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lunes, 15 de junio de 2026

EL MOMENTO MÁS INCREIBLE DE LA PRIMAVERA

Ya puedo decir que la primavera de este año me ha dado su mejor momento pajarero. Cada año, desde que pude ver por primera vez el display de la agachadiza común (Gallinago gallinago) sueño con volver a ver, y escuchar,  el maravilloso vuelo de este limícola que tiene dos plumas como protagonistas.

Ya lo he contado varias veces pero repito lo que para mi es algo excepcional. Este limícola, muy abundante en paso e invernada, solo se reproduce en la Península Ibérica en los prados encharcados de las sierra abulenses (donde está la práctica totalidad de las parejas) y en una zona entre Ourense y Portugal (donde está prácticamente desaparecida). Es por ello que siempre digo que es una joya de la ornitología abulense y una bandera, junto al ruiseñor pechiazul, de las montañas de la provincia.

Recorrer las sierras en busca de prados favorables para la especie (de altura, encharcados y con poca pendiente) me pone un nudo en el estómago. Si en ese momento puedo descubrir a esta especie de color marrón y largo pico posada en algún punto alto sobre la hierba donde saca adelante a sus pequeños el corazón me da un vuelco. Pero si escucho el maravilloso sonido que hace al dejarse caer en picado y hacer que el aire mueva sus plumas rectrices externas (las de la cola) dando el sonido que le da el nombre de cabrilla la sensación es inexplicable. Es el sonido más increíble que he escuchado y hace unos días pude volver a sentir esto cuando un ejemplar nos hizo su vuelo mientras paseábamos la familia (Eli y Elia nos acompañaban) y Juanra.





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Saludos abulenses

jueves, 27 de noviembre de 2025

LA AGACHADIZA CHICA SE DEJA VER A PLACER

El campo tendrá que esperar un poco pues ahora toca estar centrado en lo más importante. Aún así el viernes pasado sacamos un par de horas para acercarnos a la laguna de El Oso a ver como va avanzando el otoño y viendo  como ya están los invernantes habituales del humedal. Pudimos ver al esmerejón (Falco columbarius) posado sobre un montón de arena, también como un gavilán común (Accipiter nisus) se lanzaba a por un bisbita pratense y se lo comió a escasos metros nuestros, pudimos descubrir a los escribanos palustres (Emberiza schoeniclus) en la vegetación y por supuesto más de un millar de grullas comunes (Grus grus).

Pero si hubo una especie que nos alegró la tarde fue una de esas que no se suelen ver aunque sabemos que estás escondidas entre las hierbas. Estos días están siendo muy agradecidos en este paraíso pues en las zonas limosas cercanas al observatorio más grande se están observando dos agachadizas chicas (Lymnocriptes minimus) muy bien. Además las estamos viendo al lado de las agachadizas comunes y así es fácil diferenciar  ambas especies muy similares. Lo primero que destaca es su pequeño tamaño y su movimiento con un bamboleo de cuerpo constante. Además de ellos su corto pico, su dibujo cefálico, su píleo (sin línea central pálida) y las franjas pálidas en los laterales son características. 

Esta especie cría en el norte de Europa y Asia mientras que inverna en zonas meridionales de África o Asia. En la Península se observa en los pasos migratorios y en la invernada pasando desapercibida en la mayoría de los casos. Suele permanecer oculta y sin levantar el vuelo aunque estés a escasos metros de ella y solo cuando estás muy cerca hace un vuelo recto, corto y silencioso (la común zigzaguea y reclama).

Con ellas había un grupito de correlimos comunes (Calidris alpina) ya con su plumaje invernal teñido de gris y blanco.

Agachadiza chica (comparativa con común)

Agachadiza chica (comparativa con común)

Agachadiza chica (comparativa con común)

Agachadiza chica (comparativa con común)

Agachadiza común

Agachadiza común

Correlimos común

Termino con una especie de las que gusta ver en los humedales en invierno,  rodeada de sus primos pratenses, luciendo una preciosa ceja y un plumaje de tonos pardos y grises. Para deleite de Eneko este bisbita alpino (Anthus spinoletta) se puso sobre el poste del observatorio para que le fotografiase.



