Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

martes, 13 de diciembre de 2022

OTOÑO EN EL PARQUE

 El otoño es un momento espectacular para pasear por los bosques. Los colores y los olores de esta estación son maravillosos y eso se puede ver en cualquier momento bajo las hojas de mil tonos que caen al suelo para crear una alfombra bajo nuestros pies. Es momento además de frutos que colorean las ramas de los árboles y de lluvia (estos días bien lo estamos viendo). Para disfrutar no hace falta mucho pues recorriendo algún parque urbano a todo ello se le suman las aves que se agrupan en esos momentos del año para aprovechar los recursos que ahora les regalan.

Una tarde de la semana pasada paseé un rato por el parque de San Antonio y disfruté muchísimo con alguno de los moradores del lugar. Dos pajarillos hicieron mis delicias mientras se aferraban a las duras cortezas de los árboles recorriendo la vertical sin ningún esfuerzo. Son dos portentos y excepciones de la avifauna pues son, junto a los pícidos, los únicos que recorren los escalan los árboles. Uno de ellos lo hace aterrizando en su base y ascendiendo en espiral mientras lanza su aguda reclamo tratando de pasar desapercibido con sus crípticos  colores. El otro va un paso más allá y tras posarse a media altura es capaz de descender con el pico apuntando al suelo dejando ver el azul de su plumaje. Son el agateador europeo (Certhia brachydactyla) y el Trepador azul (Sitta europeae).

Agateador europeo 

Trepador azul

Trepador azul

Trepador azul

Trepador azul

Con estas dos maravillas un buen grupo de otros paseriformes llenaban un pequeño rincón del parque. Entre ellos estaban 3 páridos. De entre ellos destacaba por su número y por su facilidad para observar pues se acercaban mucho al lugar donde me senté a mirar y escuchar, los pequeños carbonero garrapinos (Periparus ater). Me encanta ver esa nuca de níveo color sobre el negro y marrón del plumaje y es sorprendente su capacidad para colgarse boca abajo de las piñas de alguna conífera para alimentarse. Con ellos un par de carbones comunes (Parus major) y un herrerillo común (Cyanistes caeruleus).

Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos

En otro rincón del parque me encontré con el grande y el pequeño. Ambos se movían entre la hierba quedando casi cubierto uno de ellos y muy a la vista el otro. Un nervioso mosquitero común (Phylloscopus collybita) se afanaba en buscar insectos que coger con su fino pico  mientras que un tranquilo Zorzal común (Turdus philomelos) trataba de coger algún fruto con su robusto pico. Ambos son llegados de tierras lejanas para estar unos mese con nosotros.

Mosquitero común

Mosquitero común

Mosquitero común

Zorzal común

Zorzal común

Zorzal común

Completaba el grupo de paseriformes un pajarillo muy abundante en los inviernos, no en vano llega a formas enormes bandos de cientos o miles de aves. Varios pinzones comunes (Fringilla coelebs) como esta hembra se alimentaban muy cerca sin importarles que un "loco" les observase embobado. Cuando volaban asustados por un caminante o un perro dejaban a la vista el blanco que lucen en vuelo tanto en las alas como en las plumas externas de la cola y se perdían entre las ramas para, una vez pasaba la molestia, volver a bajar a su tarea.

Pinzón vulgar

Pinzón vulgar

Pinzón vulgar

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martes, 6 de diciembre de 2022

EL TAMBORILERO

 Momentos de agobio los que tengo ahora, como todo final de trimestre, lo que me deja poco tiempo para salir al campo. Aún así sigo disfrutando de zonas cercanas a la capital y de momentos que aunque cortos, son una ayuda para pasar la tensión propia de estos días. Y han sido varios los ratos de pajareo que he sacado en algún parque o acompañando a los dos ríos que rodean mi ciudad amurallada. 

En uno de ellos un precioso pico picapinos (Dendrocopus major) vino a verme y se mostró en todo su esplendor mientras se aferraba a la corteza de un árbol del bosque de galería que abraza al Adaja. Es el más habitual de los carpinteros y por ello quizás la mayoría de las veces solo suma una especie más en la salida pero si te paras, como hice yo el otro día, a ver con tranquilidad a este tamborilero ves lo maravilloso su adaptación. Es brutal escuchar como martillea los troncos con su fuerte pico y esa estructura craneal que hace que apenas sienta cosquillas donde otros tendríamos problemas. Es una pasada ver su plumaje de blanco y negro roto por el rojo de su zona infracaudal y de su píleo. Y es maravilloso verlo volar sobre tu cabeza sorteando la maraña de árboles para agarrarse con fuerza al que ha decidido prospectar en busca de alimento.

