Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

domingo, 18 de noviembre de 2018

POKER DE PARDELAS

El pasado fin de semana es de esos que no se olvida. Junto a tres dos amigos abulenses pasé un fin de semana por tierra vascas con un objetivo, disfrutar al máximo de las aves pelágicas con Gorka Ocio y la gente de verballenas. Y la salida en barco fue sencillamente espectacular. Hoy empiezo con una de las familias que acaparaban muchas de mis expectativas: las pardelas. Vamos con las cuatro especies que vimos.

Al poco de salir del puerto aparecieron las primeras. Las más numerosas del día fueron las mayores delas que vimos, las Pardelas Capirotadas (Puffinus gravis). Esta especie es de las mayores pardelas que vemos en nuestras costas y se caracteriza por un llamativo capirote que se separa del dorso por un collar blanco. Las partes inferiores son blancas con un bonito dibujo de líneas oscuras en las axilas. Observar a estas grandes viajeras nos traslada a alguna islas del Pacifico sur, donde cría, pasando freten a nuestras costas en los pasos de otoño. Vimos un gran número de ellas volando y en la única balsa de pardelas que flotaba en las aguas del Cantábrico.

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)


Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)

Pardela Capirotada (Puffinus gravis)


También muy agradecida fue la más oscura de las pardelas que vimos. En menor número pero de manera regulas en todo el viaje pudimos disfrutar del vuelo de la Pardela Sombría (Puffinus griseus). En esta pardela destacan sus tonos oscuros tanto en la parte superior como inferior solo rota por una zona plateada en la arte de abajo de las alas. Si la anterior era una gran viajera, ésta le va a la zaga ya que sus colonias de cría están en el Pacífico sur, en aguas de Chile, Australia o Nueva Zelanda entre otras. También pasa por nuestras costas en el paso otoñal.

Pardela Sombría (Puffinus griseus)

Pardela Sombría (Puffinus griseus)

Pardela Sombría (Puffinus griseus)

Pardela Sombría (Puffinus griseus)

Pardela Sombría (Puffinus griseus)

Pardela Sombría (Puffinus griseus)

La primera en aparecer aunque luego se dejo ver en menos ocasiones fue una de las aves marinas más escasas del mundo, siendo endémica de nuestro país y del territorio que le da nombre. La Pardela balear (Puffinus mauretanicus) es de tamaño mediano, como la sombría, y en su plumaje destacan su tripa y parte inferior del ala blancos del resto del plumaje de tonos pardos. Esta especie solo cría en la islas Baleares y en sus movimientos se deja ver por otras zonas invernando algunas en el Golfo de Bizkaia. 
Pardela balear (Puffinus mauretanicus) con Alcatraz

Pardela balear (Puffinus mauretanicus)
Pardela balear (Puffinus mauretanicus) 



Pardela balear (Puffinus mauretanicus)

La última de las pardelas fue las más esquiva de todas ya que solo tuvimos dos observaciones. La Pardela pichoneta (Puffinus puffinus) es la más pequeña de las que se ven en la zona. Además de su pequeño tamaño destaca su plumaje con unas muy marcadas partes inferiores blancas y las superiores de tonos oscuros con una media luna tras la mejilla. Aunque sus principales áreas de cría están en el noreste del Atlántico (Gran Bretaña, Islandia o Francia) hay algunas parejas que crían en las islas Canarias. En el Cantábrico se observan en su paso hacia zonas del Atlántico bien hacia Sudamérica bien hacía Sudáfrica
Pardela pichoneta (Puffinus puffinus)

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miércoles, 14 de noviembre de 2018

ZAMPULLÍN CUELLINEGRO EN ÁVILA

 Hace unos días que un Zampullín Cuellinegro (Podiceps nigricollis) en una pequeña laguna que este año nos está dando muchas alegrías. Desde hace un tiempo la laguna de Tolbaños está en el punto de mira de los pajareros abulenses (y castellanoleoneses) pues por allí lleva un tiempo una Focha Moruna (Fulica cristata). A ello hay que sumar el influx de  Morito Común (Plegadis falcinelus) que llevó a esta laguna estacional hasta 21 ejemplares. Ayer mismo Juan Parra citó la muy difícil de detectar Agachadiza Chica (Lymnocryptes minimus).

Y entre ellas se puede disfrutar de una especies regular pero escasa en nuestra provincia. Entre las numerosas Fochas y sus primos chicos, bucea en sus aguas un Zampullín Cuellinegro, Destaca entre ellos, con su plumaje invernal,  por su dorso oscuro sobre unos flancos blancos y por su bonito diseño facial de mejilla y parte superior de color negro con el blanco de la parte inferior culminado todo con un bonito ojo rojo. 

El Zampullín Cuellinegro tiene preferencia para criar en humedales  de la Península como la Mancha, marismas del Guadalquivir, lagunas castellanoleonesas y  humedales levantinos. Cuando llega el invierno realizan desplazamientos a zonas costeras como la Manga, Santoña o zonas baleares. En Ávila suele verse en los pasos en las balsas de la Moraña anualmente aunque en números muy bajos.