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jueves, 23 de mayo de 2024

MOMENTO EXCLUSIVO DE LAS SIERRAS ABULENSES

 Hoy, de nuevo, he vivido uno de esos momentos que ponen la piel de gallina. Si en la anterior entrada hablaba del pechiazul en ésta lo voy a hacer del que para mí, es el sonido más emocionante de los que puedo oír en el campo. Es un sonido que me emociona y a partir  de ahora, se sumará a esta emoción Eneko. Tanto él como yo teníamos la ilusión, él de verlo y escucharlo por primera vez en su vida y yo de reencontrarme con ellas, de disfrutar del vuelo nupcial de la agachadiza común (Gallinago gallinago). Y hasta un lugar de la sierra de la Paramera nos hemos acercado.

Siempre suelo contar que la agachadiza común, a pesar de ser muy común en pasos e invernada en los humedales interiores, cuando llega la época de reproducción y la mayoría de ejemplares parten hacia en norte, un pequeño número de parejas (no muchas más de 100) se quedan en las sierra abulenses a criar. Es en este momento cuando la cabrilla (como se la llama por aquí ) hace su espectacular parada nupcial o sus vuelos territoriales en los que tras elevarse a gran altura se deja caer en picado sacando sus plumas rectrices (de la cola) más externas y haciendo un ruido muy característico al roce con el aire.

Tras disfrutar de muchos de los inquilinos de los matorrales, los prados o los árboles nos hemos sentado sobre una roca a esperar, cerca de un prado encharcado muy propicio para la especie. Se ha hecho de rogar pero cuando la tarde ya caía, ha aparecido volando y se ha dejado caer muy cerca de nosotros. No ha tardado en volar para sumar al canto de alondras, totovías o currucas zarceras su maravilloso sonido y volver a la seguridad del prado donde se ha quedado. 

Es una sola foto la que hemos podido sacar pero refleja a la perfección el momento mágico que hemos vivido.


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martes, 1 de junio de 2021

LA CABRILLA ME DA OTRO MOMENTO ÚNICO

Vamos con uno de esos momentos únicos que me ha regalado una especie con la que tengo una debilidad especial. Y en estos momentos, donde el tiempo para pajarear no está siendo mucho, disfrutar de lo que os voy a contar me ha recargado para afrontar lo que se viene encima en las próximas semanas. 

La agachadiza común (Gallinago gallinago) es una especie habitual en los pasos migratorios y en la invernada en la Península pero cuando la primavera llega a nuestros campos las pocas parejas que crían en nuestro territorio (alrededor de la centena) se acantonan en las praderas encharcadas de la mayoría de Sierras abulenses. Entre la hierba de las praderías de las Sierras de Gredos, Paramera, Serrota, Peña Negra o Malagón se asientan las parejas de este limícola de largo pico. 

Ayer, lunes, aprovechando que tenía fiesta local en el cole, me di un pequeño paseo por una zona donde años anteriores había tenido la suerte de ver a la "cabrilla" aunque en el pasado no tuve suerte. Quería ver si este año estaba de nuevo y con esa ilusión me puse a caminar. En la zona cantaban alondras comunes y totovías, Currucas zarceras, Tarabillas comunes y  a codorniz. En los matorrales que rodean a los prados donde soñaba con volver a ver a ansiada agachadiza pude ver al precioso Alcaudón Dorsirrojo (Lanius collurio).

Ya en el prado pude ver que no estaba muy encharcado pero si que mantenía agua en las zonas donde otros años criaba la más buscada. Una curruca sarcera (Sylvia communis) llamó mi atención cuando cantaba sobre un matorral cuando un sonido me puso los pelos de punta. Rápida mirada hacia arriba y allí estaba, haciendo su vuelo nupcial un ejemplar de Agachadiza Común. Subía para dejarse caer en picado sacando las plumas exteriores de su cola para hacer ese sonido tan característico. Hizo varias pasadas antes de posarse en un prado, momento en el que aproveché para irme y no molestarla. El momento me ha quedado grabado y ahora os toca disfrutar a vosot@s














