Una ventana abierta a la naturaleza a través de los ojos de lo me apasiona: las Aves.

jueves, 25 de mayo de 2023

LOS LIMIS NOS HAN ALEGRADO UNOS DÍAS

 Últimamente me prodigo menos de lo que me gustaría por aquí pero espero desliarme pronto y volver a tener tiempo para enseñaros lo que voy viendo porque el campo no me lo he quitado. Esta semana y la pasada he salido por varios humedales pues los constantes vientos de noroeste han hecho que se haya producido una  llegada y sedimentación de limícolas y sternidos por toda la geografía peninsular. Es cierto que como siempre los lugares de costa o grandes humedales interiores se han llevado la palma en cantidad y calidad de observaciones pero en nuestra provincia también se ha notado esta sedimentación de migrantes. De hecho en la laguna de El Oso algunos amigos han visto especies poco habituales por aquí como correlimos zarapitín, chorlito gris, correlimos tridáctilo o fumarel cariblanco (no he podido ver ninguno de ellos esta vez).

Los días que he salido han estado muy animados en algunos puntos. El limícola que más nos ha hecho disfrutar por calidad de observación y por cantidad han sido los chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula). De ellos pudimos contar una tarde 25 ejemplares (posiblemente más pues la hierba está muy alta en la zona más propicia) en la laguna de El Oso y otra de ellas pudimos disfrutar como pocas veces pasa en la provincia de 8 de ellos observados a placer y a escasos metros en un lavajo morañego. Es éste un limícola espectacular en plumaje nupcial con una preciosa máscara negra, un pico bicolor donde el naranja brilla, naranja que también cubre sus patas. Pensar que en nada estarán en las lejanas tierras del norte de Europa tras descansar y cargar pilas en nuestras lagunas y lavajos hace que me emocione cuando los tengo delante.













Con ellos habían llegado algunos otros patifinos a la laguna o a los lavajos. Otros de los que pudimos disfrutar cerca, que eso es mucho decir pues normalmente vemos los limícolas lejísimos, fueron dos correlimos comunes (Calidris alpina) que lucían un plumaje casi nupcial donde ya predominaban los marrones del dorso y en uno de ellos la llamativa tripa negra. No pararon de hundir su pico largo y ligeramente curvado en el fondo del lavajo, donde está el limo en el que se esconden los invertebrados que buscan en estas paradas de repostaje antes de seguir camino a sus zonas de cría en latitudes mas septentrionales que las nuestras.




Junto a ambas especies que están de parada en su viaje migratorio estaban tres especies que crían entre nosotros. Las omnipresentes cigüeñuelas comunes (Himantopus himantopus) son las campeonas en número en algunos de esos puntos pues poca masa de agua no alberga al menos una pareja de estas minicigüeñas de patas largas y rojas y pico negro que monta una algarabía muy sonora cada vez que sale volando asustadas.









Con ellas estaban los primos más cercanos de los hiaticula, los chorlitejos chicos (Charadrius dubius) con su bonito anillo ocular y los tonos ocres de un plumaje que se confunde facilmente con el terreno arenoso donde les gusta estar cuando el agua no les moja las patas.






Por último otro de los chicos. En este caso el Andarríos chico (Actitis hypoleucos), un habitual de nuestras zonas húmedas donde le gusta recorrer las orillas balanceando su cuerpo en un movimiento hipnótico que solo rompe cuando sale volando y aletea de una manera muy reconocible dejando ver su franja alar característica. 









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domingo, 14 de mayo de 2023

TIEMPO DE AGUILUCHOS

 La primavera avanza y desde este mes de mayo los aguiluchos ocupan irremediablemente parte de mis salidas pajareras pues durante 3 meses estas bellas aves esteparias van a ser el centro de nuestros esfuerzos. Ya está en marcha la Campaña de Aguiluchos del grupo local de Seo Birdlife y toda la ilusión que tenemos por ayudar a la que es especie del año y a su primo cercano.

Desde finales del mes de abril ya están de regreso a sus lugares de cría los aguiluchos cenizos y pálidos desde sus cuarteles de invernada de África los más estilizados de cuatro dedos (cenizos) y de nuestra propia Península los más anchos de 5 dedos (pálidos). Y en este mes ya están en pleno momento reproductivo buscando las parcelas de cereal lo suficientemente buena para hacer su nido entre alas espigas de trigo, cebada o centeno, haciendo la puesta de entre 2 y 4 huevos, incubándolos hasta que nazcan las pequeñas rapaces y después volando sobre los mares de cultivos en busca de micromamíferos con los que alimentar a los pollos durante 30 días aproximadamente hasta que éstos salgan volando.

