Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

lunes, 11 de marzo de 2024

EMPIEZAN A REGRESAR

 Si en la anterior entrada me despedía de las damas grises en ésta voy a empezar a dar la bienvenida a aquellas especies que regresan a los campos abulenses para comenzar una nueva época de reproducción de la que nacerá una nueva generación que siga llenando de color nuestros cielos. Ya están por aquí algunos de los que hace unos meses tomaron dirección sur para, tras cruzar el  mar y el desierto, pasar el invierno en el continente africano. 

Ayer, a pesar del fuerte viento y del frío que nos acompañó todo el fin de semana, salimos a disfrutar de la Moraña y del sinfín de especies que por allí se mueven en estos momentos. Por allí vimos un buen puñado de residentes, bastantes invernantes, sobre todo en la laguna de El Oso, y algunos estivales que van retornando. En un camino morañego vimos a la preciosa abubilla (Upupa epops) mientras con su largo pico sujetaba una oruga , signo inequívoco del beneficio de las aves insectívoras para nosotros. Es un ave que siempre me ha evocado a nuestro continente vecino con su anaranjado plumaje teñido de blanquinegro en el dorso, su largo y curvado pico; y su llamativa cresta que solo muestra en todo su esplendor cuando se altera. Disfrutamos tanto de ella como lo hizo con su alimento.

Es ésta una de las aves más características del bosque mediterráneo, anidando cobre encinas o alcornoques, donde en los próximos meses escucharemos su característico "up up up" que le da el nombre con el que se le conoce en algunos lugares (cuclillo). 













martes, 5 de marzo de 2024

DESPEDIDA A LAS DAMAS GRISES

 Adiós a febrero y con la llegada del mes que nos devolverá la primavera y el movimiento del paso prenupcial, nos toca despedirnos de uno de los sonidos y colores del invierno. Las grullas comunes (Grus grus) que nos han acompañado en los meses invernales poco a poco van partiendo hacia un viaje en el que recalarán en sus zonas de cría (en el centro y norte de Europa). En unos días no quedará más rastro, de las aproximadamente 200.000 grullas que han invernado en la Península, que el recuerdo de sus trompeteo al regresar a los humedales donde duerme. 

Para nosotros las últimas de este año parece que van a ser las 125 que se alimentaban en una rastrojera de maíz cercana al pueblo de Aldeaseca. Esta zona fue una importante zona húmeda en el pasado con la laguna de Lavajuelo, los prados de los Egidos y algunos lavajos más pero se desecó y paso a ser un recuerdo de aquellos que la conocieron, como nuestro amigo Luis José. Tras este invierno que ha concentrado bastante lluvia en la Moraña de nuevo se han encharcado y han retomado su esplendor llenándose de aves (como atestigua el propio Luis José).

Esperaremos pacientemente a que el próximo otoño emprendan de nuevo el viaje al sur que las traiga de nuevo a nuestros campos, dehesas y humedales y el recuerdo de su sonido se vuelva a hacer realidad.











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martes, 27 de febrero de 2024

LOS INVERNANTES MÁS ESPECIALES

La invernada pronto llegará a su final  y con ella nos despediremos de aquellas viajeras que llegadas de tierras del norte de Europa hasta nuestras latitudes para pasar estos meses en teoría fríos pero que este año no lo han sido tanto. Todas las invernantes son especiales por el largo camino que emprenden cada año y entre ellas las marinas que recalan en la costa cantábrica siempre son muy agradecidas cuando, en sentido contrario que ellos, los del interior peninsular subimos a la costa cantábrica. Vamos con estas especies que disfrutamos en Santoña a principios de mes.

Uno de los más esperados es uno de los patos  más bellos. Suele ser anual en la bahía pero no por ello es excepcional disfrutar de ella. Este año ha invernando una hembra de pato havelda (Clangula hyemalis) con sus colores marrones en dorso y la espectacular cabeza blanca con la mejilla oscura. Se movía por la zona de Montehano y nos dio un espectáculo inolvidable cuando estábamos en los diques del Monasterio, cuando se acercó a escasos metros de nosotros para poder ver a este pato, que cría en la heladoras aguas (costeras y de interior) del Ártico. 