Mucho ánimo a tod@s

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domingo, 24 de enero de 2021

AGACHADIZAS CHICA Y COMÚN EN RIOCABADO

 El inicio del año 2021 ha sido muy difícil para las aves. Desde que cayó la nevada del 8 de enero las condiciones han sido duras a la hora de encontrar alimento en un campo con gran cantidad de nieve que se convirtió rápido en duro hielo que hacía inútil cualquier intento de romperlo para buscar alimento. Por ello la aves han buscado soluciones. Muchas de ellas han hecho fugas de temperos, dejando el lugar de invernada que habían elegido en busca de alguna zona más despejada. Otras han cambiado de un lugar a otro más cercano donde se daba alguna condición que les permitiese alimentarse.

Eso es lo que han hecho dos especies de limícolas que mientras las lagunas morañegas permanecían con una gruesa capa de hielo y nieve que hacía que las orillas donde se alimentan estuviesen impracticables han buscado refugio en un canal del pueblo de Riocabado donde una fina capa de agua corría para mantenerlo deshelado. El día 12, Víctor Coello  pudo verlas siendo una de ellas una especie difícil de detectar por su pequeño tamaño y su carácter introvertido. Una Agachadiza chica (Lymnocryptes minutus) acompañaba a , al menos, dos Agachadiza comunes (Gallinago gallinago). El pasado domingo decidimos ir a ver si teníamos suerte con ella.

Una vez allí empezamos a recorrer el canal en busca de la enana. Y con las primeras que dimos fueron con dos Agachadizas Comunes que salieron volando cuando paseábamos. Volaron hacia una zona que estaba sin canalizar con abundante vegetación. Las buscamos desde una zona alta y localizamos una. Mientras estábamos mirando a una de ellas y Eneko se adelantó un poco de nosotros salió casi desde nuestros pies un limícola más pequeño que voló unos metros más adelante sin hacer ruido alguno.  Allí estaba, la habíamos tenido a escasa distancia de nosotros y no la habíamos visto. No volvimos a localizarla . Si que volvimos a ver a las comunes un par de veces más en otra zona del canal donde se movieron.

La agachadiza chica es un pequeño limícola que se reproduce en el norte de Europa que se ve en la Península en los pasos e invernada. Debido a su carácter no se detecta con facilidad por lo que las citas no son numerosas. Yo he tenido la suerte de verlo en algunas ocasiones siendo la observación de Madrid la mejor de todas. Hace un par de día volvimos a ver si la relocalizábamos pero ya no vimos ni la chica ni las comunes. 

No pude hacer la foto a la chica pero las comunes si que se "portaron bien" dejándose ver a placer y posando para las fotos. 









Mucho ánimo a tod@s
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domingo, 7 de junio de 2020

LA PRIMERA TENÍA QUE SER PARA ELLA

Ayer de nuevo he vuelto a sentir los olores y los sonidos de la sierra. Después de 3 meses sin poder salir a pasear más allá de nuestro kilómetro y tras consultar la legalidad de ello, me fui a pasar una jornada pajarera con Eneko. Y el lugar elegido fueron las Vegas altas del Alberche y el puerto de Chía, en el entorno del pueblo de San Martín de la Cega del Alberche. Y la mañana fue espectacular de lo cual tiene mucha culpa Sergio Rodrigo, un gran conocedor de este paraíso y que nos ayudó a descubrir algunos rincones maravillosos. Mi objetivo era "volver" al campo viendo las dos especies, que para mi, son los emblemas de nuestra provincia. Vamos con la primera de ellas.

Desde hace unos años la Agachadiza Común (Gallinago gallinago) en época reproductora se ha convertido en una de mis obsesiones de la primavera avanzada (fue una auténtica obsesión antes de poder verla). Y esa obsesión viene dada por varios factores. El primero  es que la población reproductora ibérica de la especie se limita a las sierras abulenses (a excepción de algunas pocas parejas orensanas). El segundo es la dificultad para verla pues se activa a primera y última hora del día permaneciendo después entre la alta hierba de los prado encharcados donde saca adelante a sus crías. Y el tercero es por poder ver, y sobre todo oír, su espectacular vuelo nupcial.