Después de un año muy difícil como fue el pasado este año también se prevé muy complicado derivado de la fuerte sequía que arrastra nuestro territorio  que hace que el cereal no esté lo suficientemente alto o granado como para albergar entre ellos de manera segura, ante el calor o los depredadores, a los pequeñines que son el futuro de unas especies que sufren un gran declive que puede llevarles en poco tiempo a desaparecer de algunos territorios ibéricos.

Las imágenes que vais a ver , hechas por Eneko, no reflejan la enorme emoción que nos produce ver a estas espectaculares aves.



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lunes, 8 de mayo de 2023

¡¡ 4 GARCILLAS SANGREJERAS EN SERONES !!

Los pasos migratorios prenupcial  y postnupcial son momentos mágicos para tod@s l@s que nos gustan la observación de aves. Son momentos de incertidumbre donde los vientos son capaces de traerte cualquier especie a cualquier punto de la geografía mientras que otro tipo de viento puede hacer que a esos mismos puntos no llegue nada. Estos meses de movimientos migratorios de las aves desde su cuarteles de invernada hacia sus zonas de reproducción puedes tener días donde un humedal está repleto de limícolas mientras que al día siguiente apenas se vean patilargos en los limos. Este prenupcial no ha traído muchas sorpresas a la provincia abulense aunque nuca defrauda y nos deja delicatessen como los carambolos o el correlimos de temminck de hace unos días. Y en días tranquilos estábamos, y ya afanados en buscas nidos de aguiluchos  (en la siguiente entrada os lo cuento) cuando el sábado a eso de las 14:00 saltó la sorpresa. 

En el embalse de Serones Cruz González, con Chema García, habían visto 4 garcillas cangrejeras. Esta ardeida es muy escasa en la provincia abulense (con apenas un puñado de citas) y yo aún no la había visto en suelo abulenses pero más aún, Eneko no la había visto nunca. Así que a pesar de llevar parte de la mañana en la EMAN de anillamiento de El Oso y la otra media buscando aguiluchos en Madrigal, decidí acercarme a ese embalse al este de la capital para ver si veíamos a las preciosas garcillas de largos penachos y tonos anaranjados y blancos. 

Ya en el embalse eran vari@s l@s amig@s que allí estaban (María,  Miguel, Alfonso y Nayib) y sin mucho esfuerzo (y gracias a las indicaciones de los descubridores) pudimos disfrutar de las 4 cangrejeras en un pequeños recodo del humedal donde se alimentaban de gallipatos en una zona de vegetación encharcada. Vimos que eran 3 adultos con su preciosos plumaje y su ojo y pico azulado y un inmaduro de tonos mucho más apagados. No se inmutaron en el rato que estuvimos observándoos desde la distancia mientras no cejaban en su búsqueda de alimento. Allí dejamos a esta ardeida estival que tiene sus colonias de cría en la Mancha Húmeda, humedales del valle del Ebro y zonas húmedas del sur y el Levante.









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martes, 2 de mayo de 2023

BANCO Y NEGRO SOBRE EL ROBLEDAL

 Fin de semana intenso en lo ornitológico que os contaré poco a poco. He podido salir los tres días y alguno de ellos con doblete. El sábado, tras un madrugón para estar con un amigo anillador en el campo disfrutando de los pajarillos fuimos en familia a pasar el resto del día a un precioso robledal situado en la Herrería, cerca de El Escorial. Era un viaje familiar pero como siempre los prismáticos y la cámara me acompañaron y vaya si los usé. 

Nada más llegar ya pude escuchar la banda sonora del lugar, donde el carbonero común lanzaba su chichipan al aire mientras su primo azulado, el herrerillo común, martilleaba finamente. El mirlo común lanzaba su voz de alarma cuando alguno de los que por allí estábamos pasábamos cerca de él y el trepador azul cantaba si "viu viu" a la vez que descendía cabeza abajo los troncos. A lo lejos se escuchaba al cuco con su bisílabo inconfundible y el relincho del pito ibérico  resonaba en la profundidad del bosque. Con esta amalgama de sonidos me senté en el lugar elegido para comer cunado un sonido me hizo saltar del banco y coger la cámara. 

