Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.
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martes, 10 de marzo de 2026

LA GAVIOTA DE LA CARA AMABLE

 Las gaviotas son uno de los grupos de aves que más nos maravillan a los pajareros, por su dificultad en la identificación,  ya que cada especie tienen varios plumajes desde que nace hasta que se hace adulta. Por ello en nuestros viajes invernales a la costa cantábrica y atlántica siempre nos emociona ver algunas de estas especies. Durante los días que estuvimos por Galicia pudimos ver diferentes especies de láridos, pero una de las que mas pudimos disfrutar fue de este 1º invierno de gaviota cana (Larus canus).

En la mañana que disfrutamos en  Lira (Carnota) buscando y viendo la gaviota de Bonaparte (Chroicocephalus phidadelphia), y otras especies de gaviotas como el gavión atlántico (Larus marinus), gaviota argéntea europea (Larus argentatus), gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) pudimos ver a la protagonista de esta entrada .

Al llegar la vimos en la orilla cercana y, tras disfrutar  de las otras especien que había en la playa (sobre todo de la "americana") nos pusimos con ella. al principio descansaba en el agua junto a un grupo de correlimos tridáctilos de los que luego hablaré. La disfrutamos mucho, ya que en interior de la Península, donde pajareamos nosotros, es difícil de ver. Nos acercamos a unas rocas junto al mar , ya que ella descansaba  a unos diez metros de distancia para poder verla tan bonita como ahora la vais a ver vosotros.

La gaviota cana es una gaviota que inverna de manera regular , que cada vez va aumentando su número de ejemplares ya que hace no mucho era escasa en número. La mayoría de ellas invernan en las costas atlánticas y cántabras, siendo más escasa hacia el sur y en el Mediterráneo. Algunos de estos ejemplares invernantes llegan al interior como pudimos ve hace unos meses en Salamanca .


 





Junto a la gaviota cana había un grupo de 87 Correlimos tridáctilos (Calidris alba)  y entre ellos había uno anillado. Nos encanta ver a estos pequeñines escapando de las olas y volviendo tras ellas en busca de invertebrados que llevarse al pico. En la Península el correlimos tridáctilo es un limícola que aparece en las pasos migratorios e invernada. Estos limícolas, de plumaje blanco y patas y poco negro,  se distribuyen principalmente en los litorales y playas costeras de toda la Península recorriendo las blancas arenas de las playas.






Como ya os hemos contado las gaviotas son uno de los objetivos principales de las salidas invernales y entre las más comunes siempre buscamos alguna más escasa. Y una de ellas, que lo mismo que pasó con la cana, cada vez es más habitual de encontrar entre las patiamarillas, sombrías y argénteas (de las que no hace mucho formaba parte como especie) es la gaviota del Caspio (Larus cachinnans). La suerte nos sonrió en la mañana que le dedicamos a la Ría de O Burgo. Y no solo por las aves que vimos sino porque la vimos junto a nuestro amigo Xabi Varela. Aunque fuimos con otros objetivos (que ya os contamos anteriormente) disfrutamos de este precioso ejemplar de 1º invierno de cáspica, uno de los 9 ejemplares que Xabi Varela nos dijo  había.


Finalizamos esta entrada con dos limícolas que acompañaban a todos los láridos que pudimos ver en este viaje, que fueron un buen número de especies. Para los que acostumbramos a pajarear en el interior y en concreto en la laguna de El Oso, donde los limícolas suelen estar bastante lejos, poder disfrutar del chorlito gris (Pluvialis squatarola) y del correlimos común (Calidris alpina) a escasos metros es una auténtica gozada que hace de los viajes una experiencia inolvidable (sobre todo por la gente que nos acompaña y con la que nos encontramos).