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

El segundo de los patos tiene un poco de trampa. Es cierto que la especie tienen su área de distribución en época reproductora en las costas del norte de Europa, Islas Británicas, Asia, Groenlandia o América pero el ejemplar que vais a ver es el más famoso eider común (Somateria mollissima) pues lleva viviendo en el estuario desde el año 2016, cuando bajo integrado en un grupo de 5 individuos volviendo el resto a sus zonas de cría. Es un ave de costumbres y no falla,  cuando la marea sube , en el entorno de la Arenilla. En invierno luce espectacular con su plumaje negro y banco donde resalta el amarillo de su espectacular pico.


Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor

Foto: Eneko Leonor


Foto: Eneko Leonor

Avanzamos con otro de los más buscados. Por toda la bahía podemos disfrutar de innumerables zampullines cuellinegros de cabeza redondeada y mejilla difusa. Entre ellos tratamos de encontrar al más escaso zampullín cuellirrojo (Podiceps auritus) con su cabeza plana y su mejilla blanca. Suele invernar un grupo de 5 ejemplares como máximo cada año y este invierno han sido tres lo que han vuelto a elegir la zona de Montehano. Su plumaje invernal es más recatado que el que luce durante el periodo de cría cuando llena los lagos de Escandinavia o Rusia.

Zampullín cuellirrojo (Podiceps auritus)

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

Termino con las más numerosas del lugar. Año a año marcan récords de ejemplares sobrepasando este año los 1100 individuos. Las barnaclas carinegras (Branta bernicla) llegadas de latitudes muy al norte de Europa en busca de las praderas de salicornia de la bahía. Cuando la marea está alta suelen descansar cerca del Puntal para llenar con su negro plumaje las islas que quedan ala descubierto cuando las aguas se retiran. 






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Saludos abulenses


domingo, 18 de febrero de 2024

EL GIGANTE Y LAS ENANAS

Vamos con una entrada de gaviotas. Esas maravillosas aves, tan denostadas por muchos (pues no he tenido que explicar veces que no son malas sino que simplemente aprovechan las oportunidades que se les brindan) y que tanto nos dificultan a los pajareros en su identificación. Que bonito es ver alguna de las que te pone en jaque y tienes que estudiar hasta el último detalle de su plumaje para dar con su apellido. Y mucho más para los que vivimos tierra adentro y solo vemos gaviotas en condiciones algunas veces al año. Una de esas veces es nuestro viaje invernal a Santoña . Hoy voy con los dos extremos.

Impresiona ver el tamaño, corpulencia y robustez del mayor de los láridos que cría en nuestras costas con una envergadura  de más de 1,5 metros y un tamaño de hasta 75 cm. Sorprende ver ese enorme pico y sobresale sobre el resto de gaviotas el dorso completamente negro de los adultos del marinus. Si vemos con mas detalle al adulto de gavión atlántico  (Larus marinus) descubriremos sus bonitas patas rosas. A los individuos de primer invierno sin embargo los descubriremos en primer lugar por su enorme tamaño y su fuerte pico para luego fijarnos en algunas cosas más como sus terciarias para identificarlos. En la costa cantábrica tiene algunas parejas reproductoras pero su mayor población está en las costas europeas (desde Francia a Escandinavia pasando por las Islas Británicas) siendo más habitual en invernada en las tierras bañadas por el mar Cantábrico.




En las antípodas del marinus, hablando de tamaño, está la más pequeña de las gaviotas que tenemos por nuestras costas con una longitud de apenas 30 cm y una envergadura de hasta 70 cm. Las gaviotas enanas (Hydrocoleus minutus) son unas habituales durante la invernada en las costas ibéricas (sobre todo en el Mediterráneo) pudiendo verse además en otras localidades de interior en los pasos. Viajan desde los humedales de interior done crían en el norte y centro de  Eurasia hasta nuestra latitud perdiendo en invierno los adultos  su cabeza negra para cambiarlo por el píleo y una mancha en la mejilla del mismo tono. Su dorso gris contrasta con el de los jóvenes donde éste se salpica de negro. En las marismas de Parayas (Santander) pudimos ver un total de 4 ejemplares (2 adultos y 2 ejemplares de 1w (1er invierno).

Gaviota enana de 1w

Gaviota enana detrás de gaviota reidora

Gaviota enana de 1w

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