Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

lunes, 11 de marzo de 2019

LOS DUENDES DEL CARRIZAL

Día inolvidable el que viví hace unos días en un lugar realmente increíble.  Y no solo por los sitios que recorrimos o por las 67 especies que pudimos ver sino porque estuve acompañado por dos amigos abulenses, Juanra y César, con los que hablé largo y tendido sobre la ornitología abulense, castellana y peninsular. La mañana empezó en la laguna de la Veguilla, en Alcazar de San Juan, donde pude ver a estos tres duendes del carrizal.

La laguna bullía de vida con cientos, quizás miles de aves, en sus aguas. Había centenas de flamencos rosas, de Cucharas Europeos, decenas de Zampullines Cuellinegros y algún que otro Calamón Común y nos pusimos a disfrutar de ellos. Pero yo tenía en la cabeza alguna pequeña obsesión. Tenía como objetivo del día ver algunos pequeñines que se esconden en el carrizo, un hábitat donde algunos pasan desapercibidos ante los ojos de quienes les buscamos con ahínco. Así que dirigí mi teles hacia las grandes manchas de carrizo que jalonan la laguna.

No tardamos mucho en ver a los tres. Empezaré por el más tardío pero el que más ilusión me hizo ver , y sobre todo disfrutar ya que la única que lo había visto había sido muy fugaz. Buscando estaba por las zonas más densas de carrizo cuando un pequeño pajarillo pardo pasó ante mi objetivo para posarse en una pequeña masa de vegetación cercana al observatorio. Se metió en la maleza pero unos segundos después salió a la luz para ponerse a tiro de nuestras cámaras (únicos que me gustaría que sonasen en el campo). Ahí pudimos disfrutar de uno de las más escasos de nuestros humedales, el Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). Éste pequeñín, de característica ceja y baberos blancos,  es sedentario en nuestro territorio en el que se reproduce principalmente en Baleares y el Levante, teniendo algún población en el interior. Y nosotros vimos uno de esos pocos elegidos a escasos metros. Os pongo alguna foto de Juanra, que lo sacó genial.


Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon)

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). 
Juan Ramón Cuervo

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). 
Juan Ramón Cuervo

Carricerín Real (Acrocephalus melanopogon). 
Juan Ramón Cuervo

La segunda especie en aparecer pero no menos esperada es uno de los más bonitos moradores de las masas de carrizo de las lagunas del levante, Valle del Ebro, Mancha Húmeda y algunos enclaves del interior. Para mi es uno de los más bonitos pajarillos de nuestras latitudes en las que ambos sexos lucen un preciosos colorido anaranjados y  una larga cola;  y en el que el macho tiene un precioso bigote que le da nombre. Localizamos una pareja de Bigotudos (Panurus biarmicus)  en la lejanía, moviéndose de un lado a otro de una pequeña masa palustre. Pero estaba muy lejos para disfrutar de ellos. Así que ellos decidieron darnos otro momento mágico cuando se posaron en la misma zona que el carricerín, subiendo a lo alto de los tallos para que los disfrutásemos. Y lo hicieron un par de veces tras moverse a un extremo de la laguna.


Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

Bigotudos (Panurus biarmicus)

El últimos de los duencecillos fue el primero en aparecer, eso si lejísimos y de manera fugaz. Después. como si se compinchase con los otros dos, nos dio otra imagen imborrable al acercarse a las ramas desnudas de un árbol que casi tocaba el observatorio donde estábamos. Aunque es una especie más habitual en nuestros humedales bien en paso, e incluso criando en alguno de ellos, siempre es muy bonito ver al Pájaro Moscón (Remiz pendulinus) con su preciosa máscara y sus tonos pardo-rojizos.

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)

Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)
Gracias por seguir el blog
Saludos Abulenses

jueves, 7 de marzo de 2019

SIGUE POR EL ADAJA

Los ríos son lugares de vida y como tal hemos de tratarlos, hemos de cuidarlos y respetarlos frente a algunas agresiones que en ocasiones se hacen en estas arterias vitales. Cerca de la capital es el río Adaja el que vertebra esa vida y en él se va notando el movimiento prenupcial con la llegada de los primeros estivales y los migrantes que usan estas "autovías" para su largo viaje.