Reconforta mucho eso de parar y disfrutar cuando estas metido en la rueda que se mueve sin cesar  y disfrutar de las maravillas que nos rodean.










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jueves, 24 de noviembre de 2022

LOS ENMASCARADOS DE LA CHARCA

 A finales del mes pasado pasó algo que Eneko esperaba desde hace poco. Y es que según va avanzando en el pajareo y en la identificación de aves va buscando algunas especies objetivo que buscar, además de disfrutar del resto o de seguirme en la locura de buscar o twichear rarezas. No hace mucho me dijo "papá, tenemos que buscar al pájaro moscón". Durante el final de verano hemos paseado un par de veces por el Adaja en busca de este maravilloso constructor que cuelga de las ramas un bonito nido en forma de globo hecho de pelusa de chopo sin suerte.

Y fue en los últimos días de mes cuando Juan Parra nos avisó que en la charca del Carlos Sastre estaba viendo un grupo de pájaros moscones en los juncos que bordean este pequeño humedal situado en la zona sur de la capital abulense. Aprovechando que Eneko tenía que jugar en unos campos cercanos nos pasamos por allí a mediodía. Nos dimos un paseo rodeando la charca y no tardamos en ver 2 ejemplares rompiendo los puros (semillas de los juncos). La observación fue muy buena pues andaban afanados en su tarea mientras nosotros, desde una distancia adecuada, identificábamos su bonito píleo azulado, su máscara negra y si dorso pardo-rojizo. Se movían en la zona de juncos del lugar volando de un tallo a oro.

El pájaro moscón es un paseriforme habitantes de zonas palustres y bosques de ribera que se distribuye por la Península asociado a los valles de los grandes ríos (Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir, etc). En invierno el contingente de aves aumenta con la llegada de aves europeas, En Ávila es reproductor escaso con el Adaja como zona habitual donde colgar sus nidos. Estos ejemplares que vimos estaban en paso hacía sus zonas de invernada. Y Eneko pudo sumar un ave más a su retina. Ahora os toca disfrutar a vosotr@s.






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lunes, 21 de noviembre de 2022

CON LOS FALAROPOS NO HAY DOS SIN TRES

Los falaropos picogruesos (Phalaropus fulicarius) están siendo los protagonistas de estas semanas por el interior, bueno uno de los protagonistas porque la cosa está muy divertida por toda la Península, y Castilla y León ha sido uno de los sitios donde se han visto más de estos limícolas pequeñines. Más de dos decenas de estos nerviosos viajeros han recalado en humedales de provincias como Zamora (12), Palencia (5), Valladolid (4) y Salamanca (1) en un influx de la especie que ha tenido su origen en los fuertes vientos del Oeste de la semana pasada (y se avecina una nueva que quien sabe que nos traerá). 

En la provincia abulense han sido 4 los ejemplares que hemos podido ver, siendo la tercera y cuarta cita para Ávila. La primera cita saltó el miércoles 16 gracias a unas imágenes de la cámara de la Laguna (Directo Natura) y no pasó mucho tiempo hasta que varios amigos estaban delante del fulicarius, que nadaban en la zona donde se le ha visto hasta el día de hoy. Esa misma tarde los ejemplares que se vieron fueron 2 para el día siguiente ser 3. No solo teníamos a ese precioso limi de tonos blancos y grises con el pico negro y una bonita cabeza recorrida  una línea negra si no que teníamos 3 ejemplares en nuestro paraíso.

Unos días después, el sábado 19 era un ejemplar el que nadaba en el embalse de Serones y Miguel, Juanra, Alfonso y Luis Jesús los que lo veían moverse en círculos en busca de los invertebrados de los que se alimentan. Con esto se completó, por ahora, este influx en nuestra provincia que será recordado por su espectacularidad y que espero sea preludio de esa semana, que también pinta muy bien.

