La avefría sociable (Vanellus gregarius) es una de esas especies que cuando empiezas en el mundo del pajareo sueñas con ver alguna vez. No entraba en mis planes verla en Ávila hasta que en 2015 el sueño se cumplió y pude ver, en compañía de Juanra, un ejemplar en Aldeaseca. Esa especie tan escasa a nivel mundial, está catalogada en peligro crítico, que veía en las guías se había convertido en realidad en unos prados morañegos. Grabé esa observación a fuego en mi cabeza pues pensaba que nuca más se iba a dar la oportunidad de ver a este limícola que se reproduce en las estepas de Kazajstan y Rusia pero de nuevo este maravilloso mundo me demostró que me equivocaba.
Fue de nuevo en el año 2021 (en marzo), cuando un ejemplar de esta avefría de tonos marrones en la parte superior del cuerpo y blanca en la inferior con una preciosa ceja blanca coronada por un píleo negro, volvió a los campos abulenses, en este caso a la laguna de El Oso. De nuevo esta increíble viajera estaba ante nosotros, lo que nos parecía irrepetible se había vuelto a repetir. De nuevo grabar los momentos creyendo que no se repetiría. Pero de nuevo esta maravillosa afición nos quitó la razón.
Lo que ha sucedido desde enero de 2024 hasta hoy con este ave que viaja desde sus zonas de cría a prados o campos de África oriental y el suroeste de Asia es increíble. En este tiempo la laguna de El Osos se ha convertido en el mejor lugar de la Península, y quizás de Europa, para ver esta especie tan escasa a nivel mundial. Desde ese momento ha aparecido cada año y en ambos pasos migratorios (prenupcial y postnupcial) en este humedal que tantas alegrías nos da constantemente. Y ahora es uno de estos momentos imborrables pues de nuevo está con nosotros esta preciosa limícola. Lleva ya una semana en este rincón de La Moraña y la habíamos visto el pasado viernes en la lejanía mientras volaba con el grupo de avefría europea (Vanellus vanellus) con la que se mueve. Pero lo que vivimos ayer por la tarde si que es algo que no se nos va a olvidar nunca. Pudimos ver a la gregarius de manera tan increíble como lo que muestran las fotos de Eneko.
Tras buscarle a media tarde en la laguna, donde había aun grupo de avefrías europeas sin suerte, una vez terminada una actividad con Seo Birdlife, decidimos recorrer algunas carreteras y caminos que atraviesan los campos que rodean el humedal para ver si encontrábamos la sociable. En ese momento Eneko soltó una frase que marcó la hora siguiente "Papá, es una pena no haber visto a la avefría sociable volando". Y es que esta especie tiene un patrón de color en vuelo espectacular. La parte superior combina el marrón del dorso y parte de las cobertoras , el blanco impoluto de las secundarias y el negro de las primarias y sus cobertoras. La parte inferior mezcla el blanco con el negro de la parte externa del ala.
Esa frase resonó en mi cabeza cuando, en un grupo de unas 60 avefrías, vimos a la gregarius volando. Eneko lanzó un grito nervioso cuando la descubrimos y el corazón se nos aceleró. Ahí estaba la más buscada y volaba muy cerca del coche. Tuvimos la suerte de que el grupo se posó en un campo cercano y pudimos disfrutar de ellas hasta que la dejamos cuando el ocaso acechaba al día. Se movía rápido entre las avefrías agachándose a picotear algo que se encontraba. De vez en cuando volaba (había un tractor arando el campo)junto a sus compañeras pero no tardaba en posarse de nuevo para deleite nuestro. en esos momentos de vuelo Eneko, aún con el subidón de ver lo que ansiaba, pudo hacerla algunas fotos que muestra lo espectacular de esta viajera.




























No hay comentarios:
Publicar un comentario