En las aguas que vienen desde el puerto de Villatoro camino de la Moraña sigue el Morito Común (Plegadis falcinelus) que ya va para tres semanas con nosotros. Disfrutar del oscuro ibis en tierras abulenses es una sensación indescriptible ya que sus poblaciones de cría están a varios cientos de kilómetros. Ayer lo vi afanado en su búsqueda de alimento en un remanso del río donde también había una Garceta Grande (Egretta alba), una Garceta Común (Egretta garzetta) y una Garza Real (Ardea cinérea).

Morito Común (Plegadis falcinelus)

Morito Común (Plegadis falcinelus)

Morito Común (Plegadis falcinelus)

Morito Común (Plegadis falcinelus)

Morito Común (Plegadis falcinelus)

Morito Común (Plegadis falcinelus)
Una de las familias más agradecidas en los pasos son las limícolas. Ya se han visto varias especies en la laguna de El Oso como las habituales Agujas Colinegras, Chorlito Dorado Europeo, Zarapito Real o Cigüeñuelas Comunes (vistas por varios pajareros amigos como Juan Ramón Cuervo, Chema García, Juan Parra, César San Segundo o Joaquín Mayo). En las orillas del Adaja pude ver un grupito de 4 Andarríos Grandes (Tringa ochropus) alimentándose en un recodo del río.


Andarríos Grandes (Tringa ochropus)

Andarríos Grandes (Tringa ochropus)
También pude ver las primeras Golondrinas Comunes del año en esta zona y algunos otros pajarillos. Uno de los momentos del paseo me lo dieron dos especies de la misma familia que se alimentaban juntas, lo que me ofreció una buena posibilidad de ver sus diferencias con tranquilidad. Entre las cortas hierbas de la orilla se alimentaban un Bisbita Pratense (Anthus pratensis) y un Bisbita Ribereño Alpino (Anthus spinoletta),

Bisbita Ribereño Alpino (Anthus spinoletta)

Bisbita Ribereño Alpino (Anthus spinoletta)

Bisbita Ribereño Alpino (Anthus spinoletta)

Bisbita Pratense (Anthus pratensis)

Bisbita Pratense (Anthus pratensis)

Bisbita Pratense (Anthus pratensis)
Gracias por seguir el blog
Saludos Abulenses

martes, 5 de marzo de 2019

LA AGACHADIZA CHICA MADRILEÑA

Normalmente una visita obligada a Madrid es una mala noticia (tengo un poco de pereza de meterme en la capital y su vorágine) pero hace unos días tener que ir sin falta por motivos familiares me supuso una alegría. Tenía la posibilidad de ver una especie de las más difíciles de ver en nuestras zonas húmedas y no porque sea muy escasa sino porque suele pasar desapercibida, algo que el ejemplar que vais a ver no ha seguido a rajatabla.

Durante este invierno en lo que ahora es un vergel de vida y que no hace mucho era una zona muy degradada y contaminada, los pajareros que por allí hemos pasado hemos podido disfrutar de la más pequeña de las Agachadizas de nuestras latitudes. En una isleta del Manzanares a su paso por Madrid Rio balancea su cuerpo mientras hunde su pico en el barro de las orillas una Agachadiza Chica (Lymnocryptes minimus).

Esta diminuta limícola es un visitante habitual en los pasos migratorios en la Península Ibérica llegadas de sus zonas de cría en el norte de Europa y Asia en su camino a tierras africanas. Algunas de ellas se quedan a invernar en nuestros humedales pasando desapercibidas en los prados encharcados o regatos donde se alimenta. Se diferencia de su prima, la Agachadiza Común, por su menor tamaño y por tener el pico relativamente más corto que ésta. Además tiene un dibujo facial muy característico y unos tirantes muy llamativos. Ayuda a identificarlo un nervioso movimiento con balanceos espasmódicos mientras se alimenta. 

Las otras veces que la he visto no había podido fijarme tanto en estas características sino en su comportamiento ante un peligro. Mientras la Agachadiza Común sale volando chillando y zigzagueando cuando algo les molesta a Basantes metros, la chica no levanta el vuelo hasta que prácticamente la "pisas" confiando mucho en su camuflaje. Además vuela unos pocos metros en silencio y en línea recta.

En fin, que este ejemplar nos ha permitido a muchos disfrutar de sus características ajena al gran flujo de personas que pasaban a escasos metros de ella.


















Gracias por seguir el blog
Saludos abulenses