Para disfrutar de ellos pongo, además de unas fotos mías, un par de imágenes de Directo Natura donde se ve a los falaropos en todo su esplendor.



Foto: Directo Natura

Foto: Directo Natura

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jueves, 17 de noviembre de 2022

EL FANTASMA DEL CARRIZO

Memorable jornada la vivida el martes por la tarde en Salamanca. Observación única de una especie muy difícil de ver, a escasos metros y totalmente a placer. No era mi primera observación del Avetoro Común (Botaurus stellaris) ya que había tenido la suerte de verlo en los Aigüamolls de l´Empordá hace ya unos años y más recientemente en Urdaibai pero ninguna de ellas puede igualar a lo disfrutado ayer y encima poderlo hacer con Eneko, Juanra y algunos amigos zamoranos y salmantinos.

Unos días antes saltó la cita de esta especie de ardeida (garza) que resulta complicada de localizar en los carrizos incluso sabiendo que se encuentra en ellos (la cita la dio un estudiante inglés del que no se su nombre, lo siento). Sus crípticos colores (de tonos marrones, amarillos y negros) le ayudan a ocultarse y a ello le suma su postura típica con la cabeza mirando al cielo y balanceándose al unísono con las cañas en las que se enconde. Por ello es uno de los más complicados de ver, aunque sea solo unos segundos, y por ello verlo durante 1 hora sin apenas perderlo de vista más que algunos minutos en los que cambiaba de ubicación hacen de ello algo irrepetible. Y por irrepetible fue muy disfrutado.

Nada más llegar vimos a algunos amigos mirando a la isla del río Tormes donde ha decidido descansar y pasar un tiempo. Rápidamente Carlos y Manolo nos dijeron que estaba a la vista y con ello nos pusimos a buscar, En ese momento nos dimos cuenta de la facilidad que tienen para camuflarse pues aunque no lo tapaba la vegetación se ocultaban perfectamente en ella. Con una referencia dimos con él al instante y desde entonces no lo perdimos de vista más que un par de veces que se movió. La segunda de ellas fue para aparecer en lo alto de unas cañas, lugar donde lo dejamos cuando nos fuimos. 

El avetoro común es una especie reproductora, muy escasa en la Península, con un número reducido de parejas en algunos humedales del valle del Ebro, Cataluña, Baleares, Castilla La Mancha o Andalucía donde elige grandes masas de carrizo y vegetación palustre. Es en esta época cuando es más fácil de detectar por el "mugido" que emite que lo delata. En época invernal se produce la llegada de aves europeas que aumenta el contingente de la especie en ese momento.  







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sábado, 12 de noviembre de 2022

¡¡ FALAROPO PICOGRUESO EN VILLAGONZALO!!

 Días de falaropos picogruesos (Phalaropus fulicarius). Así podemos decir que ha sido esta última semana para nosotros. Y es que esta especie que hace unos meses inicio su viaje desde el ártico  hacia el sur y oeste de África se ha dejado ver en la Meseta. Y no una, sino dos han sido las observaciones  que hemos tenido con este limícola pequeñín de apenas media kilo de peso que tiene un comportamiento muy especial cuando nada en círculos en busca de insectos que comer. 

El pasado sábado, en nuestro viaje a Villafáfila para ver el bairdii pudimos verlo para que Eneko lo bimbase (yo había tenido la suerte de verlo en Ávila hace unos años) aunque fue una observación muy lejana, de las que no le gusta sumarse pues le gusta verlo y disfrutarlo bien. Ese ejemplar, que aparecía y desaparecía a ojos de todos los que pasaban por el paraíso zamorano, nadaba al lado contrario de nosotros en la Salina Grande (con lo que ello conlleva) y aunque fuimos en su busca a la balsa de decantación no dimos con él.

Por eso cuando el pasado miércoles citaron otro ejemplar en las lagunas de Villagonzalo de Coca no dudamos y el jueves por la tarde salimos para aprovechar lo poco que da de sí el día  y tratar de ver a este precioso viajero. La suerte nos sonrió pues de las dos lagunas que hay en el lugar solo una estaba con agua y no mucha por lo que no había mucho donde buscar. Además al llegar nos vimos con dos amigos que estaban a lo mismo que nosotros y así pudimos localizar al falaropo en la orilla de la laguna de la Iglesia mientras hablábamos con Víctor y Nacho de ello. No paraba de moverse caminando por la arena unos segundos y entrando en el agua para nadar y darle a ese movimiento nervioso que les caracteriza. Lo vimos a placer y disfrutamos muchísimo de él antes de dejarle allí cuando el sol ya se despedía del día, lo mismo que hicimos nosotros con el fulicarius.