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jueves, 20 de noviembre de 2025

LA LAGUNA DE EL OSO SE LLENA DE INVERNANTES

 La invernada ya está aquí. Y más ahora que el frío viene para bajar los termómetros por debajo del cero y que el hielo cubre los campos abulenses. Mi sitio favorito para ver la invernada, y para el resto de momentos fenológicos del año, es mi territorio pajarero. La laguna de El Oso es un lugar maravilloso donde puedes disfrutar de un sinfín de aves invernantes que pasarán varios meses con nosotros. Y es mi medicina en momentos difíciles como los que estamos viviendo ahora. 

Para empezar siempre es bueno acercarse al observatorio que hay detrás de la embotelladora para controlar todo el humedal y los campos de alrededor desde una perspectiva idónea. Desde allí puedes ver todas las anátidas que pueblan la lámina de agua. Numerosísimos son los ánades azulones (Anas platyrhynchos) y con ellos puedes ver ya ánades frisos (Mareca strepera), silbones europeos (Mareca penelope), cucharas europeos (Spatula clypeata), cercetas comunes (Anas crecca) y ánades rabudos (Anas acuta). Por la laguna y los campos cercanos podemos ver el grupo de ánsar común (Anser anser). En los campos del fondo ya está el grupo de avutarda euroasiática (Otis tarda) con una decena de ejemplares el viernes pasado. 

Los arbustos de que hay delante del observatorio acoge un sinfín de pajarillos que van y vienen. Los mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) se meten entre las ramas del rosal silvestre donde se posan escribanos trigueros (Emberiza calandra), pardillos comunes (Linaria cannabina) y jilgueros europeos (Carduelis carduelis). El grupo más numerosos es el que forman los gorriones con los más numerosos gorriones comunes (Passer domesticus), los gorriones molineros (Passer montanus) y sus mejillas y algún gorrión moruno (Passer hispanolensis) como el macho que pilló Eneko (buscad los preciosos pecho y flanco rayado y píleo marrón).

Gorrión moruno (Passer hispanolensis) a la derecha

Gorrión moruno (Passer hispanolensis) a la derecha

Tras un rato en ese observatorio llega el momento de ir al observatorio que está en el camino de san Pascual. De camino entre ambos los campos se llenan de puntos negros y marrones en un grupo heterogéneo donde a los residentes estorninos negros (Sturnus unicolor) les acompañan los estorninos pintos. (Sturnus sturnus) Las cogujadas comunes volarán desde la carretera hasta los campos desnudos del invierno y las tarabillas comunes (Saxicola rubecula) lo harán de posadero en posadero. 

Ya en el observatorio los prados encharcados y pequeñas charcas pasan a ser el hábitat a prospectar. Algunos limícolas están ahora en la laguna. Hay un grupo de alrededor de 15 ejemplares de combatiente (Calidris pugnax) algunos correlimos comunes (Calidris alpina) y menudos (Calidris minuta), un par de andarríos bastaros (Tringa glareola), un andarríos grandes (Tringa ochropus) grupos de avefrías (Vanellus vanellus) que van y vienen del humedal y un buen número de agachadizas comunes (Gallinago gallinago) que pasan desapercibidas entre la hierba hasta que algún depredador las asusta. Con ellos están las estrellas del momento que son unas agachadizas chicas (Lymnocryptes minutus) que se dejan ver poco.

En la vegetación palustre se ven algunos escribanos palustres (Emberiza schoeniclus). Es un ave que poco a poco va desapareciendo de nuestros humedales y siempre es un gusto ver los primeros del invierno y refrendar que han vuelto un invierno más.


Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Andarríos bastardo (Tringa glareola)

Correlimos comunes (Calidris alpina)

Correlimos comunes (Calidris alpina)

Cucharas europeos (Spatula clypeata)

Cuando la noche empieza a llegar y la luz se marcha hay muchas aves que vienen al dormidero que tienen en la laguna a pasar la noche. Las lavanderas blancas (Motacilla alba) y los escribanos trigueros (Emberiza calandra) caen e plomo sobre los tallos de la enea. En la misma vegetación entran los aguiluchos laguneros (Circus aeuruginosus)(cerca de las dos decenas) en un momento hipnótico. El sonido de este momento es el trompeteo de las damas grises, las grullas comunes (Grus grus) de las que ya hay casi un millar de individuos y el del rascón (Rallus aquaticus) que chillará cuando la oscuridad tome el mando. 