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martes, 13 de noviembre de 2018

VIAJE EMERITENSE: LOS CANCHALES

De regreso de un fin de semana intenso que ya os contaré en  unos días retomo las entradas del blog con una sobre el viaje extremeño que hicimos hace una semana en familia. Y había una experiencia que hay que vivir en esta tierra en esta época. Y es que decir Extremadura en invierno es decir Grullas Comunes (Grus grus). Esta hermosa tierra de dehesas es el principal punto de invernada de las Grullas Comunes del norte y centro de Europa, acogiendo un contingente de varias decenas de miles Gracias a la ayuda de José Antonio Román Álvarez pude disfrutar de la entrada de grandes grupos de estas bellas zancudas a uno de sus dormideros, en concreto el que tienen en el embalse de los Canchales.

A media tarde estaba apostado en una de las orillas de la cola de este embalse que recoge aguas del Lácara en su dirección sur, a escasos kilómetros de la antigua Emérita Augusta. Cuando la tarde caía y las sombras iban ganado terreno a las luces surgieron de todos los sitios bandos de ruidosas Grullas Comunes que, pasando sobre mi  caían en una zona de este embalse, junto a numerosas aves que ya estaban allí, preparadas para pasar la noche. La sensación de que escuchar el trompeteo de las damas grises en el silencio de un atardecer extremeño es algo que pone los pelos de punta a cualquiera que se cruce con estas viajeras.

Grullas Comunes (Grus grus)

Grullas Comunes (Grus grus)

Grullas Comunes (Grus grus)

Grullas Comunes (Grus grus)

Grullas Comunes (Grus grus)

Grullas Comunes (Grus grus)

Antes de la llegada de las escandalosas Grullas pude disfrutar de otros habitantes del embalse. Especial ilusión me hizo ver un grupo de 21 Espátulas Comunes (Platalea leucorodia) que descansaban en una zona somera del mismo. Había dos que portaban anilla pero al no sacar las patas del agua no pude leer más que la anilla superior que llevaban ambas. Con ellas se movían una decena de Garcetas Grandes (Egretta alba) y algunas Cigüeñas Blancas y , al caer la tarde, se  sumaron un numeroso bando de Garcetas Comunes y varias Garzas Reales.

Espátulas Comunes (Platalea leucorodia)

Espátulas Comunes (Platalea leucorodia)

Espátulas Comunes (Platalea leucorodia)

GarcetasGrande (Egretta alba)

Nadando en el agua había varias aves acuáticas. El más agradecido fue un Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus) que se arrimó a la orilla para mostrarme como estaba su plumaje invernal, En unos recodos de la cola había varios Ánades Frisos (Anas strepera) mientras que en la zona donde blanqueaban el agua las Espátulas eran algunos Ánades Reales y Cercetas Comunes los que se alimentaban. En una de las colas descubrí un par de Gansos del Nilo.

Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus)

Ánades Frisos (Anas strepera)

Otro de los objetivos del lugar era ver algún pajarillo. En este viaje se me escapó el Bengalí Rojo pero me resarcí disfrutando de grandes grupos de Gorriones Morunos (Passer hispaniolensis), con el moteado pecho y el píleo  marrón que diferencia a los machos de esta especie de los habituales Comunes.

Gorriones Morunos (Passer hispaniolensis)

Gorriones Morunos (Passer hispaniolensis)

Gorriones Morunos (Passer hispaniolensis)

Y la sorpresa final, y la guinda del pastel fue un Elanio Azul (Elanus caeruleus) que me sobrevoló cunado estaba atento a la entrada de las protagonistas de la tarde. 
Elanio Azul (Elanus caeruleus)
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lunes, 5 de noviembre de 2018

VIAJE EMERITENSE: AVETORILLO EN EL GUADIANA

Viaje familiar a la preciosa ciudad llamada en época romana Emerita Augusta para disfrutar de otra de nuestras pasiones, la arqueología. Y como sucede siempre en estos viajes hay que sacar algún ratillo para sacar los prismáticos y el telescopio. Y en este entrada se aúnan las dos pasiones. Antes de seguir agradecer a José Antonio Román su ayuda. 

Una de las tardes fuimos a conocer el Guadiana a su paso por la capital extremeña a través del puente romano. Este espectacular puente sortea una de las principales arterias de la Península creando islas donde las aves encuentran refugio. Solo hay un pero a este lugar idílico y es una de las especies introducidas que más daño están haciendo a nuestros ríos, el camalote. Este planta tapiza el río quedando algunos rincones del río de un verde que no deja ver el agua.

Disfrutando de los andanzas de un Martín Pescador (Alcedo athis) estaba cuando Eli llamó mi atención hacia un rincón del río. Allí, entre las ramas del antes nombrado camalote algo se movía. Su silueta de ardeida y su pequeño tamaño, además del negro de sus alas y capirote,  rápido nos llevó a ver que lo que teníamos delante era un macho Avetorillo (Ixobrychus minutus). Allí estaba tratando de pescar algún pececillo que saciase su hambre.

El Avetorillo es la menor de las garzas ibéricas. Es una especie asociada las cuencas de grandes ríos en las que cría. Cuando acaba la época de cría migra hacia tierras mas al sur, aunque algunos ejemplares se quedan en la Península a invernar. Es un ave que trata de pasar desapercibido entre la vegetación palustre por lo que disfrutamos mucho de este ejemplar que no atendía a nuestra emoción mientras seguía a lo suyo. Además era una nueva especie que sumaba Eneko .








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