Por ello elegí esta zona de la geografía abulenses pues es, además del lugar donde en 1976 la citó por primera vez Castellanos, la mejor zona para observarla. La agachadiza común necesita prados hidrófilos de escasa pendiente, por encima de los 1500 metros de altitud, que en esta época se mantienen encharcados y en los que a menudo hay ganado. Y eso es lo que  predomina en el entorno de los pueblos de San Martin de la Vega del Alberche y Garganta del Villar. No en vano todos los años hay parejas que crían en los prados a escasos metros de las casas del pueblo y éste año no podía ser diferente y al menos dos parejas lo hacen muy cerca de los habitantes del pueblo.

Pero lo más espectacular, y que aún no había podido ver, es ver a esta maravillosa limícola posada, con los primeras luces del día, sobre los postes y los cables que acompañan al visitante cuando llega al pueblo. Ayer fue el día. A primera hora de la mañana nos esperaban dos ejemplares en esta infraestructura humana que se alza sobre los pastos donde la "cabrilla" se esconde. Podría haber estado toda la mañana viéndola y mientras estaba frente a ella recordaba los días en que recorría los prados de diferentes sierras abulenses buscando alguna de las parejas que mantienen la población española de esta pequeñina de pico enorme. Ahora os toca disfrutar a vosotr@s.

















sábado, 30 de junio de 2018

BUSCANDO AL RUPPELL

El martes saltaba la bomba ornitológica en Ávila. En una salida por la Serrota, Nayib Hamdoum pudo ver y fotografiar, lo que supone la primera cita documentada, de Buitre moteado o de ruppell (Gyps rueppelli) en la provincia (4ª cita documentada para Castilla y León). Aunque es la primera cita que se confirma a través de foto, el día anterior, y en otra ocasión hace unos meses, Chema García había pasado la  posible cita de esta especie  sin poder confirmarlo definitivamente. 

Yo llevaba un tiempo controlando todas las columnas de buitres y las carroñadas en busca de la especie sin suerte. Lo mismo me ha pasado estas semanas con los estorninos, revisando cada uno de ellos en busca de los lejanos estorninos rosados que han irrumpido con fuerza en la Península.

El Buitre moteado es un buitre africano que se localiza en una franja al sur del Sahara. En la Península Ibérica son cada vez más frecuentes los avistamientos de la especie, especialmente en el sur, en el entorno del Estrecho de Gibraltar, siendo muy raro en el interior. La mayoría de los que se ven en nuestro territorio son ejemplares inmaduros que acompañan a los Buitres Leonados en su migración desde África. Se diferencian de los Leonados (a los que se asemejan)  por ser más oscuros con una llamativa línea blanca en el patagio. Además aparecen (según crece el animal) marcas blancas en forma de ancla en la parte de abajo del cuerpo y axilas. Gracias a Nayib podéis disfrutar del Rupell.


La tarde del miércoles Juanra y yo probamos suerte con el Rupell y para ello fuimos al lugar donde más buitres se concentran en la provincia. Pese a no ser el sitio más bonito en el entorno del CTR de Urraca Miguel se pueden ver decenas de buitres. Allí nos plantamos durante una hora y media para observar buitre a buitre tratando de encontrar al moteado. No dimos con él pero pudimos disfrutar de dos de nuestros buitres, el Leonado (Gyps fulvus) y el negro (Aegypius moncahus). Alrededor de cuarenta de los primeros y veinte de los segundos volaban sobre nosotros o se posaban en las rocas que rodean al CTR.

Buitre negro (Aegypius moncahus)

Buitre negro (Aegypius moncahus)

Buitre negro (Aegypius moncahus)

Buitre negro (Aegypius moncahus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)

Buitre Leonado (Gyps fulvus)


La tarde terminó de la mejor manera posible. Subimos a la Sierra de Malagón a disfrutar de uno de los momentos más maravillosos , para mí, que podemos ver y escuchar en nuestros campos. El vuelo, al atardecer, de tres Agachadizas Comunes  de alguna de las pocas parejas reproductora que tenemos en la Península.