Como veis este lugar es maravilloso y no defrauda nunca.

Aguiluchos laguneros (Circus aeuruginosus)

Aguiluchos laguneros (Circus aeuruginosus)

Grullas comunes (Grus grus)

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jueves, 16 de noviembre de 2023

DÍAS DE LIMIS EN EL OSO

 A falta de grullas y ánsares en la laguna de El Oso son los limícolas los que están dando el espectáculo en la laguna de El Oso. Y es que los dos protagonistas del otoño e invierno en el humedal, y en otros muchos de la geografía peninsular, se están haciendo de rogar. De hecho los primeros movimientos de grullas se están produciendo en estos días, más de un mes después de lo habitual en años anteriores y apenas se han dejado ver en bajo número por sus zonas de paso e invernada regular en Iberia. Y de gansos mejor no hablar pues, siguiendo la caída en picado en la invernada de la especie, apenas si han llegado algunos a las zonas húmedas de interior.

Por el contrario las lluvias de las semanas  anteriores han llenado los campos de agua y se han formado unas charcas y prados encharcados que han favorecido la aparición de limícolas en buenos números de especies y de individuos. En el entorno de la laguna de El Oso hemos disfrutado muchísimo de estos buscadores de alimentos de los limos. Además de ver hasta 12 especies de ellos en un solo día hemos podido disfrutar de tres de especies escasas en nuestra provincia. El principal bombazo de estos días no lo hemos podido ver in situ (lo hizo Chema García) pero ha sumado el único faláropo picogrueso (Phalaropos fulicarius) en la provincia dentro del influx que ha traído hasta 39 a Castilla y León. Las otras dos si que hemos podido verlas.

Una de ellas lleva desde principios de mes en el humedal pero la otra pudimos verla el pasado martes durante unos minutos, desde que llegó no sabemos desde donde, se acicaló  y voló hacia el este sin volverlo a ver después en el entorno de la laguna. Y fue Eneko, llevando un rato mirando correlimos, chorlitejos o agujas, el que cantó "un archibebe oscuro". Y efectivamente entre los más pequeñines estaba este archibebe antagonista en su plumaje anual pues pasa del negro en verano al blanco en invierno con un pico largo y fino, una ceja blanca muy marcada y unas patas de rojo intenso. Además pudimos ver el óvalo de la espalda cuando salió volando 






En la misma charca donde llegó el erythropus lleva desde principios de mes un grupo de chorlitos grises (Pluvialis squatarola) que empezó siendo de 6 ejemplares, de ahí pasaron a verse 3-4 durante un tiempo para pasar a un solo ejemplar este última semana. En la provincia se han visto ejemplares solitarios de esta especie que se reproduce en la tundra y elige latitudes más cercanas al ecuador para pasar los mese fríos. Es un limícola rechoncho, que llama la atención entre otras especies más pequeñas y estilizadas, con un plumaje gris y un pico grueso y negro. Llama mucho la atención su axila negra cunado aletea o sale volando. Estos días comparte charca con su primo el chorlito dorado europeo (Pluvialis apricaria)






 Al margen de estos dos las imágenes que hemos disfrutado en este humedal han sido espectaculares con decenas de limis de varias especies alimentándose juntas en las charcas surgidas donde habitualmente hay campos. Espectacular ha sido un grupo de agujas colinegras (Limosa limosa) de hasta 22 ejemplares que se mueven entre la laguna y estos campos. Era espectacular ver el grupo cuando recorrían la orilla de la laguna con su enorme pico pero lo era aún más cuando volaban y dejaban ver la llamativa franja alar blanca y la cola que le da nombre.






