Como ya hemos hecho los últimos años nuestro nuevo año pajarero lo vivimos en algún lugar del norte peninsular y este 2026, siguiendo lo hecho en el pasado, nos fuimos a A Coruña a disfrutar de varios lugares maravillosos de esta provincia y en busca de varias especies que son complicadas de ver en otros puntos de la Península pero que han recalado en la esquina noroeste de Iberia este invierno.
Gracias a varios amigos (Xabi Varela, Antonio Sandoval y Antonio Gutiérrez) hemos sabido de primera mano como estaban esos lugares y por donde se movían las especies que nos apetecía buscar. Algunas se nos han escapado pero otras muchas si que las hemos podido ver y además en compañía de un buen grupo de amigos/as que hacía la expedición abulense (con integrantes de El Escorial y Jaráiz de la Vera) de 7 miembros. Comenzaré a contaros lo visto en la ría de O Burgo, en el municipio de Culleredo (muy cerca de la capital) en compañía de Xabi.
Esta ría es un lugar mágico, muy fácil de recorrer, y con un buen número de especies que buscar en las orillas, isletas y el intermareal en bajamar o cuando ésta sube o baja; y en la zona de marisma cuando es pleamar. Aunque como ya he dicho estábamos en A Coruña, bien podría parecer que estábamos al otro lado del Atlántico pues dos especies de origen neártico eran los objetivos de ese lugar.
Al primero de ellos lo buscamos entre las rocas de la orilla de una zona muy concreta de la ría. En ese punto, junto a algunos andarríos chico (Actitis hypoleuca) se movía un andarríos maculado (Actitis macularia) que lleva en el lugar, al menos desde el 7 de diciembre. No tardamos en encontrar a este pequeñín que pasó volando y que nos mostró banda alar, más corta que la de los chicos. Una vez posado vimos su pico con la base rojiza, la cola más corta, las patas claras y las terciarias lisas que diferencian a ambos.
Para hacernos una idea de la brutalidad de esta cita es relevante saber que esta especie, que en primavera luce lunares en la tripa y pecho, de reproduce en Norteamérica y pasa los inviernos en Centro y Sudamérica. En la Península es una especie de aparición puntual en España con citas más regulares en Galicia y Canarias. Muy recordado, y del que me arrepentía de no haber ido a ver, es el ejemplar que invernó varios años en la localidad leonesa de Santa Marina del Rey. Las fotos son de Eneko.





