En una zona cercana cantaba un papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca). Este preciosos pajarillo migrador no hacía mucho que habría regresado de su viaje a tierras africanas y ya estaba afanado en una nueva época de reproducción en alguna oquedad de los viejos robles del lugar. No tardé mucho en encontrar, perchado y cantando, al macho con su plumaje negro azabache con la frente, pares inferiores, una zona del ala y las rectrices (plumas de la cola) externas blancas. Al poco apareció una hembra con el mismo plumaje cambiando el negro por el gris pardo. Estuvieron todo el día en su sitio, volando entre las copas de hojas dentadas expulsando a un macho que se entrometía en su tarea de preparar el lugar para traer al mundo una nueva generación de tan bonitas aves. Allí dejé a estos habitantes de bosques maduros de las sierras ibéricas que completaron un bonito día en familia.














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lunes, 24 de abril de 2023

PASERIFORMES DE VUELTA

Estamos en pleno paso prenupcial y eso se nota en cada salida al campo. La primavera nos trae hasta nuestras latitudes aves que descansan en su camino a sus lugares de cría  y otras que llegan para reproducirse a nuestro alrededor. La semana pasada he hecho alguna salida esporádica mientras estaba con los niños para disfrutar de los paseriformes que están ahora en el entorno del Adaja tanto a su paso por la capital como por El Fresno. El fin de semana he cambiado de ambiente y me he pasado por los páramos del entorno de mi pueblo segoviano.

En las orillas del Adaja he podido ver como han llegado a sus taludes los abejarucos (Merops apiaster) o los aviones zapadores (Riparia riparia). Las orillas ya se tiñen del amarillo de las lavanderas boyeras (Motacilla flava iberiae). Y en las ramas de los fresnos, sauces y álamos ya cantan los mosquiteros papialbos (Phylloscopus bonelli) mientras sus primos musicales siguen su camino junto a los papamoscas cerrojillos (Ficedula hypoleuca) y al protagonistas de las siguientes imágenes. El colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) es un precioso pajarillo en el que predominan los tonos anaranjados, en el caso de esta hembra,, en el vientre y la preciosa cola que le da nombre. Si hace unos días pudimos ver un macho, con su cara negra, el pasado jueves vimos esta hembra que nos dejo disfrutar a placer de su compañía antes de seguir hacia bosques atlánticos del norte de la Península o más al norte para criar.



Ya por tierras segovianas, donde he disfrutado de mi gente en el pueblo, me he pasado por algunos de los páramos salpicados de sabinas y enebros donde he podido ver como ya se encuentran afanadas en la reproducción muchas especies de estos ambiente. Además de escuchar (no se dejó ver esta vez) como nunca a la joya del lugar, la alondra ricotí, pudimos ver todos los alaúdidos presentes: cogujadas común y montesina, Alondra común, alondra totovía y las más blanquita de todas. Un par de terreras comunes (Calandrella brachydactyla)se movían entre las hierbas que alfombran el suelo del páramo. Para mi son las más bonitas de su familia con el blanco de sus partes inferiores y la pequeña macha negra de los lados de la garganta.



En su mismo hábitat pero la mayoría de las veces sobre un matorral o las agujas de los enebros hemos visto otras especies recién llegadas. Vimos varias parejas de Alcaudón común (Lanius senator) y un buen número de un ave espectacular con su plumaje anaranjado y con sus alas y su careta (o antifaz) negro. Las collalbas rubias occidentales (Oenanthe hispanica) poblaban el páramo con su canto y su bonito plumaje dejándonos ver su llamativa cola cuando volaba de un lugar a otro para seguir con la serenata.



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martes, 18 de abril de 2023

VIAJE GADITANO: OTRO DOBLETE DE BIMBOS

Vamos con otro cachito del viaje por Cádiz que hicimos a principio de mes. Y voy con dos de los objetivos que teníamos Eneko y yo en dos puntos muy concretos de la geografía gaditana y que podían suponer dos nuevos bimbos (primera para España de ambos). Para ello teníamos que movernos alrededor de una hora desde Caños de Meca y buscamos rentabilizar el viaje para conocer algunos rincones de esta provincia que tanto nos gusta.

Para el primero de ellos teníamos que ir hasta el punto mas meridional de la Península para buscar a un habitual de un punto en concreto de Tarifa. Para todo pajarero una visita a este maravilloso enclave en época de migración significa aves planeadoras cruzando el Estrecho en su viaje (lo que es un auténtico espectáculo) pero para nosotros este viaje a esta villa significaba un pajarillo de origen africano. Desde hace unos años (2013) se ha observado bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus) en el entorno de la villa llegando incluso a reproducirse algún año. Ahora mismo, y desde hace un tiempo, solo se observa un ejemplar muy asociado a un lugar de Tarifa y teníamos que intentarlo.

