillo que no las había visto llegar  con su enrome silueta de blanco y gris con un reciosos capirote negro y un pico del mismo color.

En la zona de la Garganta eran un par de decenas las que acompañaban a los pequeñines de la familis volando con ellos cuando éstos salían nerviosos. La pagaza piconegra es un ave estival que frecuenta humedales de interior donde se alimenta preferentemente de insectos y que tiene importantes zonas de ría cercanas como las de las Lagunas de Villafáfila. En otoño emprende un viaje al oeste africano para regresar en la primavera. 




Foto: Eneko Leonor

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lunes, 9 de mayo de 2022

¡¡ 18 PAGAZAS PICONEGRAS EN SERONES !!

 Esta primavera está siendo muy buena en cuanto a las pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica) se refiere en la provincia abulense. Es una especie regular en nuestros humedales pero de manera puntual y en números bajos. Este paso prenupcial sin embargo estamos teniendo un buen número de citas de varios ejemplares localizados en la laguna de El Oso. Este humedal está disfrutando del vuelo de estos láridos desde que el 27-04 las viesen Chema y Arón con la última cita del pasado 07-05 y un máximo de 8 aves.

Esta tarde tenía un rato para salir al campo y he visitado tres zonas diferentes. Las dos primeras con algunas aves esteparias como objetivo llevándome al telescopio las dos especies que quería ver (aguilucho cenizo y sisón) y la tercera con idea de ver algunas acuáticas. Hasta el embalse de Serones me he acercado al caer la tarde para ver si por allí se movía alguna especie en paso. Ha sido aparcar y un gran grupo de aves grandes y blancas volaba por la zona del muro. Sin prismáticos he podido identificar a ese grupo de Pagazas piconegras que desaparecía antes de poder verlo con el telescopio. Buscándoles estaba cuando he oído sobre mi cabeza su peculiar sonido y al mirar para arriba he podido contar hasta 18 ejemplares de estas bonitas aves de la familia de las gaviotas.

La pagaza piconegra es la más interior de nuestros charranes y pagazas puesto que cría en humedales del centro de la Península con regularidad.  Es un ave que se alimenta de insectos, anfibios, reptiles o micromamíferos que coge con su "daga" negra. Luce un capirote negro sobre el blanco de la mejilla, el cuello y las partes inferiores que termina con un gris en las partes superiores. Es una especie cosmopolita que cría en todos los continentes (excepto en la Antártida) y que en nuestro territorio cría en humedales interiores, mediterráneos y Andaluces. Las colonias de cría más cercanas están en Villafáfila o la Mancha Húmeda mientras que el invierno lo pasa en la costa occidental de África y la zona del Níger. 

Ha sido una de las observaciones que se quedarán grabadas en mi memoria pajarera.













Y de regalo un águila pescadora (Pandion haliaetus) que al atardecer salió volando en dirección sureste.




Mucho ánimo a tod@s

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