Pero si hablamos de números, la palma se la han llevado dos pequeñines. No hemos llegado a ver el grupo de más de 70 ejemplares de chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) que vieron algunos amigos pero sí al precioso grupo de 75 correlimos comunes (Calidris alpina), donde se integraban algunos menudos (Calidris minuta),  que se movían al unísono de una charca a otra. Ha sido una de las imágenes más bonitas de estos días pues estos viajeros llenaban la charca con sus picos largos y curvados.






La nómina se ha completado con un grupo muy bonito de combatientes, andarríos grandes, avefrías, alcaravanes, agachadizas comunes  o esta espectacular avoceta que paseaba su blanquinegro plumaje por la lámina enseñando su pico curvado hacia arriba.



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lunes, 18 de septiembre de 2023

UNA TARDE DE PASO EN SERONES

 El paso está en nuestros campos y cualquier tarde paseando por algún río, laguna o embalse se convierte en un sinfín de pajarillos volando entre las ramas, de un no parar de limícolas en las playas que se forman y del vuelo de grupos de rapaces que surcan los cielos. Y uno de los mejores sitios para disfrutar de estos momentos de movimiento es el embalse de Serones. 

Entre  los postes que rodean los campos y el cielo que lo cubren podemos descubrir desde la más grande de las rapaces europeas, el buitre negro, hasta los pequeños cernícalos tanto vulgar como primillas. En estos momentos raro es no encontrar la llamativa silueta cabezona de la culebrera europea, al omnipresente busardo ratonero, a la tricolor águila calzada (por sus fases clara, intermedia y oscura) o al milano real (como me dijo un buen amigo con su cola de pescado). Pero la que más me emociona en estos momentos es una rapaz venida de los acantilados rocosos de las costas europeas que tiene en el embalse un punto de parada de descanso para poder comerse alguna de las carpas que viven en sus aguas. Su precioso plumaje bicolor con un preciosos antifaz negro delató al águila pescadora (Pandion haliaetus) que descansaba en una torre cercana al agua.



En las orillas varias son las especies de limícolas que buscan alimento con las que coger fuerza y seguir rumbo sur hasta el lugar donde van a pasar los meses fríos del año. Los hay de todos los tamaños desde los pequeños correlimos menudos  (Calidris minuta), andarríos chico  (Actitis hypoleucos) o las dos especies de chorlitejos habituales:  el grande (Charadrius hiaticula) o chico (Charadirus dibius) pasando por algunos de tamaño algo mayor como los combatientes (Calidris pugnax) o andarríso grandes (Tringa ochropus) y algunos mayores como los archibebes claros (Tringa nebularia), cigüeñuelas comunes (Himantopus himantopus) o avefrías (Vanellus vanellus).

Dos de ellas fueron las que más disfruté una de las tardes por su cercanía, ya que se mantuvieron tranquilas mientras yo recorría la orilla hacia la zona donde los limos han quedado al descubierto. Un preciosos correlimos común (Calidris alpina), con su tripa negra y su largo pico curvado hacía honor a su nombre mientras se movía raudo en un pequeño recodo. 






En una de las playas más extensas pude ver al moteado andarríos bastardo (Tringa glareola). Es uno de los limis que más me gusta ver en la provincia pues no es habitual aunque este año ha sido regular en el embalse y en buenos números. Después de ver varios hace unos días una tarde pude ver a este bonito  ejemplar que me dejó disfrutar mucho. 



De entre los pajarillos varias son las especies que ahora llenan nuestros arbustos, árboles o zonas herbáceas. En la orilla del embalse que recorremos generalmente una especie es la mayoritaria, al menos hasta ahora. Sus tonos amarillentos, ceja marcada, patas claras y proyección primaria larga diferencian al mosquitero musical de otras especies de su familia como el común (de tonos mas marrones, patas negras, ceja poco marcada o proyección primaria corta) o del ibérico (con su proyección primaria intermedia, ceja ancha por delante del ojo o zona caudal amarrilla) además de por sus cantos o reclamos. Varias decenas hemos visto estos días.






Y para finalizar la reina del embalse. No hace falta decir nada de esta maravilla blanca y negra de pico y patas rojas.



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