El bulbul naranjero es una especie ampliamente extendida por el continente africano que tienen en la ciudad autónoma de Ceuta unas pocas parejas reproductoras. Es un ave del tamaño de un mirlo con una larga y oscura cola, partes superiores grisáceas y cabeza negra mientras que las partes inferiores son más pálidas. Y si lago es característico en él es su canto y precisamente eso nos ayudó a verlo.

Verlo no llevó un par de visitas. Una primera con toda la familia cuando visitamos Tarifa paseando por su zona habitual un par de ratos sin suerte. Al día siguiente, Eneko y yo, estábamos de nuevo en el lugar pero a primera hora. Eneko fue parte del camino escuchando el canto del bulbul para grabarlo en su mente y tratar de dar con él. Y fue bajar del coche y lo primero que oímos fue su canto. Lo buscamos y lo vimos en lo alto de un árbol. Se mantuvo allí unos minutos antes de salir volando y dejarse de oír. Todo el que nos vio desde sus ventanas fue testigo de nuestros saltos y abrazos por haberlo visto.




Para el segundo objetivo nos fuimos al otro extremos de la provincia , en concreto a Chipiona. Allí se ha instalado una enorme y espectacular colonia de otra especie típicamente africana. Y hasta el puerto llegamos los cuatro para disfrutar de un pequeño y compacto vencejo de obispillo blanco, garganta pálida y cola cuadrada: el vencejo moro (Apus affinis). Al poco de aparcar ya vimos varios ejemplares volando y nos acercamos a una zona más cercana para tratar de verlos mejor. Y vaya que lo hicimos, ya que pudimos verlos volando a baja altura mientras entraban en el edificio donde están situados los nidos de esta rauda y nerviosa ave. Lo de tratar de hacer alguna foto se antojó muy complicado y lo que vamos a ver es lo único que pudimos hacer. 








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domingo, 9 de abril de 2023

VIAJE ANDALUZ: DOS BIMBOS EN LOS PALACIOS

 Terminamos los días de descanso que nos ha dado el final del segundo trimestre y vuelvo por aquí para contaros el viaje que hemos hecho en familia a tierras gaditanas a donde no íbamos desde hace 9 años. Y siempre que preparamos un viaje, además de disfrutar de lugares, rincones, playas o buena comida, siempre hay unos objetivos ornitológicos. Estos pueden ser ver lagunas especies que, aunque habituales,  solo se ven en la zona donde vamos; pueden ser lugares  emblemáticos o pequeños rincones y pueden ser algunas especies nuevas (como nos gusta llamarlo a los pajareros "bimbos").

En este viaje los objetivos entre los primeros eran ver a los escasos ibis eremitas, disfrutar de las cercetas pardillas o de las gaviotas picofinas. Entre los segundos era volver a Tarifa o Doñana y conocer algunas salinas cercanas a Caños de Meca. Para terminar con los posibles bimbos 3 eran los que  estaban en los pronósticos y se cumplieron sumando uno más. Voy con los dos que pudimos ver  tierras sevillanas, más en concreto en los Palacios. 

En esa localidad cercana a la capital hispalense está el humedal de El Pantano y en su entorno se llevan unos años (desde 2018) observando una especie llegada de tierras africanas. En el viaje de ida ya hicimos una primera parada para poder localizar a la tórtola senegalense (Spilopelia senegalensis) pero no tuvimos suerte con esta paloma de tonos pardo-rosáceos y un precioso collar en la parte delantera del cuello. A la vuelta volvimos al lugar y buscamos con más ahínco en los campos cercanos al humedal hasta que, gracias al buen ojo de Eneko, pudimos verla posada en un vallado. Es una paloma preciosa que se dejó ver a placer antes de volar y dejarnos ver la diferencia de tono con sus parientes turca y europea. esta especie de origen africano se ha asentado en algunas zonas del país como en Canarias o en esta localidad donde ha criado en años anteriores. 




La segunda de las especies nuevas para mí la vimos también en este humedal y esta vez  que fue en la primera visita. No contábamos con ella pues aunque sabemos que merodea por zonas húmedas sevillanas no entraba en nuestros planes buscarla debido a que es una especie exótica que se ha instalado en la Península. El tejedor cabecinegro (Ploceus melanocephalus) tiene sus áreas de reproducción en el centro de África pero debido a sueltas se ha establecido en puntos de Sevilla (Brazo del Este) y en Málaga). Es un pájaro espectacular pero su observación es agridulce por lo que suponen esas especies invasoras para el medio.









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