El falaropo picogrueso cría en las zonas árticas de América y Eurasia y pasa el invierno en zonas de altamar del Índico, el Atlántico y el Pacífico donde se alimenta de invertebrados. Es una especie que tiene como peculiaridad su característico dimorfismo, típico ce todos los falaroporos y es que son las hembras las que lucen el plumaje más vistoso en época de reproducción y son los machos los que se encargan de la incubación y cuidado de los pollos. 






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lunes, 7 de noviembre de 2022

¡¡ CORRELIMOS DE BAIRD EN VILLAFÁFILA !!

Día de los que enmarcar el pasado sábado por tierras zamoranas que tengo que agradecer a tod@s los que me acompañaron y a Alfonso y Pepe Barrueso por su información y guía para ver una especie de esas que pensaba que solo vería en las guías de limícolas. Y es que hay especies con las que sueñas pero siendo realista   se ven tan lejanas como el lugar donde residen habitualmente. Pero el miércoles pasado una de esas especies se acercó hasta la punta de mis dedos y es que Alfonso Rodrigo y J.J Orduño citaron un correlimos de Baird (Calidris bairdii) en las lagunas de Villafáfila. Aún quedaban unos días para el fin de semana pero confiaba en que se mantuviese unos días por allí. El viernes por la noche lo dejaron en el lugar así que el sábado bien pronto salíamos de Ávila un grupo de locos por las aves, y por las rarezas, conformado por Miguel, Luis Jesús, Alfonso, Eneko, Juanra y yo. 

Llegamos a la Reserva y fuimos donde ya se encontraban algunos pajareros de diferentes lugares en busca del ansiado correlimos, que ya lo habían visto aunque de manera fugaz, aunque el grupo en el que se encontraba estaba muy nervioso y no paraba. No tardamos mucho tiempo en relocalizar, con ayuda de Pepe Barrueso, al bairdii en una zona lejana junto a algunos correlimos comunes y combatientes. A pesar de la distancia pudimos ver una de las características  fundamentales para la especies como es la longitud de sus alas lo que le da un aspecto muy estirado. También se diferenciaba el tamaño, algo más pequeño que los alpina, y aunque la distancia lo hacía difícil también veíamos el tono de cabeza y pecho y el pico corto. Un pequeño vuelo y se acercó mucho más con lo que pudimos verlo a placer de nuevo con un alpina. Ahora sí que la observación era acorde a la brutalidad de la cita  y nos hizo disfrutar muchísimo con su nerviosismo, con un no parar de moverse y de picar el agua en busca de los invertebrados.  Tras unos minutos se volvió a alejar un poco hasta que se levantó y le perdimos la pista. No volvimos  a verlo en toda la mañana y eso que lo buscamos después desde la balsa de la depuradora donde la luz era horrible (Por la tarde lo disfrutaron desde allí nuestros amigos y con ello lo haremos nosotros pues las fotos que acompañan la entrada son de ese momento).

Para hacernos una idea del citón hay que saber que es la segunda cita para el interior peninsular (la otra es de 2005 en el Azud de Riolobos) y que en la Península hay un total de 22 históricas (se lleva a palma Galicia), 5 en las Canarias y una más en Baleares. Este limícola neártica cría en el noroeste de Norteamérica y el noreste de Siberia y en otoño viaja a Sudamérica a pasar los meses fríos. En sus movimientos algunos ejemplares llegan como divagantes a Europa y alguno de ellos llega a las playas del norte, generalmente. En esta ocasión este ejemplas de primer invierno ha decidido bajar un poco más y hacernos disfrutar de unas imágenes inolvidables.

Y la mañana la remató un falaropo picogrueso que se dejó ver unos minutos lejísimos. 

Disfrutad de las fotos de Miguel y Alfonso (gracias por ellas) ya que mis cutrefotos son más de lo primero que de lo segundo.

Foto: Miguel Martín

Foto: Alfonso Guío

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